domingo, 30 de diciembre de 2007

Esteban Mirol: “Las oyentes me invitan a salir”.




FICHA
“Vos y Mirol”
Radio Mitre, AM 790 Lunes a viernes de 21 a 24. Sin columnistas. “Los oyentes tienen una relación de afecto tan grande conmigo que me cuentan cosas como si fuera un familiar. Tiene mucha intimidad y complicidad entre ellos y la emisora porque de alguna manera la audiencia construye el programa. Aquí charlamos de temas de actualidad o de la vida, y brindamos muchos servicios (datos sobre obras sociales o ANSSES, por ejemplo)”.

Es tan amable y centrado que llega a incomodar a quien viene acostumbrado a la vorágine de los gritos y el apuro de los medios. Ese estilo, casi a contramano de la moda, le dio a Esteban Mirol credibilidad y una masa de seguidores muy fieles, que no le pierden pisada.
-Ese nivel de afecto debe generar confusiones en los oyentes.
-Sí, desde luego. Algunas mujeres me piden que las llame a la casa o me invitan a cenar. No, la relación no debe extenderse más allá del programa por una simple cuestión ética.
-Tu éxito es lograr una charla íntima en público.
-Claro. A veces se olvidan de que salen al aire. Y en algo soy único: no hay filtros de la producción. Los oyentes salen al aire sin red.
-Me sorprende que ninguno se desboque.
-Tengo esa suerte desde hace catorce años. Si me tocaron dos desubicados en ese tiempo es mucho.
-Sí te tocan algunos necios.
-Bienvenidos sean, porque además de divertidos, la polémica que generan te levanta el programa. Algunos te quieren incorporar como amigo permanente y para eso creen necesario que pienses igual a ellos.
-No te afectó el cambio de la Diez a Mitre.
-En Mitre hago el mismo programa que en la Diez. Allá desentonaba, acá no. El oyente de Mitre me aceptó y el de la Diez me siguió. Esto tiene que ver con una actitud que mantuve siempre (en Continental, Splendid, la Diez y acá): Todo el mundo puede hablar, expresarse, y lo que dicen me interesa en serio. Yo no persigo ni a bolivianos, ni a chilenos, ni a uruguayos y no quiero pena de muerte ni mano dura. Siempre quise la ley y al Ser Humano y no pregunto dónde nació ni que raza o credo tiene el que sale al aire.
-¿Sugerís que te bajaban esa línea en la Diez?
-No, nunca me bajaron línea.
-¿Entonces?
-Pero por ahí en otros programas de la emisora se planteaban ciertos temas que no aparecían después en el mío. Y eso que hay algún oyente que pide pena de muerte incluso acá en Mitre. Yo siempre les pido que no digan pavadas.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica

Buenos Aires, Argentina

30
de diciembre de 2007

domingo, 23 de diciembre de 2007

Enrique Sacco: “Prefirimos no darle prensa a los barrabravas”


FICHA: “La Oral Deportiva - ESPN Radio” Rivadavia, AM 630 Lunes a viernes de 19 a 21. Conducción: Enrique Sacco. “El programa más informativo en contenidos deportivos de la radio argentina. Si buscás la información precisa al instante, nos tenés que escuchar a nosotros. Y hablan todos, nadie tiene el micrófono prohibido: Menotti, Bilardo, Grondona, Gamez”.

Está sentado debajo de un tilo que esparce una lluvia amarilla ante cada ráfaga de viento cálido. El restaurante de Palermo esta casi lleno pero el clima convierte la opción de la mesa en la vereda en algo muy agradable. No está mal el tilo como símbolo, porque Enrique Sacco es un hombre que llegó muy lejos sin estridencias ni escándalos. Hoy es el gerente de programación de ESPN Radio y conductor de "La Oral Deportiva". Además, es la cara de la edición del mediodía de SportsCenter, el noticiero deportivo de ESPN.
-¿Por qué en la Oral priorizan la información?
-No nos interesa la polémica, sí el debate. Tampoco el show, sí la noticia y la voz de los protagonistas. Para opinar hay que estar informado. Y la tendencia es que cualquiera dice o comenta cualquier cosa. Total, no pasa nada. Tampoco hay derecho a réplica. En nombre de una fuente se dice “me comentaron que...” sin rigor. Nosotros tiramos elementos para que el oyente haga su propio análisis. No importa. El tiempo pone las cosas en su lugar y determina quiénes actúan con honestidad, lealtad y profesionalismo y quiénes lo hacen de otro modo.
-Manejan un tono de no confrontación.
-Es un estilo. No hace falta poner adjetivos calificativos fuertes para criticar a un personaje. Mandan los hechos y las personas. Lo hacemos con sentido constructivo. Esa es nuestra línea. No vamos a decir que Maradona es Dios ni lo juzgaremos fuera de su actividad relacionada al deporte, por ejemplo.
-¿Sacarías al aire a un barrabrava?
-A mí no me interesa. Por más que sea una nota bárbara. Nadie tiene vedada la palabra, pero no se me ocurre qué circunstancia debería darse para que saquemos al aire a uno. Preferimos no darles prensa. ¿Qué me van a decir? Comercializan entradas y generan violencia. No hace falta darles un micrófono. Y esto pasa en toda la sociedad. Hay que mirar para afuera y tomar lo mejor sin copiar, para crecer.
-¿A qué periodistas respetás?
-Es difícil no poner en escena los afectos ante esa pregunta. Hecha la salvedad, Quique Wolff es un tipo que salió del fútbol como jugador y tienen gran honestidad y conocimiento. Un caso similar es el de Roberto Perfumo. Juan Pablo Varsky, que creció mucho y es serio. Un buen símbolo de su generación. ¿Quién puede decir algo de Victor Hugo? Me parece mucho mejor relator que periodista. Pero mantuvo fidelidad y coherencia con su discurso a lo largo de los años, aunque no siempre estoy de acuerdo con él. También Miguel Simón, Juan Yankilevich, Juan Cortese, Rodrigo Villalonga y Pierre Manrique.

Gustavo Masutti Llach
Fotos: Marisa Marquez

Revista Ahora - Diario Crónica

Buenos Aires, Argentina

23
de diciembre de 2007

sábado, 22 de diciembre de 2007

Bobby Flores: “Me hinché las pelotas de trabajar para las corporaciones”.



FICHA:
Nombre: Roberto Flores.
Nombre de batalla: Bobby Flores.
Lugar y fecha de nacimiento: Buenos Aires, 1959.
Credibilidad: Era director de Rock & Pop y FM Blue, se peleó con los mexicanos y se fue a una radio de culto, con su amigo Daniel Grinbank.
Revelación: Era monaguillo, con vocación de reventado. Escuchó Artaud de Spinetta y “... se me cagó el cerebro para siempre”.
Pasado: Debutó como Dj en los carnavales del ‘77, a las seis de la tarde. Trabajó en una morgue un año después durante la colimba, pero se escapaba y vivía en el calabozo.
Presente: Conduce “Bacardi On” de lunes a viernes de 19 a 20hs; y Sábados de 21 a 24hs, por Radio Kabul FM 107.9. También se lo ve en "Budweiser Urban Nights" por MuchMusic.





Cuando sale en una conversación el nombre de Bobby Flores, las opiniones no son unánimes salvo por una cuestión. Tanto los que adoran como los que no lo quieren hacen un alto y aclaran: “Pasa buena música”. A pesar de que varias veces demostró que sabe de radio (y mucho), el reconocimiento como musicalizador es el mayor elogio para él. Contra la imagen que alguna vez pudo dar, no se la cree ni un poco y se aferra a la independencia aunque le cueste dejar la dirección de Rock & Pop, peleado con los dueños mexicanos de CIE, para pasar a radios cada vez más chicas y no estar en la TV.
-Volviste a las fuentes. El hombre, el operador, los discos y el público.
-Sí, estoy pasando mucha música en directo y la gente se hartó de la chorrada de lo electrónico. Quieren canciones, armónicos, estribillos, puente y final. Se está revalorizando la canción y con las radios pasa lo mismo.
-¿En qué sentido?
-Los supermercados de los medios no conducen a nada. No tienen mística.
-¿Qué pasó con Spika?
-Si el proyecto es bueno pero la sección comercial hace agua, se te cae. No tiene nada que ver con lo artístico sino con los negocios.
-¿Qué encontraste en Kabul?
-Me hinché las pelotas de trabajar para las corporaciones. En algunos ámbitos puede servir un grupo corporativo. Por ejemplo para la venta de seguros. Nunca para una radio. ¡Qué me importa si anda bien el teatro o se murió el oso del zoológico! Son trust de empresas en pos no del bien común sino del que está arriba en la pirámide de la compañía. Se despersonaliza el discurso y hasta se fijan cómo vas vestido. Como si fuera un McDonalds, y ojo que me parece bien que un local de comida rápida sea así porque es lo que espero de ellos. La corporatividad es una manera de hacer las cosas. Y requiere de algo que no tengo: espíritu de cuerpo.
-Sin abrir juicio de valor. Hay una manera de hacer las cosas como Ari Paluch, Pergolini, Lalo Mir o vos. ¿Sos el más independiente y el más pobre de ellos?
-Sí. Pero también el que mejor calidad de vida tiene. Esto reconocido por ellos. Tengo muchísimos menos problemas. Puedo ir con mis hijos a la plaza si que nadie me moleste. Nunca me metí en el ámbito empresarial. Fijate que de los cuatro fundadores de Rock & Pop, tres estamos en Kabul. Pefil bajo. La exposición me molesta, no me ayuda. Mario me decía que él no puede ir al supermercado. El otro día me encontré con Marcelo (Tinelli) en un shopping. El tipo tenía atrás una corte de cuarenta tipos que lo seguían y le sacaban fotos. Lo saludé, me metí en un cine y no me persiguió nadie. Eso no lo cambio ni por toda la plata del mundo.
-Pero sos empleado. ¿Tenés la libertad artística de ellos?
-Por como me planteé la carrera, sí. Yo no genero negocios, difundo música. Paso discos de jazz, que no venden un carajo. Les puedo dar una punta de la estrella, pero nunca la estrella completa. Así, en mi ámbito hago lo que quiero. Es mío. Siempre fui así. Y debo elegir bien porque llevo treinta años de carrera. Nadie te regala eso. Me reconocen, si hasta ahora me dan el premio Konex.
-Sin embargo, la exposición te sirvió. A tu hermano, Nillo, no se lo reconoce de la misma manera.
-Sí, y sería bueno con el micrófono. Pero no quiere. El vio como sufrí en la época de “Radio Bangkok”. Iba a un boliche a pasar música y me pedían que saliera de la cabina y me pusiera a contar chistes. Encima me había agrandado como todo pendejo al que le llega la popularidad. Me costó varios años hasta que volví a la senda. El musicaliza y nada más. Hace bien.
-¿Esta es tu vocación?
-Sí. No tengo grandes pretensiones y eso te ayuda en este medio. En el test vocacional al final del secundario me salió que era “inteligente pero poco ambicioso. Caldo de cultivo para ideas de izquierda”. Mi viejo nos crió así. Ahora que soy padre lo valoro. Quería que nos caguemos de risa del mundo.
-¿Escuchás radio?
-Sí, pero nada me llamó la atención. Algunos ex compañeros: Lalo, La Negra (Vernaci), Mario... no encuentro gente que vino atrás. Tal vez Matías Martin o Peña, pero son productos Rock & Pop.
-Hace seis años que hablamos de esto. Sigue sin aparecer nadie nuevo.
-Nadie.
-¿En la música no pasa lo mismo? Los ’60 fueron del Beat y de la psicodelia, los ’70 del rock progresivo y el punk, los ’80 del pop, y los ’90 del rock californiano y el grunge, por ejemplo. Esta década lleva siete años...
-Y no hay nada nuevo, es buen análisis. Ahora no lo vemos. Pero los fines de milenio son jodidos. Del año 999 al 1000 cayó el imperio Maya. Hoy estamos presenciando el final del Imperio Americano. En la segunda mitad del siglo pasado todos queríamos triunfar allá, hoy nos dimos cuenta de que eso es una poronga. En ese caso es imposible generar algo diferente. Boludo, todo lo que llega a mí me suena igual a los Clash. También creo que hay que esperar porque se debe estar gestando algo nuevo.
-No recuerdo que nunca haya habido tanto cover, tanto mosh, tanto afano.
-El auge de lo electrónico es un síntoma. Esa es música para sordos.
-Jean Michel Jarré, Vangelis, Tangerine Dream hacían electrónica...
-Sí, pero me refiero a lo otro, al beat, al loop, es decir, al Pro Tool (N. De la R: un programa para editar música en la computadora). Yo hice remixes. Es más matemático que artístico. Tenés el rango y metés dos loops, tres beats y seis espacios; dos loops, tres beats y seis espacios; dos loops, tres beats y seis espacios. Lometés en la PC, apretás enter y sale “¡bum, bum, bum!”. Un tema está bien. No podés fundamentar una carrera en esa mierda. El que hace música electrónica no crece.
-Como dijo el finado Pappo...
-Exacto, “que se busquen un trabajo honesto”. Y Pappo me decía “vos fuiste el único que pusiste Lito Nebbia en un boliche”. Después me lo reconoció, pero esa noche me quiso cagar a trompadas.
-Lo complicado es cuando el DJ se reivindica músico.
-Yo estoy orgulloso de ser Disc Jockey. No quería tocar como Jimmy Page, sino tener todos los discos de Led Zappelin. El graba los discos, yo los uso. Lo del DJ estrella me sirvió para ganar más guita. Pero ahora que se cayeron las caretas estamos los de siempre. Miramos para los costados y vemos a Zucker, Alfonsín, Pont Lezica, Miguelito Vazquez y Cattaneo afuera, los mismos de hace diez años. Esto fue una moda, un bleff. En mi época el DJ bueno era el que no se notaba. La cabina no se veía y la música debía ser parte del boliche.
-¿Estuviste en Creamfields?
-En cuatro. Y notaba que el nivel de sordera iba creciendo. Llegué a la conclusión de que la gente se drogaba porque se aburría. Porque no pasa nada. Si realmente la pasás bien, no lo hacés. Cuando fui a recitales en Estados Unidos no tomaba ni alcohol porque no quería perderme nada. Después escabiamos. Como en un partido de fútbol pulenta, que ni prendés un faso. En el primer show de los Rolling Stones nadie se peleó. Si lo de arriba es bueno, abajo no hay kilombo. En las fiestas electrónicas la gente no se da cuenta de nada. Con el sonido al mango, que es como ir en un auto a 350 kilómetros por hora, no disfrutas el paseo.
-Vos sí.
-No paro, estoy lleno de laburo y en un par de años cumplo 50. Si a los 20 me decían que iba a haber un Disc Jockey de 50 años no te lo creía. Y si mirás mi valija de discos la mayoría tiene menos de dos años. Todo el tiempo escucho música nueva. Es un laburo. Hay que poner cosas que no me gustan. Imaginate en Creamfields... cuando salía de ahí me ponía Mercedes Sosa de 1967 en el auto. El otro día en un restaurante puse Piazzolla y los pendejos se morían.
-También estás en Much Music.
-Sí, el de la tele es un programa de música negra: hip hop, R&B, soul, funk, muy urbanos. Con excelentes clips, algunos dirigidos por Spike Lee. Gastan mucha guita en eso. Más en el clip que en el disco. Si lo escuchás se te repite, pero los videos son impresionantes. Hacen lo mismo en vivo. No son Bob Dylan. En la tele vale la pena pasarlos porque son muy visuales. En la radio siempre te garpa más Marvin Gaye. Los pibes se dieron cuenta de que no podían competir con él o Barry White y encararon por el lado de lo visual.
-¿Sabés cuántos discos tenés?
-Dejé de contar en 7000. Ahora vienen en sobrecito, es más difícil de calcular. En mi valija llevo 400.
-¿No usás MP3?
-No, porque no tenés margen de maniobra. Doble bandeja, disco a disco y podés pegar un volantazo cada cinco minutos. Muchos roban con eso. Desconfiá del DJ que lleva muchos vinilos, en general es un ladri que hace el show con los discos y abajo tiene todo grabado en MP3. Una vez traté de usar vinilo en un Creamfields y se me corría la púa con el viento. El sonido del vinilo, en tu casa. No hay nada como el CD.

Gustavo Masutti Llach
Mavirock Revista
Buenos Aires, Argentina
Diciembre de 2007.


Bazas:

Radio
En su maratónica carrera participó, entre otros, en recordados programas como “Radio Bangkok”, “Guardias a mí”, “Levi’s midnigth”, “Soul café”, “Animal de radio”, y “No es extraño que estés loca por mi”, en la Rock & Pop; en “22 AM”, y “Fuera de la Ley” en radio del Plata. También de “Algo con Palmeras” y “40 Flores y ningún Balcón...” (FM Horizonte.). Y antes de recalar en Kabul, hizo “Cualquiera puede hablar” por FM Spika.

TV
En televisión condujo “Videoscopio” (junto a Eduardo de la Puente) y se lo vio en distintos programas como “Rock & Pop TV”, “Videomatch” y “Verdad/Consecuencia”. Su última aparición fue en el excelente “Música para soñar”, el miniprograma que cerraba el aire de Telefe.

Cine
Actuó en “Sol de otoño” y “24 horas, Algo está por estallar”.

Gráfica
Colaboró en las revistas Satiricón y Eroticón (1981-1986).
Ediciones De la le flor editó “A la larga terminan curtiendo” (1993), “Asilo de almas” (1994) y “No es extraño que estés loca por mí” (1999).

domingo, 16 de diciembre de 2007

Roberto Di Sandro: “El reconocimiento me llegó después de los 75”


FICHA: “Hola Ciudad” Splendid, AM 990. Lunes a viernes de 15 a 16. Conductor: Roberto Di Sandro Locución: Daniel Batolla Columnistas: Dr. Daniel Milliasi - Dr. Néstor Pedrotta - Dr.Luis Herrera - Eduardo Dosisto - Gerónimo Venegas Asistente de producción: Rossana Di Sandro - Silvia Di Sandro Producción General: Norma Marta Di Sandro
“Es un periodístico matizado con tangos, reportajes telefónicos y oyentes que salen al aire. Es pluralista: habla gente de todos los partidos políticos. También hay humor y deportes. Me va bien, soy uno de los que más se escucha de Splendid”.


Los Granaderos entran en formación a la Casa Rosada y con sus espadas hacen tronar al detector de metales. Nadie se asombra, después de todo, eso ya forma parte de la rutina del edificio. Como tampoco llama la atención ver a Roberto Di Sandro en el hall de entrada de Balcarce 24 porque, como él mismo se mofa, "ya forma parte del inventario". No es para menos. Acaba de cumplir seis décadas de trabajo ininterrumpido como periodista en la Casa de Gobierno. Vio pasar a 24 presidentes y los entrevistó a todos.
Primera corrección, a cargo del "Tano": "hubo 24 que se sentaron en el sillón de Rivadavia, pero sólo hubo un presidente". No lo nombra. No hace falta, todo el mundo sabe que es un devoto de Juan Domingo Perón, de toda la vida.
Segunda: "No pude entrevistar al presidente Néstor Kirchner cuando estuvo en funciones. Como profesional, lo lamento, en lo personal me da lo mismo. Todos los gobiernos, militares y civiles, hablaron con los acreditados en Casa de Gobierno. No entiendo por qué él nunca lo hizo. Y eso que como gobernador tenia buena relación con nosotros. Sí tuvo un reconocimiento para conmigo, que me entregó una lapicera, por ser el decano. Pero me honró como persona, no como periodista".
Sin embargo, se ilusiona con la llegada de Cristina Fernández de Kirchner a la Primera Magistratura: "Tengo la impresión de que ella abrirá un poco más el juego. Pero no es más que eso, una sensación. Creo que será un poco más flexible. Ojalá, porque a mí no me cambia nada, pero si desde un lugar no se generan noticias, esos periodistas corren el riesgo de perder el trabajo".
Desde luego que no es su caso, de hecho está pasando su momento de mayor popularidad. El comentario no lo sorprende: “¿Sabés que es verdad? Nunca me hicieron tantos reportajes (no lo digo por vos) ni me saludaron tanto por la calle. Además, me hicieron Ciudadano Ilustre de Buenos Aires. A los 76 años, es increíble. Es la trayectoria. El reconocimiento me llegó después de los 75”.

Gustavo Masutti Llach Revista Ahora - Diario Crónica Buenos Aires, Argentina 16 de diciembre de 2007

martes, 11 de diciembre de 2007

Gloria López Lecube: Los primeros 15 de La Isla


FICHA FM La Isla. 89.9 Directora: Gloria López Lecube. “El poder y la Gloria” Lunes a viernes de 7 a 11. Conducción: Gloria López Lecube.

“Tanto la radio como el programa apuntan al sector dirigente, de nivel socioecómico alto. A la mañana, mientras van a trabajar me escuchan y es bueno porque en sus autos son mucho más receptivos. Tienen menos distracciones. La programación siempre apuntó a la política y la economía porque es lo que le interesa a esa gente y sabemos que todavía no competimos con Internet por ese público pero pronto será inevitable”.


Siguen de fiesta, y no es para menos. No todos los días se cumplen quince años y en una empresa con una impronta femenina tan palpable es lógico que no ignoren la fecha. Y por ahí va la madre, pavoneándose como corresponde a la ocasión en el bellísimo y moderno semipiso de Salguero al 2700, donde funcionan los estudios de la homenajeada, la FM La Isla 89.9 y su hermana menor, La Marea (AM 1420). Porque pocos saben como Gloria López Lecube lo que cuesta mantener una pyme –como ella misma la define- en el aire durante tanto tiempo y que haya sobrevivido a las crisis del tequila, el default, la devaluación y demás. “Es un orgullo porque esto lo arranqué sola y ya no hay dudas de que nos impusimos como una alternativa de opinión dentro del dial de la ciudad de Buenos Aires”, confiesa la empresaria y conductora. Y agrega: “El problema es que resulta agotador. Porque a lo periodístico le tengo que agregar otras preocupaciones como empresaria. Me preocupo por estar en todos los detalles y no es fácil cuando tenés tantos frentes abiertos. Porque además, para hablar con un posible anunciante importante hay que estar espléndida, por más que me haya levantado a las cuatro de la mañana, como de hecho hago. O al menos eso es lo que pretendo”.
Es coquetería se entronca sin problemas en el concepto de una radio femenina. Es que más allá de que la energía yin se percibe en su aire, la programación de La Isla está llena de conductoras, que están de verdad al frente de los programas. Tal es el caso de Graciela Borges, Leonor Benedetto, Nora Cárpena, Zulma Faiad, Andrea Campbell, Anamá Ferreira y Andrea Rabolini, entre otras. Y Gloria, claro, que comanda la nave insignia de la programación: “El poder y la Gloria”. “Está bien esa definición –concede- porque está desde el principio, tiene mi estilo y nunca lo descuidé. Es un poco la cara de la radio. Por eso dejé de hacer el de la tarde, se hacía muy pesado”. Explica que tanto su programa como el resto de la radio apuntan al sector ABC1 y que “...los empresarios suelen escucharme en los autos cuando van a trabajar o a una reunión y muchos me dicen que llegan tarde porque se quedan escuchando una nota o una editorial hasta el final”, se ufana. Está feliz y “pipona” de elogios Gloria. Que los disfrute porque se los merece.
Gustavo Masutti Llach Fotos: Daniela Java Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires 09 de diciembre de 2007

domingo, 9 de diciembre de 2007

Radiomaníacos - A cada oyente su radio


Sin dudas, la radiofonía es uno de los fenómenos del siglo pasado. Y, a pesar de los avances de la tecnología, el receptor de radio mantiene un misterio y una magia que sigue generando entusiastas adictos en todo el mundo. Sin embargo, no son todos iguales. Cada uno tiene sus características distintivas aunque, en el fondo, tal vez todos buscan lo mismo en las voces que fluyen por el parlante.

Por Gustavo Masutti Llach


“Desde hace 30 años me vienen preguntando lo mismo: ‘¿A qué se debe el auge actual de la radio?’. ¡La radio nunca dejó de tener auge!”.
Antonio Carrizo, locutor y conductor argentino.

Con la invención y popularidad de la radio, el mundo se hizo más chico. La percepción de una aldea global, sin fronteras ni horizontes, tiene que ver también con este medio de comunicación que, por su instantaneidad y ubicuidad, funciona tanto en el tórrido desierto del Sahara como en la gélida Antártida; en una ciudad sembrada de rascacielos y hasta en el medio del océano.

El famoso dramaturgo alemán Bertold Brecht (1898-1956) redactó entre 1926 y 1932 una serie de tratados sobre radiofonía, en los inicios de la difusión y expansión del medio. En uno de ellos, de 1926, escribió: “Desde un principio la radiodifusión ha imitado casi todas las instituciones existentes que tienen algo que ver con la difusión de la palabra o del canto. En este bazar acústico se podría aprender a criar gallinas en inglés con los acordes del coro de Peregrinos de fondo, y la lección sería tan barata como el agua corriente”.

Si bien al principio escuchar radio era una actividad reservada sólo para iniciados (sea porque las transmisiones no eran abiertas o por el precio prohibitivo de los receptores) llegó a tener su auge de popularidad y hoy, aunque la televisión tiene más audiencia, la radio sigue ocupando un lugar de privilegio. No obstante, se produjo un cambio fundamental en la actitud del oyente. Antes se la escuchaba comunitariamente, en grupos y hoy la relación entre el radiófilo y su radio se volvió más personal, más íntima.

“Paradójicamente - aclara Daniel Obarrio en 'Imágenes que llegan por el oído'-, la ventaja de la radio reside en lo que no posee: la imagen. Eso permite transportarnos y hasta hechizarnos con imágenes que nosotros mismos creamos al escuchar las noticias, las radionovelas o la música de turno”.

TIPOS DE OYENTE

En los comienzos de la radiofonía, el receptor era un voluminoso aparato que se colocaba en un lugar de la casa y se generaba una reunión familiar a su alrededor cada vez que se lo encendía. Esta forma de interactuar comunitaria recreó las antiguas historias que se contaban alrededor del fogón o las historias de la abuela. O, más atrás aún, las enseñanzas del anciano del clan o la tribu. Años más tarde ese lugar de privilegio pasó a ser ocupado por la televisión y , como se dijo, la radio pasó a otros ámbitos generando toda una nueva gama de oyentes, cada uno con su característica.

La idiosincrasia de cada usuario está determinada por las diferentes formas que tienen los aparatos que usan para recibir las ondas de radio. Así, se los puede distribuir en categorías, cada uno con sus peculiaridades y manías.

Aunque también pueden dividirse en dos grandes grupos de acuerdo a las preferencias sobre lo que escuchan: los amantes de las noticias y los que prefieren la música. Mientras que los primeros están perfectamente enterados de todo lo que pasa al minuto, los segundos son la versión opuesta. Nunca saben nada (a menos que se informen por otros medios).

Otra gran clasificación posible sería la que existe entre móviles y estáticos. Los primeros ponen la radio en el auto o la llevan encima y son “escuchas ocasionales”. Ellos tratan de hacer su viaje más llevadero en tanto que los otros la tienen como su mejor compañía, a veces durante largos períodos del día.

En fin, tratar de citar todas las diferentes clasificaciones posibles sería una tarea interminable. Por eso, a modo de bestiario, aquí va una lista de algunos ejemplos de “radiomaníacos” :

Los ambulantes: Son tal vez el grupo más numeroso. Ellos escuchan la radio fuera de su casa o de la oficina. Por la calle, mientras esperan ser atendidos en el banco, en una plaza o en los transportes públicos como el tren o el bus (por supuesto que en el subway no). Hay una gran variedad de radios portátiles que les permite hacerlo: vienen en el walk-man, en pequeños receptores y hasta existen modelos en relojes. A los ambulantes se los puede reconocer porque tienen la mirada perdida y algunos suelen dejar la boca entreabierta. Otra de sus costumbres es estallar en risotadas, ponerse a canturrear una canción o hacer gestos de indignación (según lo que esté escuchando), en medio del silencio de un espacio público, como por ejemplo, un ascensor. Los “ambulantes” son seres que adoran aislarse de la realidad y cuando los cables salen de sus orejas significa que no se les puede hablar. Salvo en aquellos casos en los que el oyente está en una tribuna de un estadio de fútbol escuchando el partido que está viendo. En esa coyuntura tiene la obligación de informarle a los que lo rodean (sean conocidos o no) sobre los resultados de los otros encuentros, cuáles son los jugadores que son reemplazados y, en casos de jugadas confusas, quién metió el gol. Los ambulantes tienen la capacidad de irritar a aquellos que los atienden desde una ventanilla (para venderles tickets, cigarrillos o hamburguesas) porque no se sacan los auriculares por nada del mundo y no escuchan consultas vitales como “¿Lo prefiere con queso?”, “¿Cuántas quiere?” o “¿Me repite la pregunta?”.

Los motorizados : Escuchan sólo en el automóvil. Para ellos la radio es tan importante como el volante, los pedales o la palanca de cambios. Se los puede ver en acción en los semáforos. Mientras esperan que la luz cambie a verde se inclinan un poco hacia la derecha y, ansiosos, empiezan a cambiar de emisora. En verano, los ejemplares jóvenes y masculinos que escuchan música suelen llevarla a todo volumen. De este modo le dicen al mundo: “...este soy yo y esta es la música que amo. Tendrás que escucharla, te guste o no”. A veces esta actitud va acompañada de un gesto que intenta imitar la inteligencia y la seducción si en una esquina hay una dama a la que quiere llamarle la atención. En cambio, a los que prefieren las noticias se los reconoce porque suelen quedarse dando vueltas con su auto a pesar de que llegaron a destino porque no quieren perderse el final de un comentario, un chiste o los detalles de una información.

Los despertados: Son aquellos que en vez de un clásico despertador de campanilla o de “pipipipí” electrónico usan un radio-reloj. Por lo común sintonizan siempre el mismo programa y lo escuchan a la misma hora. Y como la mayoría pone la alarma para despertarse en un horario terminado en 0, 15, 30 o 45 minutos, por lo general se levantan escuchando la tanda publicitaria. Con el riesgo de que, como la primera música que se escucha en el día (este fenómeno aumenta si se la escucha semidormido) se queda pegada al inconsciente, se corre el riesgo de estar tarareando un jingle durante el resto de la jornada. Para ellos la radio sirve sólo como despertador y no les importa demasiado qué es lo que escuchan en ese momento. Sólo lo hacen porque odian aún más la alarma y porque los relojes despertador casi siempre vienen con un botón de snooze (vuelve a sonar en diez minutos), lo cual les permite dormir un poco más sin demasiados trámites.

Los ciberescuchas:

La intersección de dos fenómenos fomentó el nacimiento de este tipo de oyente. Uno es el avance de Internet y el otro es la creciente migración poblacional. Allá va el inmigrante llevando consigo una carga de nostalgia y escuchar la radio de su país puede aliviarlo o crearle la fantasía de que aún está en su lugar de origen con sus costumbres intactas. Escuchar por la computadora, vía Internet, la radio de cualquier lugar del mundo es uno de los prodigios del nuevo milenio. Y si se tiene un equipo bueno y una conexión eficiente a la Red de Redes puede darse la paradoja de que un habitante de Hong Kong puede a veces escuchar con mayor claridad una radio de Río de Janeiro que un carioca. Porque por Internet no hay otras frecuencias metiéndose por el parlante ni molestas interferencias que se traducen en “ruido a fritura”.

Los nómades hogareños: El estereotipo del radioescucha estático es el oficinista que tiene un trabajo monótono o el operario de una cinta sinfín de una producción en serie. Sin embargo, algunos realizan su tarea en su casa y tienen que circular por diferentes habitaciones. La solución que encontraron es sencilla pero requiere de una gran infraestructura. Tienen prendidos todos los minicomponentes, equipos de audio y radiograbadores de la casa sintonizados en la misma estación. De este modo pueden pasar de un cuarto a otro sin perderse ni una palabra.

Los zappers: Son lo opuesto a los nómades hogareños. Llegadas desde el lejano oriente, pronto las radios de última generación inundaron el mercado. Entre sus atractivos figura el sintonizador digital y las memorias programadas. Esto fomentó la aparición de un nuevo oyente de radio. Porque son radioescuchas que dejaron de lado la pasividad. De la mano de la facilidad para cambiar de estación, los zappers se mudan ante un comentario largo y aburrido, una balada que no les gusta o una tanda publicitaria extensa. Son mucho más rebeldes y exigentes que el oyente tradicional y mucho menos pacientes. Este comportamiento está ligado al que observan frente a la TV. Es raro que un zapper televisivo no tenga la misma actitud cuando escucha radio. Así, persiguen una explicación que les guste, una canción de su agrado o van pasando de una emisora a otra hasta que encuentran lo que buscan. O van siguiendo las diferentes opiniones sobre una misma noticia de una emisora a otra para sacar sus propias conclusiones.

Los adictos: Son aquellos que no pueden vivir sin la radio. Para ellos el acto de escucharla es más importante que los programas o la música que suena por los parlantes. Por lo general se trata de una combinación o suma de todas la variantes anteriores de oyente. Aunque le agregan un marcado fetichismo. Tienen varios aparatos y todos los años se compran el último modelo de radiorreceptor portátil. No sueñan con entrar a un estudio ni con conocer a los locutores aunque suelen tener problemas con sus parejas porque duermen con (lo correcto sería decir “no pueden dormir sin...”) la radio encendida.


El participativo: “La radio podría ser el más formidable instrumento de comunicación que pueda imaginarse para la vida pública, un enorme sistema de canalización. -escribió Brecht en “Teoría de la radio” de 1932-. O, mejor dicho, podría serlo si supiera no sólo emitir sino también recibir, no sólo hacer escuchar al oyente sino también hacerle hablar, no aislarle sino ponerle en relación con los demás”. Todavía se está lejos de ese medio de comunicación utópico que proponía el alemán. Sin embargo, uno de los fenómenos de la radio de los últimos años es la apertura de la transmisión a oyentes que salen al aire por teléfono. Responden a consignas y a veces hablan de cualquier tema. Hay escuchas (por lo general son seres solitarios) que pasan gran cantidad de tiempo “pegados” al teléfono para opinar en todos los programas posibles. Para ellos el placer supremo está en escuchar su propia voz saliendo por el parlante. Tan fuerte es este fenómeno que una radio de argentina usa falsos oyentes para editorializar. Porque cualquier cosa que digan, por aberrante que parezca, está permitida. Y si, en cambio, esa opinión fuera expresada por un periodista sería escandaloso. A tal punto llega este fenómeno que hay quienes trabajan de “enviadores de mensajes a las radios” pagados por gente que tienen interés en dar la imagen de que sus ideas políticas o productos están impuestos en el pueblo. Pero esto ya es otra historia. También existen una gran cantidad de programas que fomentan encuentros entre sus seguidores y algunos de ellos hasta formaron grupos que funcionan casi como un club de fanáticos.

Hay muchas más clasificaciones posibles. Hasta aquellos que son “escuchas pasivos” y deben soportar la radio del vecino o la interferencia de una emisora en el teléfono. Sin embargo, más allá de en cuál de las categorías se anote usted, seguro que se siente identificado con una que dejé para el final: la de los nostálgicos. Porque por más que se viva escuchando nuevos envíos, la radio siempre es la de cuando éramos chicos. Aquella que escuchaba mamá mientras hacíamos las tareas escolares. Tal vez sea eso lo que buscan los radiomaníacos: Retroceder a un tiempo en que la vida era un bloc de hojas en blanco. Pero la existencia es efímera. Los momentos pasan y no pueden ser repetidos, sólo quedan vivos en la memoria. Igual que los programas de radio.

Gustavo Masutti Llach
Tiempos del Mundo - Septiembre de 2001
Fotos: GML (Museo Rocsen-Nov. 2007).

domingo, 2 de diciembre de 2007

Roman Iucht: “Ser honesto no es ser contra”

FICHA
“Competencia”.
Continental (AM 590)
Lunes a viernes de 19 a 21.
Conducción: Víctor Hugo Morales.
Columnistas: Roman Iutch, Osvaldo Wehbe y equipo.

“Soy una especie de columnista. Víctor Hugo es el conductor y el resto apuntalamos desde la información y la opinión. Y cuando él no está, debo tomar la posta. Nos diferenciamos de las otras tiras deportivas en que no nos basamos en la información pura o la primicia, sino que nuestro fuerte es el análisis, la línea editorial, y por tocar a fondo temas que no se suelen escuchar”.


"Vos sos contra mío, yo sé que sos contra mío. Y no tenés por qué ser a favor, vos querías, por ejemplo, que ganara Chile porque a vos te gusta Bielsa”. La guarangada de Alfio Basile al final del partido Argentina-Venezuela por las eliminatorias sonó mucho más estruendosa, no sólo por la voz del Coco sino por su cargo. Al fin y al cabo es el DT de la selección nacional. Y tuvo mucho de injusta porque la víctima fue el bueno de Román Iucht, un periodista serio y de bajo perfil. Pero una situación así genera cambios en una carrera profesional.
-¿Y ahora?
-Del tema puntual no tengo más nada que decir porque fue muy desagradable y lo hice en mis programas.
-¿No te condiciona la opinión? ¿No se te mira con el prisma de “lo que dice el contra”?
-No. Voy a seguir siendo honesto. No elegí el momento pero el termómetro de la calle fue muy solidario conmigo. Esto es inédito en mi vida. Basile me puso en ese lugar. No busqué esta situación. Ser honesto no es ser contra. Concibo la crítica como algo para construir, con respeto y fundamento. Con todo, lo de Basile no era sólo para mí sino para muchos que lo cuestionan, aunque corporizado en mí. No es falsa modestia, hay periodistas con mucha más trascendencia que opinan de Basile algo parecido a mí y hasta peor.
-“Competencia” no tiene personajes en sus panelistas. Todos opinan desde sí.
-No. Es un programa con veinte años, la gente sabe qué va a escuchar. Es cierto, no hay poses. No está el que defiende una teoría a rajatabla o el abonado a la polémica. Si lo hiciéramos, sería traicionarnos a nosotros y al oyente.
-El problema es la uniformidad de opinión. No hay casi discusiones.
-Es cierto. Creo que con la gente hicimos una amistad virtual. Ellos son un integrante más de la mesa. Conocen los guiños y las complicidades.
-En Continental, Orlando Barone hace muy bien lo que digo.
-Sí. Desde la confrontación se puede construir con más riqueza. Los protagonistas sobre los que intercambiamos opiniones son muy potentes; es difícil juzgar personajes a la hora de opinar sobre Julio Grondona, por ejemplo. Además, la mayoría de los programas deportivos tiene posturas ante estos temas opuestas a la nuestra. Son suficientes, no está mal que nos plantemos. La gente tiene una opción.


Gustavo Masutti Llach
Fotos: Daniela Java
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
02 de diciembre de 2007

domingo, 25 de noviembre de 2007

Héctor “Bambino” Veira - “Cada Ser Humano tiene su pasión escondida”


FICHA “Macu en la Red” La Red, AM 910 Domingos de 9 a 12 Conducción: Guillermo Mazzuca Crítico de cine: Héctor Veira.

“Esto lo hago porque el cine es una pasión que traigo desde chico. En el barrio veía tres funciones sin levantarme del asiento. Trato de transmitirle a la gente las emociones que me da una película”.


El personaje del Bambino hace rato que se “comió” a Héctor Veira. Así, el ex director técnico y jugador devino periodista y showman en la cadena Fox Sports. En ese contexto, la anécdota de su bizarra participación como actor de superproducciones de Hollywood le da “chapa” para comentar cine en radio. La anécdota fue relatada tantas veces que se niega a repetirla: A principios de la década del 70 jugaba en el Torreón de México. Y en el pueblo de al lado, Laredo, se filmaban westerns porque se pagaban menos impuestos que en Estados Unidos. Iban estrellas como John Wayne, Raquel Welch, o William Holden. El jugador se colaba para trabajar de extra y, sobre todo, para vivir de cerca su pasión por el celuloide. “Durante dos años vinieron todos –contó miles de veces- y laburé bastante. Hacía de indio y de borracho, o de los que se sentaban en los salones. Sólo estaba atrás tirando flechas. Me daban cien dólares cada vez que iba a grabar. Yo pensaba: ‘Ojalá que no me maten rápido’. Pero me liquidaban en seguida, era uno de los primeros en morir”.
Y cuenta una menos conocida: “Cuando tenía diez años, en mi barrio filmaron ‘Una cita con la vida’, con Enzo Viena y Gilda Lousek. Merodeaba siempre entre los extras porque me encantaba ver todo eso. Macu Mazzuca lo sabía y por eso me invitó. Me dijo que me escuchaba en los comentarios que antes hacía con el Bambino Pons. No me obligo a ver películas porque lo voy a hacer de cualquier manera”.
-¿Te lo cruzás en las salas a Víctor Hugo Morales?
-Siiiiií. Le encanta, es como yo. Vamos al cine, estacionamos el auto, vemos la película y nos volvemos a nuestras casas. Ni un cafecito. Somos dos locos.
-¿Estudiaste?
-No, por eso siempre aclaro que no conozco la técnica. Pero sí sé de actores, vi trabajar a muchos y estoy bien informado. Cada ser humano tiene su pasión escondida, la mía son las películas. Tampoco leo libros sobre el tema porque quiero seguir siendo natural.
-¿En qué sentido?
-Quiero transmitir las emociones que me produjo lo que vi. Apunto ahí. La tengo que sentir, y entonces puedo salir y decir “esta película me impactó”. Después podemos profundizar en si me gustó la actuación de los protagonistas o de algunos de los que tienen los roles secundarios.
-¿Anticipaste alguna estrella?
-Sí. La primera vez que vi “El Padrino II” le dije a un amigo que el segundo iba a ser un actor de la puta madre. Y era Robert de Niro.
-¿Tenés directores preferidos?
-Ya que te hablé del Padrino, Francis Ford Coppolla, el que está acá. También Ettore Scola, y el estilo de Steven Spielberg.
-¿Después de la famosa anécdota, volviste a trabajar en cine?
-No, nunca. Ni haciendo de mi.
-¿Si no hubieras sido genial con el fútbol habrías tratado de ser actor? -No sé, porque esa es una carrera muy especial.

Gustavo Masutti Llach Revista Ahora - Diario Crónica, 25-11-2007

domingo, 18 de noviembre de 2007

Daniel Martínez: “A la noche ni Dolina vende publicidad”


FICHA “Buenas Compañías” Del Plata, AM 1030 Martes a Viernes de 0 a 4 hs./Sábados de 0 a 5 Conducción: Daniel Jorge Martínez. Columnistas: Gabriela Rodriguez, Claudia Pérez Gaona, Beatriz de Aguirre, Maria Cristina Gil Navarro, Paula Melendez, Ariel Ghirelli, Marcelo Briamonte, Eugenio Zampini, Victoria Fux, Gabriel Corona, NicolasVal, Gustavo Mazó, Corina Harry, Alicia Martínez. Locución: Maria Sol Irigoyen. Producción: Daniel Jorge Martínez, Cecilia Insaurralde. “Nació hace 2.500 emisiones, en 1998, en una FM alternativa. La base del programa son charlas al aire con los oyentes sobre cuestiones de su vida, que terminan en confesiones profundas. Después tenemos columnistas, muchos de ellos profesionales de la salud, y pega mucho cuando hablamos de numerología”.


-Es curioso lo que sucede en programas como el tuyo: Los oyentes le cuentan a miles de personas lo que no se animan a decirle ni a su psicoanalista, ni a sus amigos más íntimos.
-Es así, confiesan todo, se descargan. A veces pasa por una fobia o por la desesperación ante la soledad, no todo son abusos o violaciones. -Luisa Delfino, pionera de este formato, me dijo que tuvo que modificar mucho el formato para no caer en el bajón anímico por las cosas que se escuchaban.
-Olvidate, acá eso no pasa. Con todo respeto, uno genera lo que es. Como Luisa y Baby Etchecopar engendran cosas distintas, yo soy un tipo muy “para arriba”. A una oyente le dije “Natalia, porque seas cieguita no te vamos a tener lástima”. Me contestó que odiaba que la trataran con pena. A eso apuntamos. La gente puede venir “para abajo”, pero la reformulación del conductor al aire es lo que marca el ritmo. Si te quedás sólo con el dolor, te plantás en la lágrima.
-¿Cuál es la magia de la trasnoche?
-Se apaga la luz y se encienden los duendes. Que a veces te hacen reír y otras te denostan. No hay ruido ni nada. Y te encontrás con vos mismo. No zafás. Te ataca el insomnio porque la cabeza quiere pensar en algo y vos te resistís.
-¿Entonces los programas nocturnos tienen una función social?
-Siempre lo defino como un programa humanístico. Por eso no ganamos premios: no tenemos rubro. ¿Qué me van a poner, en “Interés general” para competir con Hanglin y Dolina? No me quita el sueño, lo comento para que se entienda de qué hablo. Voy a Tucumán a dar una charla y se llena el teatro. Mi libro está entre los 30 más vendidos. Algo pasa.
-¿Qué pasa?
-Que hay mucha gente activa, no pasiva.
-¿Cómo te modifica la vida un programa nocturno?
-Dejé todo. Tenía negocios inmobiliarios y de constructor. No hago más nada. Me representa mucha menos plata, pero hago lo que amo. A la noche ni Dolina (que es un maestro) vende publicidad.
-¿De qué vivís?
-No de la radio. De la venta de los libros y de los talleres que doy. Lo que hice en mi vida es como mujeres a las que amé pero con las que ya no puedo tener sexo. Entonces ya no puedo ser pareja de ellas, prefiero ser amigo.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
18 de Noviembre de 2007

domingo, 11 de noviembre de 2007

Martín Aragón: “Badía y Charly son fans de los Beatles en serio”.

“Eternamente Beatles”.
La Red, AM 910
Sábados desde la medianoche hasta las 2.
Conducción: Martín Aragón.
Columnista: Julio Guichet.

“Es un programa que disfrutan los fans de los Beatles (algunas golosinas les tiramos), pero no está armado exclusivamente para ellos. Vamos por una AM, y como tal tiene un oyente muy heterogéneo. Lo lindo es sorprenderlos a todos porque nos escuchan desde todos los niveles socioeconómicos y culturales”.


Tiene sus medallas Martín Aragón. Como su trato con Yoko Ono, Pete Best (el primer baterista del grupo), Tony Sheridan, Julia y Sean (hermana e hijo de John Lennon), Lousie Harrison (hermana de George) y Dave Jones (dueño de The Cavern Liverpool) entre otros personajes del “mundo Beatle”. Además, es dueño del The Cavern nacional, organizador de la “Semana Beatle de Latinoamérica” donde juntó a Charly García (“es un fan absoluto y sabe todo”) con Tony Sheridan, y conduce "Eternamente Beatles”, único programa radial que desde hace nueve años dedica sus contenidos a difundir la música y la historia de los cuatro genios y que se ha emitido desde las Malvinas, en dos oportunidades desde los estudios Abbey Road en Londres, y en tres oportunidades en diferentes años, desde la ciudad natal de los músicos, Liverpool. Sin embargo, trata de no encasillarse. “Acá suenan los Rolling Stones, Charly García, Rod Stewart, Spinetta, todos cantando un tema propio y otro de los Beatles –detalla-. También tenemos otras secciones. Por ejemplo el tema ‘Help’ fue número uno en Inglaterra en 1964. ¿Qué se escuchaba en Argentina? ¿A qué tema desbancó y cuál lo sucedió? Por eso decimos que es un programa de música con el eje en los Beatles”.
-¿Estar en AM es una elección?
-Sí, absoluta. La Red confió en mí porque tenemos el único programa de música de la emisora y la audiencia acompaña. Hice el mismo envío en una FM chiquita y en “Estudio Playa”, la FM de Badía, en Pinamar.
-¿Es tan fanático como dice?
-Sí, total. Todo lo que aprendí de radio y de los Beatles en mis comienzos se lo debo a Juan Alberto. Organicé asados en los que hablábamos como chicos durante horas de esos dos temas. Es un excelente profesional y una persona muy generosa.
-¿Tuviste trato con alguno de los Beatles?
-Sólo con Pete Best, que fue técnicamente un Beatle. Vi en vivo a Paul Mc Cartney y en el 2000 a Ringo Starr.
-¿Qué te aportaron los familiares de John y George que conociste?
-Me los pintaron como seres humanos, sin el mito. Así me enteré que a John le gustaba el cricket, pero lo ocultaba porque es un deporte aristocrático, y que George era loco por los autitos de colección tipo Matchbox.
-¿Fuera de tu género a quiénes escuchás en radio?
-A Jorge Lanata. Y cuando me quiero calmar, a la FM Milenium. Mis referentes son Antonio Carrizo, Cacho Fontana y Badía.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
11 de Noviembre de 2007

domingo, 4 de noviembre de 2007

Flavio Cianciarulo: “Junté a Los Cadillacs para difundir mi programa”


FICHA.

“El Sonidero FM”
Atomika 106.1 o www.atomika.com.ar
Martes de 21 a 0
Conducción: El DJ Enmascarado (Flavio Ciaciarullo).

“La música es droga para mí. Y aunque soy ubicado con el contexto, puedo poner lo que se me canta porque me gusta presumir de mi discoteca. Además, con todo tan pautado en el mainstream radial, las bandas under tienen un lugar. Hago reportajes y cada tanto viene un groso para hacer ruido porque son amigos. El estilo tiene un anclaje en el punk rock, pero puede haber soul, psicobilly, The Who o The Crams, es bastante amplio. También hablo de libros y leo poesía”.



Nadie pone en duda que sabe de su tema, desde luego. De hecho, Flavio es conocido por haber sido uno de los “cerebros” musicales de Los Fabulosos Cadillacs, junto a su amigo Gabriel Fernández Capello “Vicentico”. Hoy tiene banda propia, La Mandinga, y para alejarse de las presiones de las grabadoras, desde hace dos años tiene su recreo en una radio barrial de San Martín, donde pone su música, habla y se permite algunos lujos.
-Muchos se enteraron de que el programa existía...
-Sí, porque se juntaron los Fabulosos Cadillacs a tocar en vivo. Ese era el objetivo, que se difundiera mi programa. Fue a propósito, más allá de que me gustaba la idea. De la misma manera que pueden venir los Kahunas y arrastrar a su público. Vienen de onda, ninguno de ellos necesita el programa para hacerse conocido, desde luego.
-¿La música la elegís rara?
-Habría que definir qué es “raro”, pero sí, no creo que a Doña Rosa le guste escuchar a Ramones o a The Specials.
-Me refería a que no vas atrás del hit, ni siquiera de esas bandas.
-Ah, claro. Desde ese punto de vista, sí. Acá disfruto de la independencia. Si utilizo a un groso como invitado, es en el mejor sentido. Pero las bandas punk rock de San Martín están felices porque tienen su espacio. Martín, de A77aque, se copó y trajo un CD con Motorhead, Kiss y lo que escucha él. Musicalizó. Si no, les pido algo inédito. El disco nuevo ya lo contó en Crónica y en Much Music, yo tengo que ir por otro lado.
-Corrés el riesgo de que sea un programa para músicos.
-Lo sé, y por eso me cuido mucho.
-¿Cómo sorprendés a alguien con música nueva en tiempos de Internet y programas P2P?
-Bueno, no todos son tipos informados como vos o yo, y hay que orientarlos. Aunque es inagotable, les podés dar un dato que los lleva a conocer algo nuevo. Si pongo a Curtis Mayfield y explico que le gusta a Paul Weller, que estaba en The Jam, ya estoy tirando tres links que la gente puede tomar. No soy un programador profesional, quiero compartir. Lo mismo pasa con la literatura.
-Me hablaste de la independencia. Un programa como el tuyo le daría “chapa” a muchas radios. ¿Por qué elegiste Atomika? ¿Te agobia la multinacional con la que grabás los discos?
-No es tan pensado. Y tramposo la voy a jugar de rebelde porque lidio con el mainstream, aunque me guste el under. Pero es un respiro de las presiones de las transnacionales, claro que sí. Lo que me gusta de Atómika es que tienen una línea de rock, y lo mantienen con mucho sacrifico. No es común porque lo normal es que le vendan el espacio a los pastores o a cualquiera.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
04 de noviembre de 2007

domingo, 28 de octubre de 2007

Carlos Rua, el Loco de la Colina: “La creación es lo único que nos hace parecer a Dios”

FICHA

“El loco de la colina”
FM 103.1, Radio Uno
Domingos, lunes y martes a la medianoche, aunque pronto pasaría a tira de lunes a viernes.
Conducción: Carlos Rua.
Con Gustavo Yanniello y Javier Rua.

“Es un comic radial en el que todos los personajes se corroen, se envilecen y se pierden. Trafican sombras. Hasta que el personaje central, el Loco, se transforma en un gurú aporteñado, que ordena a las criaturas, no desde el seguimiento sino desde la ruptura. Porque el programa es un grupo de choque”.


El hombre tiene sus medallas. Inventó, y conserva “yeites” que hoy usan todos pero curiosamente pocos lo reconocen. Fue el primero en desdoblarse en personajes que charlan entre sí y en lanzar consignas al aire para que los oyentes participen a través del teléfono. Lo que no le pueden copiar es el tornado que desata cada vez que le abren el micrófono. Hoy se volvió de culto, una definición reservada para aquellos que tienen calidad pero no son masivos y sabe que la polémica es un motor, aunque no sepa adónde lo puede llevar. “Lo que me interesa de la historia es la sensación que deja cada programa –asegura-. La concepción intelectual del mantenimiento de los personajes, perece. Lo de (Fernando) Peña hoy ya es muy antiguo. Mis criaturas mutan. Si se estancan, mueren. Porque la creación es lo único que nos hace parecer a Dios.”.
-¿El personaje central sos vos?
-Sí, es el Loco. Que es como yo, un tipo contradictorio. El programa gana por afano porque en la radio no hay nada. ¿Mi competencia es Rozín, un tipo que arma un cabaret al aire?
-¿Quién genera pensamiento en la radio?
-Un tipo simpático es Gillespi. Otro es el ruso Verea. Tom (Lupo) es brillante, como Antonio (Carrizo). Dolina me cae bien.
-¿Por qué no sacaste provecho de lo que inventaste?
-Porque soy el iniciador, el tipo que abre. En una época me interesaba el reconocimiento y me ponía mal. Ya no. Ahora persigo lo que me gusta.
-Fuiste masivo en AM Excelsior a comienzos de los ’80...
-Por la originalidad.
-Después nunca más.
-Porque la ruptura de la uniformidad provoca hartazgo. Lo siempre diferente cauteriza. Si me voy al exterior seguro que me va bárbaro. Los que no me conocen se sorprenden. Sigue siendo novedoso 22 años después. Lo veo en los compañeros de mi hijo, que tiene veinte y se asombran. Tengo que ser como Dalí, que parecía un pendejo aunque tuviera ochenta.
-¿Qué cambió en este tiempo desde que empezaste?
-Que no hay héroes de la comunicación. Las escena está mucho más “lavadita”. Te escuchan y te dicen que les gustás, pero es muy difícil movilizar.
-¿Cómo ves hoy tu participación en el programa de Mauro Viale, en la tele, donde Winograd te pegó y todo?
-Como un error, pero como no vivo de esto sino de mi vinoteca, lo hice porque me divertía en ese momento, no lo pensé demasiado.
-Sin embargo la imagen tuya de mucha gente es sólo esa.
-Puede ser. Pero para planificar mi carrera ya tenía la de abogado y no lo hice.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
Octubre de 2007

domingo, 14 de octubre de 2007

Ricardo Guazzardi y Amalia “Yuyito” González: “Hace rato que Rivadavia no es machista”

FICHA
“Más vale tarde”
Rivadavia (AM 630)
Lunes a viernes de 15 a 17
Conducción: Ricardo Guazzardi y Amalia “Yuyito” González.
Colaboran: Jorge Marchetti, Yani el Gitano, Marilú Conforte, Guillermo Cao, Leo Uranga y Ofelia Flores.

“Mezclamos la información con mucha alegría y buena onda. Nos sentimos muy cómodos y tratamos de transmitir eso al público” (Ricardo Guazzardi).
“La idea de mi incorporación fue la de sumar la presencia femenina a un programa que ya de por sí funcionaba muy bien” (Yuyito González).


Y se encontraron. Desde hacía un tiempo largo, la vedette y periodista recibida Amalia “Yuyito” González buscaba algún trabajo en el que no fuera valorada solo por su belleza (que es muchísima). Por su parte, Ricardo Guazzardi es un pilar de las tardes radiales, aunque por no haber aparecido en la televisión abierta mantenía un prestigioso perfil bajo. Radio Rivadavia los juntó y los dos consiguieron en el otro un poco de lo que les faltaba. Además, se les nota que tienen química, y eso se traduce en un programa interesante por completo y fresco, donde ambos están cómodos. Fuera de micrófono se ríen, bromean y se muestran como amigos a pesar de que se conocieron casi al aire. “La imagen me gusta, pero cuando trabajás mucho con el físico te perdés la posibilidad de cultivar otros valores. A diferencia de trabajos anteriores, en la radio no hago ficción, salvo, claro está, cuando hacemos algún paso de comedia”, postula Yuyito.
(Guazzardi) -Dos o tres veces por semana tenemos programado lo que tradicionalmente es un radioteatro, aunque mucho más moderno y gracioso. En la radio no necesitás maquillaje, como en la TV, donde es indispensable. Ella no sabe que hoy voy a hablar de la seguridad en las rutas porque llovió, pero puede opinar o preguntar sin problemas.
(Yuyito) -Nunca pretendo hacer creer que sé de cosas que no conozco. No me hago la sabihonda porque no lo soy ni trato de serlo.
-Muy pocos se permiten decir “no sé”. Algunos hacen papelones por eso.
(Y.) -Seguro, a mí no me preocupa. ¿Tengo que saber de todo?
(G.) -Muchas veces en la producción no le decimos a ella de qué se hablará. Nos preguntan si su frescura es fingida. No lo es.
(Y.) -Lo que pasa es que él sabe de todo y tiene mucha memoria. Yo opino desde mi experiencia de vida. Acá puedo decir lo que pienso y siento. En el teatro de revista, si te sacás la ropa no hace falta más nada.
-Rivadavia tenía fama de machista.
(G.) -Y hace rato que ya no lo es. Lo lograron. Es más divertido así por más que tenga que ver con el marketing.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Cronica - Buenos Aires
14 de Octubre de 2007

domingo, 7 de octubre de 2007

Marcelo Bonelli: “Muchos deben creer que soy un oráculo”


FICHA “Buen día, sábado” Radio Mitre (AM 790) Sábados de 7 a 10 Conducción: Marcelo Bonelli. Columnistas: Nuria Am (co-conducción), Miriam Molero (espectáculos), Daniel Mollo (deportes), Eduardo Awad (consorcios), Tito Massaracchio (seguros) y Gerardo Gallo Candolfo (campo). Producción: Paulo Morales (productor ejecutivo), Enzo González y Rodrigo Herrero (producción). Operación técnica: Andrés Bernoldi. Informativo: Sebastián Gómez.

“Es un programa que a lo largo de estas dos décadas fue mutando de acuerdo con lo que pedía la gente. Apunta a pasar un buen momento porque es sábado, pero también están las noticias”


No todos los días se cumplen 20 años de presencia ininterrumpida al aire como le pasó a Marcelo Bonelli. Por eso en su espacio de “Buen día, sábado” lo festejaron con un programa especial en el que no faltaron felicitaciones de referentes de la política como el presidente Néstor Kircher y los ex mandatarios Eduardo Duhalde, Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa; y de varios famosos como Marcelo Tinelli, Nelson Castro, Guillermo Francella y Reinaldo “Mostaza” Merlo. “Al principio los sábados eran días muertos para las radios y no había programas de información y actualidad -se ufana Bonelli-. Primero con ‘Sábado tempranísimo’ y luego con ‘Buen día, sábado’ impusimos la producción a fondo. Ahora para todas las emisoras el sábado es una continuidad de la semana y apuestan fuerte”.
-Hubo tiempos, como durante la crisis de 2001, en los que fue más difícil aquello de que “los oyentes pasen un buen momento”.
-Seguro. Nos levantamos temprano para hacer el sumario y ya sabemos que hay varios temas: la campaña política, los hechos de corrupción y los policiales. Pero además tenemos claro que hay que tratar de pasarla bien. En el 2001 era difícil porque la realidad nos agobiaba a todos. Por eso era una responsabilidad entretener también durante la crisis más seria de los últimos tiempos.
-¿Como periodista especializado en economía te volvían loco? ¿Te consultaban todo?
-Sí, me sigue pasando. Muchos deben creer que soy un oráculo, con respuestas para todo. En 2001 era más extremo, se vivía con angustia. Me llamaba gente del medio o del ambiente artístico para preguntarme si iban a abrir las cajas de seguridad. Se tiraban rumores sin fundamentos.
-También era impensable que se tocaran los depósitos.
-Sí, pero una caja de seguridad es como el living de tu casa. Por entonces había muchos periodistas mal informados o mal intencionados que pronosticaban todo el tiempo un apocalipsis. Nosotros fuimos serios; decíamos que estábamos mal, pero también que no sería peor. Desde luego, si pasás de un dólar a un peso a otro a tres es una catástrofe. Pero de ahí a decir que se va a ir a diez hay una diferencia enorme.
-¿Costaba ser moderado en ese momento?
-Sí. Quedaba bien decir que todo se iba al demonio. Ser cauto casi generaba desconfianza. Pero con la verdad a la larga siempre quedás mejor parado.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora- Diario Crónica - Buenos Aires
7 de Octubre de 2007

domingo, 23 de septiembre de 2007

Guillermo Stronatti: ¡Segundos Adentro!

FICHA

“A vivir que son dos días”
AM 590, Radio Continental
Sábados y domingos de 10 a 13.
Conducción: Florencia Ibáñez y Guillermo Stronatti.
Con Cecilia Absatz, Sergio Kanevsky, Esteban Jacina.
Producción: Isabel García, Nicolás Arévalo y Nahuel Villareal.

“El título responde a un programa que tiene la cadena Prisa (dueña de la radio) en España. Ahí se acaban las similitudes, porque ni lo escuché. Este es un magazine de fin de semana en el que priorizamos el humor, porque es lo que practiqué durante 21 años con Dolina, y Florencia con Hanglin y Mactas. Caminamos por la cornisa sin caernos”.


Junto con Flopi (Florencia Ibáñez) vuelcan todo lo que cultivaron al lado de grandes como Alejandro Dolina y Rolando Hanglin. De allí que parafraseando la terminología del boxeo, Guillermo Stronatti asegura que esta vez gritaron “¡Segundos adentro!”. Ahora la ecuación cambió, porque son ellos los que deben ponerse en el foco, cuando siempre fueron geniales a la hora de hacer brillar a la estrella. Por eso, es inevitable que Stronatti hable de Dolina: “En 1985 pasé de cobrador de la radio a locutor de la trasnoche de AM El Mundo, y ahí lo conocí. Cuando Adolfo Castelo se fue a la ‘Noticia Rebelde’ quedé. Después vino la tele, el teatro y lo demás. Apenas estuve separado en 1991, cuando él se juntó con Lalo Mir y yo volví a relatar partidos de fútbol en Radio Provincia, como lo hacía en mi pueblo, 25 de Mayo”.
-Reivindicás tu origen.
-Seguro. Todavía tengo la tranquera dibujada en la cara y está bueno, porque Continental se escucha mucho en el campo. La gente reacciona bien cuando les hablo del recuerdo de mi abuela y sus manos con olor a albahaca o perejil recién cortado. Mi hijo, porteño, no sabe de qué estoy hablando.
-¿Qué te falta de “La venganza será terrible”?
-El estímulo del público en vivo.
-A principio de año decías lo contrario.
-Sí, porque extrañaba el estudio, pero la respuesta inmediata te da mucha fuerza. También me cambió que durante dos décadas trabajaba de noche, me acostaba a las cuatro de la mañana y me levantaba a las once. Ahora puedo cuidar mi agencia de publicidad y cuidar a mi familia. Imaginate, estuve veintiún años con Dolina y veinte con mi mujer.
-¿Cómo fue esa separación?
-El eligió ir a la Diez. Me convocaron, pero no llegué a un arreglo económico. Continental me ofreció este programa y pidieron exclusividad. Por eso me quedé. Además, acá puedo coproducir.
-Se nota que tenés química con Florencia.
-Sí, con Flopi nos estamos adaptando naturalmente, tenemos años de improvisar (en el buen sentido). Es atípico que haya dos conductores. Ella tiene sus espacios y yo mis personajes.
-¿Escuchás radio?
-Si, por contrato, Continental (se ríe). En serio, sí, a Victor Hugo, a Apo y las transmisiones de fútbol. Algunas cosas de América y la FM 2X4.
-¿A Dolina?
-Ya no. Al principio, porque no me podía dormir y lo tenía incorporado. De hecho, mi humor lo aprendí con él. A veces tenía ganas de rematar los chistes. No sé si volveremos a estar juntos. Igual seguimos jugando al fútbol los jueves con nuestros hijos.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
23 de Setiembre de 2007

domingo, 16 de septiembre de 2007

Nacho Goano: “Boca es rival de River, no enemigo”.




FICHA
FM X4 104.3
"Weekend sessions"
Viernes y sábados de 21 a 4
Producción General y Conducción: Nacho Goano.

“Es un programa de música electrónica porque la amo. No me pongo mucho en ‘datero’ pero hay algo de información de tecnología y farándula internacional. Acompaño mientras los pibes se visten antes de ir a bailar. Un predance. La estrella es la música.”

FM Rock & Pop 95.9
“¿Cuál es?”
Lunes a viernes de 9 a 13.
Conducción: Mario Pergolini.
Producción General: Nacho Goano.
“Es lo más escuchado de la FM, ¿qué más necesito decir?”


La historia es conocida. Un día de hace un poco más de quince años, Ignacio "Nacho" Goano se plantó frente a Mario Pergolini, le pidió trabajo y lo logró. Fue telefonista, cafetero, pibe de los mandados, musicalizador, movilero y productor hasta llegar a la conducción de radio y televisión (“Area 18”, con Luli Fernández y Leandro Leunis). Por eso es tan agradecido con su jefe: “Tener a Pergolini enfrente durante tanto tiempo fue como aprender filosofía con Platón. El sabe hacer radio”, dijo de él.
-Michel Peyronel dice que en un programa de música, como el tuyo de X4, se puede hablar de cualquier cosa menos de música.
-Es así. Porque aburre. Te puedo avisar: “vienen Tiesto y Chemical Brothers”, y punto. A lo sumo pondré un tema de cada uno.
-¿Contra quienes competís?
-Supongo que con la Metro, que pone música electrónica. Pero ni lo pienso porque la tribu del dance es muy chiquita. Si nos vamos a poner a dividirla... Nosotros ponemos música y los chicos optan por lo que más les cabe.
-Vos no, pero los que tienen que buscar anunciantes...
-Por suerte no es mi tema.
-Rock & Pop es diferente.
-Seguro. Más multitarget, con un componente rockero. Pero que a la vez permite invitar personajes que no son de ese palo. Estuvieron Cattáneo, Javier Zucker y los Chemical Brothers. Ahí se ve mi mano un porquito (se ríe).
-¿Te estás entrenando con intensidad en lo físico, no?
-Sí, porque me picó el bichito del triatlón (un durísimo deporte de resistencia que reúne a la natación, ciclismo y carrera a pie). Es muy exigente porque te enfrentás contra el peor rival: vos mismo.
-Contame algo de “Area 18”.
-Es un magazine futbolístico en el que la pasamos muy bien. Voy a divertirme y lo manejo como me gusta.
-Tiene un tono similar al de Fantino.
-Justamente, para diferenciarme, hablo de deporte con los invitados. Hablar de la vida Alejandro lo hace muy bien. Para eso está él.
-Sos de los pocos periodistas deportivos que pudo decir de qué cuadro son hinchas y seguir yendo a la cancha.
-Sí, soy de River. Pero todo tiene que ver con el respeto. Boca es el rival, no el enemigo. Si ganan la Libertadores me pongo contento por mis amigos de Boca.
-Pero la gente en banda no es así de reflexiva.
-No, te entiendo. Bueno, qué vas a hacer si ves en la tribuna a un nene de diez años puteando a un referí al lado de su padre, que también insulta. Contra esa estupidez no se puede hacer mucho.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Cronica - Buenos Aires

16 de Setiembre de 2007

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Eduardo García Caffi: “Nacional se tiene que escuchar”

FICHA

Radio Nacional, AM 870
FM: Radio Nacional Clásica, 96.7
FM Folklórica, 98.7
FM Faro, 87.9
RAE (Radiodifusión Argentina al Exterior).

Director: Eduardo García Caffi

Historial: Fue Subsecretario de Cultura de la provincia de Buenos Aires (de 2000 a 2002) y Secretario de Cultura de la Municipalidad de Buenos Aires (de 1993 a 1996). En los ’70 formó parte del popular grupo de música beat “Industria Nacional”. De 1993 a 1999 fue Congresal Nacional del Partido Justicialista.

“Hace alrededor de dos meses que estoy al frente de la radio y es un proyecto interesante porque tiene setenta y ocho radios diseminadas por nuestra geografía. Voy a trabajar para convertirla en una emisora periodística y cultural. La esencia del medio público tiene que ver con eso”.


“Al país lo define su diversidad cultural, por lo tanto eso debe estar presente en la radio pública. No sólo en la programación sin también en la estética, a partir de separadores y de las voces de quienes nos identifican”.
-No te tengo como hombre de radio.
-Ciertamente. Pero trabajé siempre en el ámbito de la cultura, que no está escindido de los medios públicos. El tema es comunicar y cómo y qué comunicar. Las pautas tienen una lógica que las atraviesan horizontalmente.
-¿Cómo te recibió el medio, por venir “de afuera”?
-Con muy buena predisposición.
-La parte artística y periodística es sólo uno de los frentes a los que debés prestarle atención. Vamos de a uno. ¿Cómo está la cuestión gremial?
-Hay 10 gremios en la radio. Tenemos un diálogo muy fecundo con ellos, y trabajamos para cumplir con los compromisos. Somos referentes dentro del medio en el tema sueldo. No hay conflictos serios en el horizonte.
-¿La parte técnica?
-Después de 55 años, en 2006 se puso en funcionamiento el nuevo transmisor de 100 kw. Esto es porque el presidente Kirchner puso en agenda la revalorización de los medios públicos. Ahora instalaremos 12 transmisores de AM, y 18 de FM en todo el país. Y estamos arreglando algunas antenas. Si una radio no se escucha, no cumple su objetivo.
-¿Van a desterrar los transmisores a válvula?
-Hay un plan para hacerlo en dos años, porque son carísimas y gastan mucha energía.
-¿Habrá grandes cambios en la programación?
-De acá a fin de año, no. El estado tiene la potestad de levantar la programación. Pero no es mi idea hasta por respeto a los oyentes. Cuando hablo de incorporar cultura no se refiere a gente hablando de ella sin de poner música, fragmentos de teatro, literatura e invitar a los protagonistas al estudio. Las FM tendrán que pasar más música, y no tantos periodísticos.
-¿Soñás con traer a una figura?
-Algunos están, como Héctor Larrea. Agregaría gente con buen uso del lenguaje. Pero prefiero no nombrar a nadie.
-Los funcionarios dicen que en una radio del estado el rating no es parámetro. ¿Cómo se mide la eficiencia de su gestión? La calidad es opinable.
-La programación debe incluir la cultura y el periodismo independiente. Podemos discrepar en los gustos sobre lo que sale al aire, pero debe tener un piso de calidad. Y, sin presiones, hay que generar un producto que la gente acompañe. Nacional se tiene que escuchar. Debemos esforzarnos por seducir, sin cortar manzanas ni hacer amarillismo.
-La gente tiene el prejuicio de que Nacional es oficialista.
-Y no es así, hay que escucharla. Tenemos una línea editorial que va en beneficio de los trabajadores y de todo lo que le hace bien a la Argentina, no a un partido.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
30 de Setiembre de 2007

domingo, 9 de septiembre de 2007

Daisy May Queen: Una perpetua búsqueda adolescente.

FICHA

Conducción: Daisy May Queen
Pop Radio FM 101.5

“Club Pop”
Lunes a viernes de 7 a 10.
“Básicamente se trata de noticias sobre música, discos, tecnología, chismología en general y algunos juegos con los oyentes. Para levantarse con buena onda”.

“High School Pop”
Lunes a viernes de 16 a 18.
“Está dirigido a los colegios secundarios. Vamos con un movil a una escuela e interactuamos con los chicos. A fin de mes pueden tener un recital exclusivo en el mismo colegio. Ya lo hicimos con Azafata, Ella es tan cargosa, Reik y Volador G, con una repercusión enorme”.


Es la indiscutible diosa de la información del pop en la Argentina, lo sabe y lo disfruta. Sin embargo, la música no es la única preocupación de Daisy May Queen. Por ejemplo:“No puede ser que haya una mezquita tan grande en Buenos Aires y no tengamos un templo hindú. Hay una minoría que no tiene dónde reunirse, aunque sea un altar chiquito en una esquina en el que se puedan dejar ofrendas, como se hace en India”, se queja, defendiendo su fe. Ya definitivamente instalada en FM Pop con dos programas, debe repartir su tiempo con “Lady Pop”, el envío que lleva adelante por C5N.
-En Pop Radio ajustaron el target.
-Sí, al principio apuntábamos a una audiencia más amplia. Hoy somos una radio para teenagers.
-¿Cómo les va?
-Mejor. Desde que hicimos el cambio, levantamos.
-¿Contra quién compiten?
-Disney. Las otras se volvieron muy “adult”.
-No aprenden de Europa, que saben que en los teenagers está el negocio.
-Acá no hay caso. Allá es lo primero que te enseñan cuando hablas de managment de una radio.
-¿Cómo estás de ánimo?
-Muy feliz porque llevo una vida de teenager (se ríe). Soltera, salgo los viernes a la noche, voy a bailar los sábados y vuelvo “volcada” a las siete de la mañana.
-¿Lo hiciste de adolescente?
-Era una chica muy ajustada a lo que me pedían mis padres. Si me decían a las siete, a esa hora cerraban con llave. Si no legaba a tiempo, tenía que esperar durmiendo en la puerta hasta las nueve y media, cuando mi mamá salía a baldear la vereda. Lo bueno de mi segunda adolescencia es que no le rindo cuentas a nadie.
-Y no te anquilosás.
-Exacto. Mucha curiosidad y cero prejuicios. Me aburren las rutinas.
Me gusta mucho más la búsqueda del adolescente que el conformismo del adulto. Los chicos están con el pensamiento abierto a todo. Otro que es como yo es Chiche (Gelblung).
-Ahora tenés mucho trabajo.
-Sí, pero en tareas que admiten cambiar cosas. Y soy auténtica, porque hay días que ni la radio ni nadie te puede exigir una sonrisa. Por más que mi meta sea levantarle la moral a la gente. No sólo a la mañana, sino en la vida.
-¿Cómo ves a los adolescentes?
-Menos prejuiciosos que hace veinte años, más abiertos, pero también más introspectivos.
-Desarrollaron una cultura “indoors”, de puertas adentro, ¿no?
-Sí. Toda la insatisfacción y frustración que compartías con tus amigos o la rebeldía que le demostrabas a tus viejos, sacándolo afuera, hoy lo meten para adentro

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica Buenos Aires, Argentina
9 de Septiembre de 2007

Jorge Dorio: “El sueño del pibe es salir en la tapa de Crónica.”

Comenzó en la gráfica pero se hizo notar en los medios electrónicos. En radio marcó época en los albores de la democracia con “Sueño de una noche de Belgrano” y participó de “La venganza será terrible”, junto a Dolina. Hoy conduce “La revuelta” (De la Ciudad, AM 1110, lunes a viernes de 16 a 18) y “Siempre es hoy” (Provincia, AM 1270, sábados de 10 a 13, un programa de investigación histórica).
“Dolina está preocupado por el qué dirán desde hace quinientos años, y lo estará en los próximos quinientos. Hace un cuestionamiento metafísico en el medio de un chiste. El suyo nunca fue un programa sólo de humor. Disfruté mucho trabajar con él”.



“No hablo de ‘carrera’ porque me sentiría un purasangre. No tengo nada de puro, y menos en la sangre”. Jorge Dorio monologa casi con la misma velocidad con la que consume un cigarrillo tras otro. Cada dos por tres interrumpe la charla para gastarle una broma a alguien que pasa y retoma su argumento donde lo había dejado, sin perder coherencia ni vértigo. Su presente es bueno, sin embargo, la referencia a su currículum parece inevitable: “En el año ’84, durante mi primer año en la radio gané un premio internacional y pasé de ser un energúmeno que no podía ni decir ni la hora, a jefe del informativo de radio Belgrano y después a gerente artístico”.
-Qué líos que armabas en aquella época.
-La verdad que sí. Aunque era un proyecto muy noble.
-Eso te dio prestigio.
-Absolutamente. El sueño del pibe es salir en la tapa de Crónica.
-Y lo lograste cuando terminaste preso con Oscar Castrogé.
-Claro. Estábamos al aire, y él con un comando tomaron la radio porque no les gustaba lo que decíamos de Malvinas. Fue gracioso, me dio chapa, pero era bravo también. Porque en abril de 1984 recién salíamos de la dictadura y me sonaba el teléfono a las tres, cuatro y cinco de la mañana. No era moco de pavo. Cuando venían las amenazas tragaba saliva y seguía para adelante deseando que no pasara nada.
-¿Hoy aguantarías de la misma manera?
-Sí, a pesar de que entonces era soltero y hoy tengo un hijo de quince años (y una relación maravillosa con él).
-Antes por inconsciencia, hoy por dignidad.
-Es así. La gente espera que al volverte padre seas más “careta” y, al revés, yo no quiero quedar mal parado delante de él.
-¿Cómo es su mirada?
-Me juzga con mucha precisión, con la dificultad que genera no caer en la emulación. Eligió no estudiar en el Colegio Nacional de Buenos Aires y no sé qué hará con su carrera.
-Durante cinco años acompañaste a Alejandro Dolina.
-Con gran placer, en una propuesta que no pasaba por lo informativo.
-¿Qué diferencias tiene con vos su programa?
-Su función social es muy parecida. Pero el Negro está preocupado por el qué dirán desde hace quinientos años, y lo estará en los próximos quinientos. Hace un cuestionamiento metafísico en el medio de un chiste. El suyo nunca fue un programa sólo de humor.
-¿Haber trabajado en el debate del Gran Hermano demuestra que no te importa el qué dirán?
-Cada vez que puedo lo aclaro: me juzgaron sin verme. Hablé ante auditorios de doscientos eruditos como en la universidad de Georgetown, no creo que me manche por haberlo hecho para dos millones de personas. Sin comer vidrio, uno puede colar cosas interesantes.
-¿Te gusta la radio argentina?
-Sí, bastante. Me costó encontrar en Estados Unidos (viví cuatro años en Washington) el nivel de algunos programas de acá.
-¿Cómo es “La revuelta”?
-En un programa de retorno me pareció alocado repetir las noticias que vienen desde la mañana. Y como el nombre condiciona al producto, es eso: regurgitar los temas del día y darles un sentido.
-¿Dónde ponés el foco?
-En aquello que no queda respondido nunca cuando la noticia se termina. El público de la tarde es de una categoría diferente.
-Tradicionalmente se lo considera el mismo de la mañana, que va y viene del trabajo.
-Por eso, si un tipo escuchó las tapas de los diarios cuando se levantó de la cama, va seguir con lo mismo a la tarde: con lo que se escribió un día antes. Eso hace que la gente escuche automáticamente, o que se pase a la FM para que le pongan un poco de música.
-¿Cómo lo resolvés?
-A la revulsión hay que buscarle un origen mítico. Por eso arranco el programa con una historia para hacerla desembocar en la realidad.
-¿Por ejemplo?
-El otro día arranqué con la telenovela “Montecristo”, de ahí pasé a la novela original de Alejandro Dumas, extraje sus líneas centrales, es decir la inequidad, la venganza, la recuperación de lo perdido y la cuestión del valor vida. De ahí se puede pasar a la tragedia en Medio Oriente o a cómo ven la enfermedad de Fidel en Miami, para terminar en los problemas del país. Hay que dotar de sentido lo que se escucha a diario. Los mitos ayudan bastante a relacionar a los grandes temas con los simples mortales y algunos semidioses.
-¿Entonces?
-En mis programas tengo que tratar de generar la sensación de inquietud que me genera la realidad. Más allá de la conocida manipulación de los medios, hay lugares de preocupación, explicación, participación y responsabilidad.
-Sé más preciso.
-¿Qué grado de comprensión tengo del Islam? ¿Cuánto participo cuando le digo “turco” a un vecino sin saber de dónde vino? ¿Qué me pasa si no cuestiono algo como lo de los superpoderes? ¿Y cuando voto indiscriminadamente?
-¿Cómo es tu público?
-Hinchapelotas en el mejor sentido de la palabra. Es inquisitorio, cuestionador, y los guachos buscan en las enciclopedias para refutarte. No puedo pisar en falso jamás porque me están contando las costillas. Para colmo, me baso en una espontaneidad que se parece a la desidia.
-Definí tu ideología.
-Es curioso, no tengo una filiación peronista, de hecho vengo de una familia muy “gorila” y me costó mucho entenderlo como una clave fundante en la estructura de la Patria. Y el mundo está convencido de que debo ser el “segundo trabajador”, más o menos.
-¿Te molesta?
-No. Uno debe ensuciarse las manos y no importarle tanto el cómo diablos te ven. Si creen que sos un tilingo o un “peronacho”, como dicen algunos de los oyentes. Tengo que sostener un discurso y un diálogo y tratar de que sean cada vez mejores.



Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina

Setiembre de 2007