“La Mañana” Lunes a viernes de 9 a 13. Conducción: Víctor Hugo Morales Locución: Florencia Ibáñez.
“A vivir” Sábados y domingos de 9 a 13. Conducción: Guillermo Stronatti y Florencia Ibáñez
No tiene feriados ni fines de semana la buena de Florencia Ibañez. Cada noche se acuesta sabiendo que al otro día a las 9 estará sentada frente al micrófono de Radio Continental para regalar su simpatía a los oyentes. En la semana junto a Victor Hugo, y el “finde” junto a Guillermo Stronatti. “Tuve fortuna con las figuras que tuve al lado –reflexiona-, todos me dieron mi espacio. Primero Rolando (Hanglin) y ahora con Victor Hugo, que confía en mi y me permite preparar temas diversos. Eso va en suerte, porque es gente que apuesta a desarrollar el talento de otros. Fijate cuántos empezaron con él. Y en lo personal tenemos una relación de trabajo muy tierna. Me usa para descontracturar porque sabe que con eso estoy probada con la audiencia”. -Con Guillermo la relación es de pares. -Sí, porque los dos veníamos de ser laderos (él de Alejandro Dolina) y en “A vivir” nos dieron la oportunidad de estar al frente. -¿Cumpliste tus sueños de hace veinte años? -Estoy mucho más madura que cuando empecé y soy mejor profesional, pero en el fondo soy la misma. Soñaba con tener trabajo, y como todos los locutores, tener el programa propio y de alto impacto. -Nunca con la tele. -No. Siempre me visualicé en la radio. -Tal vez por esono te dan ese programa que soñabas. (Se ríe)-Tenés razón. -Así creen que funciona Bobby Flores y Héctor Larrea, entre otros. -Antes se confiaba en el hombre de radio. Pero también eran ellos los que las conducían. Hoy formamos parte de un pool y no sabés quién es el dueño. Por suerte, Continental está en un grupo (Prisa) que es de medios. Es triste, pero si no estás en la tele no sos. Por más que después fracasen en la radio.
Gustavo Masutti Llach Fotos: Daniela Java Revista Ahora - Diario Crónica Buenos Aires - Argentina 12 de julio de 2009
FICHA “La tarde de La 100” La 100, FM 99.9 Lunes a Viernes de 13 a 17. Conducción: Cristian Palacios y Alejandra Salas.
Desde los siete años Cristian Palacios canta en público. Arrancó con el tango pero se pasó a la balada porque “en el secundario ganaba más chicas con eso”. Bastante después comenzó su recorrido por las radios, se recibió de Locutor Nacional y empezó a trabajar en radios chicas hasta que dio un salto a la Top 40 y de allí sin escalas a la tarde de La 100, donde está instalado desde hace años. Sin embargo, no dejó la música y sigue “moviendo” su último CD, “Nunca es tarde”:“El disco es universal, las canciones pueden sonar en cualquier radio”, propone. Pero advierte: “El problema es que hay una mirada prejuiciosa hacia ‘el locutor que canta’”. -Por el contrario, se celebra al músico que se pasa a la radio. -Se lo banca y se lo aplaude. En mi caso debe tener que ver con que estoy en una radio de hits. Sin embargo, nunca pude publicitar el disco en esta emisora en la Capital, aunque sí me difunden en las repetidoras del Interior. Lo raro es que tampoco me pasan las radios de la competencia, como la Mega o en Vale. Por lo tanto, algo es seguro: nadie me podrá acusar de hacerme autobombo. -Lo contrario de lo que la gente puede pensar. -Sí. Me cuesta un poquito más que si fuera un perfecto desconocido, pero tampoco soy Facundo Arana. Tal vez sea más digerible para la gente ser ajeno al medio. -¿Te ayuda en algo ser locutor a la hora de cantar? -Me facilita las cosas mi filosofía de vida, sobre todo que le pongo garra. También tengo una preparación vocal y una ejercitación musical probada. Sirve en los shows en vivo porque no dejo de lado mi faceta de orador. Allí puedo volcar comentarios y reflexiones que el formato de la radio no admite. -Es muy rígido, casi como una AM. -Claro, porque el público quiere intervenciones tuyas cortas y brillantes. Pero tampoco se conforman con que seas un simple enlace entre canciones y piden que agregues algo cada vez que salís al aire. -¿Los que van a verte cantar son oyentes? -En el interior, no. Voy a peñas y lugares de jazz, donde no se consume La 100. Me presento ahí donde me inviten, y hasta ahora siempre la gente quedó contenta. Gustavo Masutti Llach Fotos: Daniela Java Revista Ahora - Diario Crónica Buenos Aires - Argentina 05 de julio de 2009
“Curiosa Noche” Vale, FM 97.5 Lunes a viernes de 22 a 1 Conducción: Daisy May Queen. Producción literaria: Maggie Costantino.
“Nos divierte plantear temas para una semana, como homenajear a escritores vivos, o amores prohibidos. Desde la literatura y la historia, con selecciones de textos y datos. Y todos los días los oyentes participan contestando tres preguntas, las mismas, aunque las respuestas se renuevan: ‘¿Qué pensás, qué sentís, qué te preguntás?’”.
Nadie podrá imputarle a esta mujer la falta de agallas. La tenía fácil, con un perfil definido: hablaba a la mañana para los adolescentes sobre música pop y ellos la escuchaban. Así de simple. Sin embargo, un día dio un golpe de timón y, sin renegar de su historia, se pasó a la noche, cambió de radio e ideó un programa de música y literatura, que hacía foco en los sentimientos y la reflexión. A muchos nos chocó la idea y le dijimos (me hago cargo) que era un desperdicio hacer esa movida. Hoy la realidad marca que en su segundo año “Curiosa noche” está consolidado, y va primero desde hace mucho tiempo. Daisy tenía razón. “Bendito salto el que di –plantea-. Porque es el programa que más me gusta de todos los que hice y a la gente también, porque nos elige todos los días. La comunicación con ellos es más íntima porque la noche propicia eso”. -Aunque tenías esta veta, siempre mostraste un perfil más frívolo y divertido. -Que lo sigo teniendo, de hecho en el cable lo mantengo (tiene un programa en Quiero). Soy las dos cosas, porque una no invalida la otra. El que me oye puede pensar que soy tarada, el que me escucha, no. Los que me escuchan de toda la vida no se sorprendieron al escucharme leyendo ciertas cosas, aunque les llamara la atención el horario y el tono. -¿Recuperaste oyentes que se habían ido de target, porque crecieron? -Desde luego. Pero no lo termino de entender porque me siguen chicas de 14 y señoras de 60. Se ve que hay una necesidad de escucharse a uno mismo, de conocerse, de hacerse preguntas. El horario y la temática del programa favorecen esa tendencia. -¿Y tu proyecto de irte del país? -Estoy tan contenta con este éxito que lo postergué. Con todo, sigo soñando con vivir en la India y tal vez en tres o cuatro años me lo replantee. Probaré al principio con períodos prolongados y después decidiré si me quedo acá o allá. Veré qué pasa. Es momento de que le dé un giro a mi vida. -¿No estás conforme? -Sí, pero que me haya ido muy bien a mi carrera no significa que me voy a quedar quieta. “Curiosa noche” fue una meta nueva y fue exitosa. Pero no me refiero sólo a los medios de comunicación, en los que me mantuve por tantos años. -¿Entonces? -Me volvieron las ganas de ponerme a escribir, y de hecho ya estoy trabajando en una novela. No se me caerían los anillos por dejar la radio en algún momento. -¿Y la tele? -Tampoco. Es el momento de perfil alto. Está bueno porque hay que estar linda, maquillada y flaca (aunque yo llegué a la tele con treinta kilos de sobrepeso). Antes de estar en Operación Triunfo no estaba tan expuesta. Ahora me saludan más por la calle y me piden más notas. -Te tocó nominar… -Sí, y es horrible. Porque llega un momento en el que son todos buenos y la elección es subjetiva. Al final queríamos estar en la platea, no en el jurado. Estamos divididos entre los que hacen foco en la técnica y los que nos dejamos emocionar con la interpretación visceral. Es decir que viene equilibrado. Está bueno pero generó mucho debate. Y lo loco es que los chicos me dicen que me tienen miedo. Mirá vos, a mí que siempre me tocó ser la buena. Por suerte al final se arregla el público con las llamadas.
Gustavo Masutti Llach Fotos: Daniela Java Revista Ahora - Diario Crónica Buenos Aires - Argentina 28 de junio de 2009
Conoció el cielo y el infierno, fue admirado y despreciado con la misma intensidad y cosechó el elogio y el escarnio en la misma proporción. A un hombre que vendía pulcritud pública no se le perdonaron sus tropezones privados. Y hoy está ahí, no olvidado pero sí dejado de lado por un medio que es cruel con los mayores. Si bien Cacho marcó a la TV argentina, él se reconoce como “hombre de radio”. Desde que hace casi sesenta años su amigo Roberto González Rivero “Riverito” le consiguió una entrevista para entrar a Radio del Pueblo como locutor comercial el hombre consiguió marcar a fuego a la radiofonía nacional. El “Fontana Show” o “Sexta edición” están dentro de la historia grande del género y él está entre los próceres vivos que la escribieron. O la dijeron.
“No estoy retirado, nunca me jubilé”, abre el juego. “Simplemente no consigo laburo. Me piden que alquile un espacio en una radio. Pero para estar en una decente, con audiencia para competir, hay que pagar mucho”.
-A pesar de todo, seguís haciendo comerciales.
-Sí, y gracias a ese aviso de Paratrobil mi voz sigue dando vueltas por todo el país.
-Lo último en una radio fue lo de Chiche Gelblung.
-Sí, pero eso fue más una joda de él que otra cosa. Marthineitz tenía más participación cuando estuvo con él, de hecho se quedó en la Diez un tiempo. En aquel programa estuve tres meses y debo haber hablado ocho minutos en total.
-¿Por qué?
-Mis participaciones eran de un minuto y a veces no podía ni meter un bocadillo. Pero me sirvió de mucho esa experiencia porque Chiche es un fuera de serie y aprendí un montón a su lado.
-¿Te sentís reconocido? Porque la mayoría de los locutores de más de cuarenta te pone como referente.
-Sí, el mayor reconocimiento lo tengo de parte de mis colegas. Eso me da confianza. Pero las circunstancias hicieron que los modelos, los estilos, los formatos, las ediciones y los clientes publicitarios, cambiaran y perdí la conexión. Nosotros éramos amigos de los dueños de las radios, hoy ni siquiera sé quiénes son.
-¿Y la gente?
-También me trata bien. En Europa, cuando voy a visitar a mi familia, todavía hay quienes me saludan y se acuerdan de mí.
-¿Por estas cuestiones no estás al aire?
-No, porque por los hechos que fueron notorios (se refiere al escándalo con Marcela Tiraboschi) perdí el comercial que me mantuvo desde 1983, (el de La Serenissima) y no pude retomar. Por otra parte, cuando decidí ser voluntario para el programa de Malvinas se acabó mi carrera. Aun cuando estoy orgulloso de eso. Soy el único responsable de aquel envío, los militares no me ordenaron nada. El martes hundieron al Belgrano, y al otro día estaba en ATC organizando todo. Los milicos lo único que hicieron fue robarse la guita. Ni a mí ni a Pinky nos acusaron nunca de quedarnos con un mango. Y eso que me ofrecían regalarme un Mercedes, eh. En los trajes me habían dejados cheques de 100.000 dólares y nunca los fui a cobrar.
-¿Por qué nunca contaste esto?
-Porque el que calla no siempre otorga, y el tiempo pone las cosas en su lugar. No digo que tengo toda la razón, pero…
-Betty Elizalde me contó que la única manera que tuvo para trabajar durante un tiempo era generar ella los ingresos, vendiendo publicidad a través de una productora para su propio programa.
-A mí me piden que alquile un espacio en una radio. Pero para estar en una radio decente (de Mitre para la izquierda), con audiencia para competir, hay que pagar mucho. No tengo pretensiones de horarios ni nada por el estilo. Fijate qué curioso, me dicen que la nostalgia está de moda, pero la de los años setenta, y yo no tengo nada que ver. Para los mayores, el geriátrico.
-Como un principiante.
-Ah, sí. Y eso que tengo la garganta mejor que a los cuarenta años. Y la mente, más allá de alguna jugarreta que me hace el alemán (aunque lo tengo a tiro), está impecable. Debe ser que no hice la vida que los muchachos piensan, o al menos no tomábamos “paco” (bromea).
-¿Escuchás la radio?
-Sí, lo de González Oro es muy particular.
-Te afanó el “Fontana Show” de pe a pa.
-No, no, no lo robó. Lo mismo dicen de Mario Pereyra de Cadena 3. Pero Mario me invitó a su programa y me dijo “somos todos Salieris de Fontana; Imitadores tuyos”. Sin querer uno ideó un diagrama y un estilo que se terminó convirtiendo en un formato lógico para la mañana. Cuando empecé, ese horario era el descarte de la radio. Lo fuerte estaba a la noche con los grandes shows.
-Al revés que ahora.
-Claro, cuando llegó la televisión copó los espacios de la noche. Con Rina Morán y Beba Vignolaéramos locutores y se me ocurrió comprar una hora en Radio El Mundo. Metíamos noticias, chistes y ahí nació el estilo de lo que hoy es un magazine.
-¿Lo inventaste de cero o había algo parecido afuera?
-No, en el año ’56 no había nada. Y empecé a viajar en el ’61 para que vean que no afané. Fuí a Europa para ver a Perón, con Pinky. Y ya en el ´66 agarré con José María Muñoz, hicimos el Mundial de Inglaterra y ya tomábamos aviones más seguido.
-¿Qué podés decir del estilo de radio que se hace hoy?
-El último gran cambio lo dio Daniel Hadad, porque le puso humor a las noticias. En el arranque, de 6 a 9. Eso era impensado. Y Rolo Villar es el responsable del cincuenta por ciento de lo que es hoy Hadad. A él le debe buena parte de su éxito.
-Hadad quería hacer la vieja Rivadavia.
-Sí, me llamó tres veces. Una vez para reeditar “Sexta Edición”. La tarde con noticias la “inventé” en Radio Argentina (en 1983) cuando la dirigí y puse a Mariano Grondona. Pero le dije que no y se me pasó el tren.
-¿A quién más rescatás de hoy?
-Baby (Etchecopar) hace el programa más difícil de la radiofonía. Lo llaman los tipos, él los putea, les corta y va primero sin libreto.
-¿Y la tele?
-El líder es Tinelli, con su ángel. Es temible negociando la guita, porque nunca pone un carajo. Tiene sabor popular y coraje. Lo que hacía Pergolini en Cuatro Cabezas también era genial. Porque vendía la publicidad de los segmentos y a la vez filmaba los comerciales.
“En la Argentina post-sequía y con crisis internacional, para volver a la radio tengo que esperar hasta el segundo semestre, cuando pasen las elecciones. Ahora lo que manda es la política y no parece haber espacio para una propuesta de interés general como la mía”. Durante cinco años el locutor, periodista y productor condujo junto a Patricia Aller “Gira Continental”, ciclo que emitió Radio Continental (además trabajó en Radio Atlántica y KLA de Mar del Plata, Libertad, Nacional, Federal, Del Plata, América y Metro). Pero no perdió el tiempo y terminó su varias veces postergado proyecto: "El Mundo, la radio…Un recorrido por el esplendor de la BBC argentina", que cuenta con testimonios de locutores, periodistas, actores, músicos y técnicos que trabajaron allí. “Me fascinó el edificio de Radio El Mundo (Maipú 555, construido a imagen y semejanza de la BBC de Londres), en el que hoy funciona Radio Nacional, el primero de América Latina pensado sólo para la radio. Por eso empecé a investigar y escribí el libro, aprovechando que tengo un paréntesis en el que no tengo programa al aire”. Cuenta sobre los tiempos de la que Antonio Carrizo bautizó “Radio Show”, con grandes orquestas en vivo y radio teatros que paralizaban al país. Con sus estudios radiales convertidos en verdaderos teatros abiertos a los oyentes, El Mundo era líder indiscutida. “Luego, la tele, con sus buenos contratos, tentó a los artistas y comenzó la decadencia”. -¿Qué falta de esa época hoy? Hoy parece un espacio sólo de opinión e información. -Sí, perdió la iniciativa en la imposición de la agenda. Durante la mayor parte del tiempo parece una caja de resonancia de lo que se dijo en la tele o se leyó en los diarios. Pocos escapan de esa lógica. Gustavo Masutti Llach Fotos: Daniela Java Revista Ahora - Diario Crónica Buenos Aires - Argentina 21 de junio de 2009
RANKING De acuerdo con Ibope, durante el trimestre MARZO – ABRIL – MAYO estas fueron las radios más escuchadas de Buenos Aires (de lunes a domingos, todos los horarios y segmentos). La lista cruza las AM y FM.
1) Radio 10 (AM 710), 1.91; 2) Vale (FM 97.5), 1.40; 3) La 100 (FM 99.9), 1.31; 4) Pop Radio (FM 101.5), 1.22; 5) Mitre (AM 790), 1.17; 6) Rock & Pop (FM 95.9), 1.16; 7) Mega (FM 98.3), 1.15; 8) 40 Principales (FM 105.5), 1.03; 9) Metro (FM 95.1), 0.96; 10) Disney (FM 94.3), 0.77; 11) Continental (AM 590), 0.74; 12) La Red (AM 910), 0.64; 13) Aspen (FM 102.3), 0.52; 14) 101/Latina (FM 101.3), 0.36 y 15) Del Plata (AM 1030) 0.29.
DESPUES DE LA POLEMICA
La 104.3, la frecuencia en FM de Radio Continental, que replica algunos programas de la AM 590, a sólo un año de su lanzamiento alcanza ya a más de 100 mil oyentes por mes en Capital Federal y Gran Buenos Aires.
GIORGI AMANECE
El experimentado y siempre eficaz Mario Giorgi se sumó a “Amanece en Del Plata” (AM 1030, sábados de 7 a 9). El equipo se conforma con Luís Tonelli y la participación de Marcela Ojeda.
RADIO FILE
La radio de noticias por internet dirigida por la periodista Cristina Leiva no para y ha lanzado el nuevo sitio web de la radio. En www.radiofile.com.ar se encuentra la programación en vivo, información, una semblanza sobre cada programa y muchos de los contenidos.
Adios. El tipo tenía la particularidad de que nada de lo que decía pasaba inadvertido. Buscaba provocar todo el tiempo. Entrevistarlo era caminar por el borde. Decía que no tenía off the record y era cierto. Era capaz de decir las barbaridades más escandalosas cuando se prendía el grabador. Conocía perfectamente los tiempos de la gráfica y desafiaba con sus dichos. Sabía que más de la mitad de las confesiones que hacía eran imposibles de publicar, a riesgo de que todos –empezando por él- tuviéramos problemas legales por hacerlo. De hecho en televisión no decía esas barbaridades. Ya pasó un poco la “euforia” del dolor de su muerte por eso firmo este post. No éramos amigos pero puedo decir con orgullo que me conocía y respetaba, tal vez porque fui uno de los primeros en pedirle una nota (me la negó), cuando su talento asomaba en el programa de Lalo, y antes de su explosión mediática con un escandalete en un horrible programa de TV con el Negro Oro y Marcela Tinayre. Después de aquella gaffe, me invitó por primera vez a su casa e hicimos la nota:
. Me dijo que tenía fotos y cuando terminamos me quiso dar una de cuando tenía diez años. Y en serio, no me estaba cargando. Lo acompañé a cambiar un disco a Musimundo y lo vi pelearse con los empleados. Él sistemáticamente compraba discos, los grababa y los cambiaba por otros. Sin ocultarlo. Les decía a los empleados: “esa es su política, si no les gusta más, cámbienla. Si no, no me jodan”.
La segunda vez que estuve en su casa también fue divertido, se había quedado dormido, lo despertó la chica que lo ayudaba con la limpieza y salió en slip y una remera de dormir a la calle a pedir perdón (esa nota no está posteada). Al rato estaba todo bien. Esa vez lo despedí confesándole: “Si fuera puto estaría perdidamente enamorado de vos”. Las otras notas se las hice por teléfono, como ésta, la última:
Conducción, producción general e idea original: Jorge Richi.
Co-conducción: Estela Montes.
“El programa es todo de humor. Estuvieron de visita Miguel Angel Cherutti, Jorge Corona, Susana Roccasalvo, todos vienen y cuentan chistes. Además hay varios imitadores y humoristas. Monologuistas y gente que hace Stand Up”.
Es una garantía la locutora e imitadora Estelita Montes. Por eso a lo largo de su extensa carrera ella exhibió su humor y buen decir junto a Santo Biasatti, Juan Carlos Mareco, Juan Alberto Badía, Juan Alberto Mateyko, Orlando Marconi, Hugo Lamónica, Jorge Rossi, Jorge Rial o Chiche Gelblung. Hoy se la escucha en TVR (por Canal 13) en FM Latina y en varias radios del interior con su programa “Diario de viaje”. “La conducción es cuando hacés lo que se te antoja –aclara-. En ‘El gancho’ me ciño a una pauta. De hecho, traen una cámara al programa (sale por Canal 26) y pongo una peluca porque nunca mostré mucho mi imagen. Si no, arruino 35 años de personajes que hice a lo largo de mi carrera. Sobre todo con las caracterizaciones que hoy se ven por la tele. Son cuestiones que hay que ajustar”.
-Hace años hacías imitaciones en la radio junto a Nito Artaza.
-Sí, empecé con Juan Carlos Mesa. Nito imitaba a Bernardo Neustadt y me reporteaba a mí que hacía a Adelina de Viola, una diputada que estaba de onda. A veces hacíamos una suerte de partido de tenis entre el patilludo (Carlos Menem, no lo nombra) y yo a Sabatini.
-¿Qué hizo de distinto Nito, que se convirtió en un empresario?
(Piensa)-Es un hombre muy inteligente. Es muy difícil manejar con la misma eficacia lo artístico y lo económico. Él supo hacerlo y muy bien. Además es muy seguro de sí mismo.
-¿Eso te faltó?
-El tipo tiene ese talento para ser empresario. Yo no. Es una decisión importante levantarse un día y decir: “voy a contratar a dos personas y vamos a salir de gira dos meses”. Una responsabilidad del carajo. Para ser empresaria hay que tener un talento diferente.
-Son pocas las locutoras que hacen humor.
-Sí. Encontrás periodistas y actrices, pero tengo pocas colegas humoristas. Esto no tiene que ver tanto con la preparación, lo tenés que traer de la cuna. Pero también es cierto que las locutoras no se animan a afearse la voz para reírse de sí mismas. Prefieren seguir entonando y pronunciando impecable y elegante. Desde ese lugar, con ese tono, se hace muy difícil hacer reír. La perfección no hace reír.
“El loco de la colina” Radio Uno, FM 103.1 Lunes a viernes de 23 a 1. Conducción: Carlos Rua Con: Tom Lupo.
“Estoy menos combativo que en los ’80. Me dedico a divertirme, y eso deviene en un programa más distendido. Por suerte recuperé a Tom Lupo, que está muy bien y es una gran oreja”.
Los que los escucharon alguna vez nunca lo olvidaron. No sólo por su particular personalidad, (“puede ser que sea un poco soberbio”, reconoce con un espejismo de timidez) tono de voz y su manera de decir, sino fundamentalmente por el contenido. Carlos Rua es un trasgresor en el verdadero sentido de la palabra. Un hombre que en los albores de la democracia ya provocaba y sacudía desde la noche de la AM cuando todavía la radio se estaba acomodando y no conocía sus nuevos límites de expresión. Pero además inventó su propio lenguaje de comunicación, fue el primero en lanzar consignas humorísticas para que los oyentes participen y, sobre todo, incorporó la poesía a la música, las palabras y los silencios propios de la radio. Hoy está en Radio Uno y mantiene el mismo espíritu polémico.
En la primera mitad de la década del 80 Carlos de la Rúa (luego lo cambió por Carlos Rúa para que no lo relacionen con alguna otra figura pública) se convirtió en “El loco de la colina” y desde Radio Excelsior sacudía las noches con provocación, poesía y humor absurdo. Fue muy escuchado pero no masivo ni marcó tendencia. Lamentablemente. Su espíritu indomable lo llevó a deambular por diversas radios de escasa llegada y su popularidad se diluyó. Se volvió de culto. Ahora, y gracias a que Juan de Anta, el director de Radio Uno, FM 103.5 era uno de sus fans, volvió a ser convocado pero en una emisora de alto perfil. Y allí está, desde hace tres años, de lunes a viernes a las 23. Igual de brillante, aunque menos combativo: “Este programa se parece más a lo que soy. Y lo hago con un criterio de distensión. Voy a la radio a pasarla bien. Estoy menos heroico que en aquella época”. -Levantabas la bandera de la poesía pero el impacto lo lograbas con el quilombo. -Porque soy quilombero por naturaleza. Me enteré de que Hugo Guerrero Marthineitz está en un asilo el mismo día que Mirtha Legrand iniciaba la temporada número 41 de sus almuerzos por televisión. Esto me llevó a la conclusión de que estamos en un país que no es coherente. Los talentos terminan en los asilos y lo burdo es celebrado por un pueblo descerebrado. Me da lástima. -Recuperaste a Tom Lupo. -Sí, está muy bien en todo sentido. Eso hace que el programa tenga una dinámica bárbara. Él es una gran oreja que aporta lo necesario en el momento justo. Soy un genio y él un sabio, o al revés. Lo que le sigue costando es cuando meto los silencios. En los medios se olvidan de que la radio se forma de palabras, música y silencios. Tratan de llenar de palabras al silencio. Es como en una pareja: los silencios son importantes. -¿Los oyentes lo toleran? -Sí, porque me quieren mucho. Los otros días me escribió una chica de Alemania porque allá estaban muy interesados en escuchar a un tipo que habla de poesía auspiciado por hoteles alojamiento. No les voy a mandar nada pero me da orgullo. -No hiciste escuela en eso tampoco. -Porque los telos son un ghetto. No dejan entrar a nadie. Tenés que ser gallego. -Pero dejaste las funerarias. -Sí: “Si viaja en subte saque la cabeza afuera, se lo aconseja Casa Rivera”, “Zucotti hermanos te entierra fresco. Planes congelados hasta el próximo entierro”, “A pesar de sentirse fuerte como una mula, tarde o temprano lo enterrará Harrington Tarulla”. Ahora las dejé, debe ser porque como estoy más cerca de la muerte me da “no se qué”. Ya no es tan divertido. -¿Cómo surge esta idea? -Busqué lugares a los que nadie les vendía publicidad y fui. Siempre tuve un arreglo especial con las radios: me financiaba sólo. A veces compraba el espacio y otras, como ahora, la radio no me paga nada y yo me autogestiono. Lo hablaba con Marthineitz, justamente. No me va a pasar lo mismo que a él porque yo genero mi plata. Si no, desaparecés. Las radios no van ir a pérdida. A la noche nadie vende publicidad. Me enorgullece que la cultura esté auspiciada por telos. Es como el Orgón de Wilhelm Reich. -¿Perdiste algo por ser independiente? -No. Está todo escrito. Sé que nunca seré popular porque pensar asusta.
-Pero fuiste muy escuchado. -Sí, todavía me saludan. Pero la masividad no se banca. Es un deterioro. Estar en el candelero te desgasta. La gente no lo entiende. Me dicen ¿por qué no editás? Como si todo tuviera que tener una salida por el lado de la producción. Escribo para sentirme bien, no para convertir el arte en negocio. ¿Por qué tendría que hacer eso con la radio? Sí, podría hacer un programa a la mañana y ganar mucha guita. Pero me tendría que levantar temprano, tardar un montón en cruzar la ciudad puteando por el tránsito. No disfrutaría nada. Ahora estoy contento, nadie me jode. Mis hijos me respetan, el dueño de la radio (Santiago Cetrá) también. -¿Cómo se compone tu audiencia hoy? -Los que contestan tienen todos seudónimos nuevos. Les doy poca pelota porque me tienen medio podrido. Mandan boludeces y tengo que parar el programa para leerlas. A veces no lo hago. Algunos pocos quedaron de aquellos.
-A mayor popularidad perdía vuelo el programa. -Es lógico. La popularidad es un lastre para las alas. -Es descorazonador. ¿No se puede ser masivo sin cortar el vuelo? -Es muy difícil. La mujer del fondo vino el otro día y me comentó contenta: “Así que sos de Huracán”. De todo lo que había dicho sólo le había quedado eso. Hay muchas “mujeres y hombres del fondo”, es así, inevitable. Vivo en este mundo. Mi mujer decía el otro día: “Qué tonta es la gente, no se da cuenta de que pensar es divertido”. -¿No hay ejemplos de gente que piensa y sea masiva? -Antonio Carrizo y Martinheitz. Y yo, si estuviera a la mañana. Sería popular, aunque la gente no entendería una mierda. Se quedarían con la estructura. Pero me preocupan otros temas. Tato Bores era el ejemplo de lo intelectual masivo. Decía que si hubiera dedicado a estudiar el tiempo que tardaba en memorizar libretos hubiese tenido tres carreras universitarias.
Gustavo Masutti Llach Fotos: Daniela Java Mavirock Revista Buenos Aires - Argentina Junio de 2009
“Sí, tengo un verdadero polirrubro”, dice “la enana” con su simpatía habitual. Como lógica consecuencia de su inquietud, Marcela se diversificó y ahora reparte su tiempo entre la radio, el teatro y la televisión.
La radio
Hasta hace poco conducía “El Reloj” por FM Palermo, 94.7, le costaba un trabajo de pre-producción enorme, pero también la gratificaba en la misma medida. Por eso le está buscando una nueva emisora para despuntar el vicio de su pasión por la historia (es licenciada): “El programa duró tres meses en FM Palermo hasta que lo suspendimos por la gira del teatro –relata-. Ahora estamos negociando para ver en qué emisora lo colocamos. El problema es que demanda mucha producción: Hay que ponerse en contacto con historiadores, buscar los audios de la época de la que estamos hablando, etcétera”. -¿Qué otro inconveniente tiene? -Que es difícil vender un programa de historia de una hora semanal. Cuesta. Pero tengo la satisfacción de que los mejores de cada tema respondieron a la convocatoria. Así, entrevisté a Paul Preston, a Pere Ysàs, y Joseph Fontana, cuando hablé de España. Y cuando tocamos Alemania contactamos a Ian Kershaw, el biógrafo de Adolf Hitler. Les mandamos un mail y respondieron. Eso me encantó. Porque en Argentina a veces Juan Pérez no te contesta. -El ambiente académico tiene otra lógica. -Sí, muy diferente al artístico. Tengo el orgullo de que Preston me pidió que le mandara copias del programa.
El teatro
El verano pasado sorprendió con su histrionismo sobre tablas al debutar en Carlos Paz junto a Moria Casán en "What Pass?". Ahora está de gira con la obra por el interior del país. “Es una obra muy Moria –describe-. Ella dice que es una “performance”, la cambia mucho todo el tiempo. Lo hizo durante el verano, más allá de la salida de Nazarena (Vélez). Moria es vanguardista. Tenemos un libreto, en el que hay una comedia que transcurre en el restaurante de “Madame Moria”, pero también hay coreografías de baile, cuadros eróticos y demás. Es raro, distinto. Porque no es ni una revista, ni una comedia, ni un musical. El guión es el piso y a partir de ahí tenemos todos libertad de volar y modificarlo”.
La tele
La última de sus facetas es la más conocida por el público. Desde hace 17 años acompaña a Marcelo Tinelli y está contenta con la vuelta de viejos amigos y colegas en la celebración de las dos décadas de “Showmatch”. “Estoy muy contenta de reencontrarme con los chicos –reconoce-. Éramos muy jovencitos cuando empezamos en aquel ‘Videomatch’ y nos hicimos amigos de participar en cenas, bautismos y salidas. Fuimos como una familia, pensá que compartíamos viajes. Ahora somos adultos, con otra carrera y responsabilidades. Yo nunca me fui, pero soy distinta, con una licenciatura en historia, el teatro y todo lo demás. Fallecieron nuestros padres y las parejas no son las mismas. ‘Showmatch’ más que un programa es parte de mi vida”. -¿Cuándo te incorporaste? -En 1992, cuando todavía tenía segmentos de deportes. Estaban Bobby Flores, Gonzalo Bonadeo, Lanchita, Príncipi y el Teto Medina. Conmigo entraron Leo Rosenwasser y Miguel Angel Rodríguez como asistente de producción. -En ese contexto, ¿cómo te cayó la opinión de Angel de Brito sobre que le parecía “el regreso de los muertos vivos”? -No sé ni quién es. Pero cuando creciste y perdiste seres queridos sólo te importan los afectos y preservarte de lo que te puede dañar. Si alguien dice que somos “muertos vivos” ojalá que a esa persona la vida no la encuentre muerta en vida.
Gustavo Masutti Llach Fotos: Daniela Java Revista Ahora - Diario Crónica Buenos Aires - Argentina 31 de mayo de 2009
FICHA “Que se vayan” Rock & Pop, FM 95.9 Lunes a viernes de 1 a 3. Conducción: Hoby Defino. Producción: Rodear.
“Ya vamos por el quinto año, a punto de recibirnos, ojalá que no nos rajen, jajajá. Tengo mucho público que me sigue y otros que van y vienen. La Rock & Pop es grosa todo el día. Hablo con la gente y tengo secciones e invitados, pero básicamente es un programa musical”.
Con su frescura y excentricidad, Hoby se ganó un lugar en la madrugada de la Rock & Pop, un horario emblemático de la FM y que hasta hace poco estaba viculado al heavy metal. “El lugar me lo gané porque era una noche pesada y yo hago casi lo opuesto, apenas si pongo algo de ACDC o Black Sabbath muy de vez en cuando. Algo cambió porque me va muy bien. Programo un cincuenta y cinco por ciento de música nacional, la defiendo porque habla de las cosas que nos pasan. Me puedo identificar”. Sus gustos son claros: “En radio antes moría por Lalo Mir y la Negra Vernaci. Me encantaban “9PM”, “Aquí Radio Bangkok” y “Malas Compañías”. Esos programas los seguía, dejaba de estar con mi familia por ir a escucharlos. Ahora escucho a Mario Pergolini y a Julieta Pink, ella habla y me babeo un poco. Es divina y tiene una frescura muy interesante. También me gusta Wainraich”. Sin embargo, Defino llegó a la radio de la mano de Juan Alberto Mateyko, en 1987. Allí musicalizaba y lo siguió haciendo hasta este año, en el que acaba de sacar un disco, bautizado como el programa, con 13 tracks elegidos por él, de once bandas argentinas y dos uruguayas. “Emergentes. No son masivos pero sí conocidos”, describe. El programa no se acaba en lo musical: “Viene gente a visitarme, además de los grupos de rock. Como Charly García, que se arrimó en un cumpleaños mío, Lalo Mir, Belén Blanco, Fabio Zerpa o Germán Palacios, entre otros. Hace poco estuvo Gabriel Rolón e hicimos al aire una sesión de terapia de cincuenta minutos. Y es el único lugar donde habla Ludovica Squirru, porque es amiga; una vez por mes viene”. Dice que no tiene adicciones salvo una: “Al sexo. Soy hombre de harén. Alguien me decía que se puede estar enamorado y ser infiel. Y las mujeres son iguales, así que no hay problemas”. Además, desde hace un par de años está escribiendo un libro sobre el rock nacional junto a Miguel Grinberg: “Es un orgullo porque es uno de los primeros periodistas del rock de acá. Todos los importantes del palo lo tienen a él como referente, imaginate”.
Gustavo Masutti Llach Fotos: Daniela Java Revista Ahora - Diario Crónica Buenos Aires - Argentina 24 de mayo de 2009
FICHA “Un buen momento” La Red, AM 910. Lunes a viernes de 18 a 21. Conducción: Mariano Closs Con: Marcelo Palacios.
"Siempre estuve acostumbrado a traer la primicia y todavía me sigo conectando con los jugadores porque soy periodista de raza, y es lo que me gusta. Sin embargo, hoy mi función es sentarme a la mesa y co-conducir junto con otros periodistas. Con más espacio para la opinión. Pero de a poco te vas separando de aquel".
Desde hace años, la medianoche de TyC Sports suele ser uno de los puntos fuertes de la programación deportiva del cable. Y con el nuevo programa, “Gol de medianoche” no se perdió esa costumbre. Sin ir más lejos, allí Diego Maradona hizo las declaraciones que derivaron en la renuncia de Román Riquelme a la Selección Nacional. “Eso no estaba arreglado, lo dijo él”, se ataja Marcelo Palacios, quien junto a Gastón Recondo conduce el envío. “Se dio así, por el clima del programa. El estilo lo elegimos porque sabíamos que no íbamos a meter humor, eso ya lo había hecho Fantino. Así que hicimos un informativo ‘con onda’. Me adapto a la tele pero soy hombre de radio, los productores me aprietan para que metamos más imágenes todo el tiempo”. -¿En la tele vas en vivo? -Sí, siempre. El ritmo es intenso. Salgo del aire a la una, pero no me puedo acostar a la una y veinte. Entre que me relajo y me saco el maquillaje... Por eso tuve que hacer ciertas elecciones de vida. Me parece que me debo dedicar a mis afectos. En los últimos años fui muy injusto con ellos. -¿De qué manera? -No les daba tiempo, quedaban en segundo plano. Soy un pibe de barrio que nació en una calle de tierra, y hoy estoy en un momento muy lindo gracias a mi profesión. Pero no quiero padecerlo sino regocijarme, por eso decidí cortar con los viajes a cubrir partidos, por ejemplo. Este año fui con mi novia a Nueva York y por primera vez en mi vida disfruté. Llevo una forma distinta de vida. -¿Hay que resignar protagonismo, no? -Lo tengo claro y lo acepto con alegría. Rechacé estar a la mañana de un canal líder de aire, para que te des una idea. Si no, ¿cuándo me encuentro conmigo, o le doy tiempo a mis seres queridos? -Cambiaste de radio. -Sí, y tiene que ver con lo que te contaba recién. Me fui muy bien de Mitre, pero después del camino recorrido no tenía ganas de volver a hacer Boca – River como cuando empecé. -¿Mariano Closs te obliga a estar alerta todo el tiempo? -Sí, es un animal. Te obliga a competir con él. Porque es el que podría estar más relajado y es el más informado. A veces sorprende a los cronistas que están en los clubes. No puedo sentarme a la mesa habiéndome tomado un día franco. Tremendo. Cuando estaba afuera de La Red también se lo valoraba. Pero no ha dudas de que “En un buen momento” se marca la agenda.
Gustavo Masutti Llach Fotos: Daniela Java Revista Ahora - Diario Crónica Buenos Aires - Argentina 17 de mayo de 2009
FICHA “El exprimidor” Radio Uno, FM 103.1 Lunes a viernes de 6 a 10 y de 18 a 20. Conducción: Ari Paluch
“Empezó como ‘La batidora’ hace trece años. Desde el ‘99 le cambiamos el nombre. Afortunadamente uno no es el mismo de cuando empecé, la vida es dinámica, de cambios y eso se refleja en el programa. Ya no apunto a los adolescentes. Uno de los separadores dice: ‘...nos empezaste a escuchar en la secundaria y ahora llevás a tus hijos al jardín’”.
Cuando alguien da un cambio tan radical en su imagen como Ari Paluch, se vuelca a lo místico y encima escribe un best seller como “El combustible espiritual”, algunos desconfían. Sin embargo, se le puede creer al periodista porque realmente se lo ve mejor, más sereno, reflexivo y luminoso, menos competitivo y hasta más “sano” en el aspecto físico. -¿Cómo se refleja en el programa tu cambio? -La cuestión de la espiritualidad no es tan compleja. Se trata de encarar la vida con un poco más de sabiduría y mucho menos ego. Creo que me enriqueció el análisis, tanto de un partido de fútbol como de la coyuntura política. Trato de desmenuzar las cosas y de ver cuál es el origen de todo. Le ofrezco a la gente una actitud más amorosa, y cuando das lo mejor de vos aparece lo mejor de los otros. -¿Cómo se hace para manejar un programa de primera mañana sin agresividad? -Con pasión. Eso me sale naturalmente. Con todo, nadie dice que el ser espiritual te hace inmune a los enojos. La diferencia es que si hacés algo mal, podés darte cuenta y reparar el error o pedir disculpas. No me convertí en un pusilánime, pero no quiero tener razón a cualquier precio. Porque cuando caigo presa de mi ego la paso muy mal y me pongo paranoico. No quiero vivir así. Y eso no quiere decir que no quieras ganar, lo que cambia es que hacés lo que corresponde y como consecuencia de eso lográs los objetivos. -¿De qué manera? -Con la búsqueda te trazás metas y te obsesionás. Yo estoy en una etapa de mi vida en la que voy al encuentro de las cosas y sé que llegan como consecuencia. Aunque no por eso me voy a poner pasivo. Vos hacé tu parte que Dios se encarga del resto. Pero hacela. -¿Y la competencia? Antes te ocupaba. -Ahora mi atención es nula. Respeto a todos pero no estoy más pendiente de ellos, capaz que son mejores. Aprendí con los años que vengo a cumplir una misión. Hago lo mío y sé que hay público suficiente para cada uno. Hay opciones para todos y afortunadamente una de ellas es “El exprimidor”. Si a mí me va bien no necesariamente implica que al resto le vaya mal. Entonces no elaboro estrategias. Te juro que me costó mucho pero voy cada día al programa a dar lo mejor que tengo. -¿Tu cambio te renovó los oyentes? -Sí. Hay gente a la que le encantó el libro, no me escuchaba en la radio, le dio curiosidad y se quedó. Muchos destacan este momento mío. Porque mantengo mis virtudes como el vértigo, pero le agregué la pausa y el análisis, y no me peleo tanto con los oyentes. -Alguna vez Héctor Larrea me dijo que hizo televisión para poder seguir en la radio. Aunque la odiaba. -Más allá de que nombraste a un referente absoluto, un tipo que es un grande de la radio y del espíritu, no hago nada que odio porque si no, me surge el ego y sale el peor Ari. Me convocaron para hacer entrevistas en la tele, que es lo que me gusta. En “Tendencia” me dijeron que hiciera lo que quisiera y por eso estoy. Si no, no tendría problemas en irme. En las pocas entrevista que hice me sentí muy a gusto, respetado por el entrevistado y con contenidos interesantes.
Gustavo Masutti Llach Fotos: Daniela Java Revista Ahora - Diario Crónica Buenos Aires - Argentina 10 de mayo de 2009
Se recibió de Bibliotecario Profesional en 1993 (ISFD Nº8 de La Plata), de Técnico Superior en Periodismo en 1996 (TEA, Buenos Aires) y cursa la Licenciatura en Ciencias Sociales (UNQui).
Trabaja en medios nacionales de Argentina sin interrupciones desde 1995.
Desde 1997 forma parte de la redacción de la revista Ahora, que sale los domingos con el diario Crónica de Buenos Aires y otros periódicos de Argentina.
Formó parte de las revistas Impacto (1998 - 2000), Pronto (1999), Dossier Diplomático (2004-2005), Integración Infantil (2005) y Hablar (2001); y del semanario Tiempos del Mundo, que salía en toda América y España (2000 - 2003). Dirigió el periódico barrial Fenicia (1996), las revistas Amicitia (2000-2002) y La Frontera Final (1995-1997), y el fanzine Starbase Tango (1996). Escribió y publicó los libros de divulgación "Plantas Medicinales" y "Flores de Bach" (2005) para Editorial Sol90 de Barcelona. En 2003 fue nominado al premio Estímulo al periodismo joven que otorga TEA y fue jurado de los premios Gardel a la música que otorga Capif.
Fue secretario de redacción de Mavirock Revista (Oct 2006 - enero 2008).