domingo, 2 de diciembre de 2001

María Belén Aramburu: "Con catorce años de televisión puedo conducir en cualquier lado".




Da la sensación de que se mueve al ritmo de una película muda. María Belén Aramburu va y viene por los pasillos de la radio y la medallita dorada de la Virgen Niña baila en su pecho. Acaba de terminar "La ventana", que conduce de lunes a viernes de 14,00 a 17,00 por Continental (AM 590), se sienta y habla más rápido que cuando estaba al aire: "Arrancamos el 17 de setiembre con una propuesta diferente -asegura-. Es un programa de servicios segmentado por rubros en diferentes horarios. No había nada parecido en el aire. Por eso mismo fue puesto a prueba a la vez que se emitía. Y como me gusta la actualidad, la política y la economía, la meto a través de los móviles".
-Heredaste un horario "caliente". Rolando Hanglin estuvo años allí. Todo un desafío, ¿no?
-Sí. "Lani" es un maestro de la radio y lo escucho de toda la vida. El reto era doble, porque además del horario, pocos saben que es mi debut en este medio.
-¿Quién te propuso?
-Freddy Ojea, director de programación, pensó en mí porque necesitaba una conductora versátil, que pudiera tratar distintos temas.
-Se te escucha afianzada, sin embargo.
-Estuve cómoda desde el primer día. Me enamoré de la radio. Con catorce años de televisión sé conducir. Entonces puedo hacerlo en cualquier lado. No lo conocía como medio pero me pasó algo extraño. Cuando me llamaron y entré por primera vez me pareció como si ya hubiese estado.
-¿Deja-vú o sensación de pertenencia?
-Sensación de pertenencia, sin dudas. No puedo creer que hace apenas dos meses que estoy ante el micrófono. Como si fueran diez años. Me pasa con mi entorno laboral.
-¿A igualdad de condiciones con la televisión con qué te quedás?
-¡Qué difícil! No sé. Por suerte ahora tengo las dos. No sé qué pasaría si me faltase alguna. Estoy muy acostumbrada a la tele. Es como si fuera mi casa. No importa el canal ni el programa. Seguí todos los pasos: cronista, movilera, conductora, jefa de redacción, productora y editora de mis propias notas... conozco toda la cocina de la tele. La radio es lo mismo sin cámaras ni luces.
-De todas las secciones del programa, "Cadena de favores" es la estrella, ¿no?
-Lo que pasa con esa sección es impresionante. Va desde las 16,30 aunque a veces mandamos mensajes en el medio de la programación. Consiste en la oferta y demanda de bienes y servicios y estaba pautada para que fuese dos veces por semana. Tuvo tanto éxito que va todos los días. Así y todo no damos a basto.
-¿Tiene que ver con el desarrollo de una economía paralela?
-Sí, con la falta de laburo y las necesidades de la gente. A veces les doy ideas. Como a las amas de casa que dicen que no saben hacer nada y toda su vida cocinaron, por ejemplo. No sólo se enganchan vía nosotros sino entre ellos. Tal vez uno vende una computadora y otro la necesita y la compra. Es la sección que más disfruto. Hasta la dirección de programación está viendo cómo hacer para que siga creciendo.
-¿Te llegaron las primeras mediciones de audiencia?
-Hasta diciembre no. Pero sé que la radio está bien posicionada.
-Tienen otros métodos para testearlo.
-Sabemos que nos va bien. Había un público cautivo, que no sabíamos si iba a quedar, y nos aceptó. Y se acopló otro tipo de gente que le gustó la propuesta.
-Continental no tenía conductoras mujeres. Hay un cambio por ese lado y vos sos un ejemplo.
-No me había dado cuenta. Ni lo pensé. No le tengo miedo a los cambios de horario ni de formato. Continental siempre fue para mí una radio de tono y trato amable. La escuché durante mucho tiempo y me gustaba que me daba las noticias sin alarmar.
-¿Qué más escuchás?
-Consumo mucha radio, sobre todo a la mañana y AM. Me gusta su inmediatez. Magdalena Ruiz Guiñazú me parece bárbara como mujer de radio, es inteligente, culta y preparada. También Néstor Ibarra. Radio 10 tiene un muy buen programa en mi horario, "Buenos Muchachos", aunque sea otro formato. Es extraño que lo diga (se ríe).
-¿Tenés modelos además de Magdalena?

-No idealizo a nadie. En televisión tuve maestros como Luis Clur pero acá me hice a los "ponchazos". Lo bueno de la radio es que se respeta lo bueno del lenguaje sin distracciones. Estás mucho más desnudo espiritualmente.
-Tenés un perfil muy bajo con respecto a tu vida privada (está casada con Juan Segundo Stegman, a quien conoció en 3.60 por canal 13). Sin embargo hablás de tus hijos Bautista y Conrado al aire. ¿Es para voltear barreras con el público o sale naturalmente?
-La llegada de mis hijos marcaron un antes y un después en mi vida. En un tiempo empecé a rechazar trabajos porque necesitaba estar con ellos. Los amo y estoy enamorada de ellos. Hasta me desafié para ver qué lugar ocupaba el trabajo en mi vida. Ahora me volvió con intensidad y traté de que los chicos no sintieran mi ausencia. Por suerte van al colegio.
-¿Tenés culpa?
-No, porque es trabajo. Les expliqué que mamá había dejado de trabajar cuando eran chiquitos para estar con ellos pero que ahora tenía que volver. Les hablé de mi vocación y lo entendieron. Todo se basa en el diálogo. Les pedí que me acompañaran en esto porque era importante para mí. Se miraron con sus ojitos (emocionada, le tiembla un poco la voz) y me apoyaron. Por suerte los veo al mediodía.
-Vuelvo a la pregunta. ¿Por qué traés tu casa a la radio?
-Los menciono naturalmente y no todo el tiempo. No para compartir con la gente. Porque este es mi trabajo y no mezclo. No siento que compartir algo de mis hijos sea hablar de mi vida privada (como me dijo uno de ellos) sino que lo hago como mamá.
-No es lo mismo con tu pareja.
-No hago producciones fotográficas con mis chicos y los medios lo saben. También fui reservada de soltera. Respeto a la gente del ambiente que tiene la necesidad de compartir con el público sus alegrías y tristezas pero no siento lo mismo. A mi público no le debo más que profesionalismo. Ni explicar dónde bautizo a mis hijos ni dónde les festejo el cumpleaños. Eso es para mis íntimos. Mi familia no es mediática. Si alguna vez hablo de ellos es porque ellos soy yo y los tengo incorporados. Daría la vida por ellos.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Diciembre de 2001

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay que reconocer que esta concheta tilinga sigue siendo una hermosa mujer. Eso sí, por si fuera poco llamarse aramburu y hablar con la papa en la boca, sus gustos la delatan: su referente es la hiper gorila vieja decrépita de magdalena ruiz guiñazu, mamita!
Lucas

Carlos dijo...

Hermosa mujer, inteligente, muy agradable conductora, sexy si se me permite y me encanta!


Anónimo dijo...

No me gusta muy conchetonga,tema aparte alguien se acuerda que hace años (antes del matrimonio dónde tuvo creo que dos hijos),estaba con todo preparado para la boda y el novio la dejo plantada?,creo que fue la época en que hacía 360,cada vez que la veo me acuerdo "esta es la que dejo plantada el novio en el altar", sino te juro no sabría quién es!...