jueves, 28 de diciembre de 2000

Lalo Mir: "La radio mutó hacia una cosa amorfa"


La temporada que viene "pinta" con mucho trabajo para Lalo Mir.
Además de su vuelta a la AM en Del Plata, AM 1030, seguirá con "Animal de Radio" en las tardes de la Rock & Pop, FM 95.9. Pero antes de eso tendrá su refresco. Se trata de un mes en Mar del Plata transmitiendo en la sucursal balnearia de la FM de Colegiales: "Rock & Pop Beach". En la aventura playera lo acompañarán con sus programas Fabio Posca, Carla Ritrovato, Bobby Flores e Iván Noble, quien firmó contrato a último momento. En tanto, Mario Pergolini conducirá "¿Cuál es?" desde Buenos Aires y se emitirá vía satélite a Mar del Plata. "El mío es un programa a la tardecita, para la vuelta del mar", se explaya. "Se trata de 'Animal de Radio' presentando 'Aguante Confucio', que ya tiene tres veranos de vida. Hablaremos del Oriente, pasaremos buena música y trataremos de crear un momento agradable y divertido".
-Un programa playero, en fin.
-Sí, más liviano, menos politizado, menos entreverado. Aunque en realidad digo esto pero después voy allá, me pongo a leer los diarios, me enrosco y termino haciendo el mismo programa que en Buenos Aires.
-Pero no es lo mismo.
-Claro, la transmisión es igual pero la recepción de la gente en verano es distinta. Porque todos están muy "cool", muy relajados y no les entrás igual. Con el stress de Buenos Aires, el público es más participativo. Allá no están al pie del cañón. Y la radio está ahí... sin embargo nunca se sabe cómo va a ser.
-¿Vos tenés una larga experiencia en radio de veraneo, no?
-Años. Tengo veranos en Chile, en Reñaca, en la Serena, Pinamar, Mar del Plata... para mí es como unas vacaciones distintas. Porque la radio está en Torres de Manantiales y el camión con el estudio móvil, en Tamarindo. Es decir que estamos en la playa, en contacto con el mar.
-¿No te cuesta más enojarte viendo a la gente en malla?
-No. Porque cuando algo me encabrona no importa dónde esté. Me pongo loco igual.
-¿Vas a tener vacaciones?
(Pone voz de doblaje portorriqueño de películas)-Tu sabes, no voy a contarte todos los vericuetos. He tardado cuarenta y cinco años en montar toda esta estructura que me mueve, en la que ió tengo vacaciones sin que nadie se dé cuenta. En este mundo capitalizado en que nos movemos no puedes detenerte unos meses, hay que seguir facturando. (Vuelve a su tono) En enero tendré vacaciones por estar en la playa y todo eso. Mitad y mitad, digamos. Febrero es San Pedro. Mitad y mitad de nuevo. Después me tomo un par de semanas en el año y con eso ya estoy. Cada dos o tres años, me tomo dos o tres meses.
-Arrancás en AM Del Plata en 2001 (lunes a viernes al mediodía). ¿Eso se confirmó?
-Está confirmado. Pero como es Argentina siempre hay que dejar abierta la puertita a la duda. Igualmente dicen que afirmar que está hecho un proyecto trae mala suerte. Por eso lo pongo entre comillas. Está todo bien. Pero, repito, es Argentina y regularmente las cosas suceden de manera imprevista aquí. Hasta que no abran el micrófono y salga al aire...
-¿Y "Animal de radio"?
-También sigue el año que viene. Me tengo que cambiar de edificio e irme de de Palermo (Del Plata) a Colegiales (Rock & Pop).
-Son los mismos dueños pero diferentes radios.
-Es así. Pero igualmente son dos negocios distintos. Porque la gente con la que trabajo en AM no es la misma que la de FM. Lo tomo como empezar una carrera nueva. Como que me tengo que "hacer de abajo".
-¿Cuánto hace que no estás en AM?
-Desde 1975. Un cuarto de siglo. Pasé por Rivadavia, Del Plata, Mitre, Antártida, Splendid. En todas estuvo mi voz o hice producciones. Tuve mucha relación con la AM en mis comienzos, cuando era un recién llegado a Buenos Aires.
-¿Vas a cambiar la estética al mudarte de banda?
-Sí, claro que tiene que haber una transformación de la estética. También habrá un cambio de discurso... (piensa). En realidad se tratará de una reformulación. Porque mi estética es una y no voy a poder cambiarla. Por más que trate no puedo escaparme de eso. Puedo pintar cuadros de otro color pero van a seguir siendo mis cuadros.
-¿Por dónde pasará esa reformulación, entonces?
-Tendrá que ver con volver para atrás. Con retroceder en el tiempo para recuperar la radio que se hacía en la década del ´50 o los ´60.
-¿Habrá radioteatro y bandas en vivo, entonces?
-No, no, no, no, no. Esperá para escucharlo y te vas a dar cuenta. La radio mutó hacia una cosa amorfa, en la que la palabra no tiene ningún valor y donde un segmento puede durar un minuto o cincuenta años. Porque da lo mismo. En esa letanía uno se pierde y cuando baja del auto y apaga la radio tiene la sensación de no haber estado escuchando nada. La pelea es por revertir eso. Empezar a lograr que las cosas duren lo que tienen que durar y que cada uno diga lo que tiene que decir. Y no más. ¡Basta de palabras al pedo!
-Pero el medio cambió. En los ´50 la familia se reunía alrededor de la radio a capilla y se sentaban a escuchar. Hoy los oyentes van en el auto o con un walkman y las sintonías digitales fomentan el zapping radial. ¿Cómo vas a luchar contra eso con una estética de más de medio siglo?
-Haciendo zapping yo. Voy a tener una estética del zapping.
-¿No es más superficial?
-No, porque no te vas a dar cuenta de que está pasando eso. Porque la radio clásica tenía estética de zapping.
-¿Cómo es eso?
-Vos ponías "Calle Corrientes" o el "Fontana Show" y en esos programas el noticiero duraba dos minutos, el chiste diez segundos, el comentario político un minuto, el super panorama doce minutos y en el medio tenías tres misceláneas. En la radio de antes las cosas duraban lo que tenían que durar. No un chabón hablando al pedo media hora. Cuando las cosas duran lo que tienen que durar el público no toca el dial.
-¿Vos en FM no hablás media hora?
-Uh, bueno... ¡qué se yo!. Entonces estaré trasladando la estética de FM a la AM. No sé.

Tan lúcido como loco, se da media vuelta y se va corriendo al grito de: "¡Ya no sé más nadaaaa!"

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Diciembre de 2000

Nora Lafond - Alicia Petti: "En la radio se perdieron los genios"

"En la radio viví los momentos más felices de mi vida", resume Nora Lafond, quien junto con Alicia Petti conduce "Platea" por radio Nacional, AM 870, los sábados de 13,00 a 15,00. "Tenemos el tradicional horario de los programas serios de espectáculos -se enorgullece Alicia Petti). Aquellos que se dedican a la crítica, la información, la opinión y el comentario. Como fueron en su tiempo "El diario del cine", "Dejando dos" o "Pantalla gigante". Y Nora Lafond agrega: "Estamos en el aire desde el 11 de marzo. Nos caracterizamos por tener mucha información de medios, televisión, radio, teatro, música clásica y popular, cine, y ballet. Cuando amerita hacemos entrevistas (no más de dos por programa) pero tienen que ser a un personaje que no se haya 'gastado' durante la semana, saliendo por todos lados como en cadena nacional. También ponemos música, que tenga que ver con lo que hablamos o curiosidades. No tenemos arreglos con ninguna discográfica. Ni los tendremos".
-¿Hay programas de espectáculos que no sean serios?
(Lafond)-Sí, demasiados. Aunque en radio no tanto.
(Petti)-Es una lástima que sea así porque a la gente le interesan los programas serios como el nuestro. Estamos en una emisora que, por problemas de presupuesto, no tiene jefe de prensa ni hace publicidad; que tiene un retraso tecnológico muy grande con respecto las radios líderes. Sin embargo, si nosotras, en menos de un año, conseguimos estar cuartas (con poca diferencia al primero) es porque al público le atrae este estilo. Así que cuando me dicen que lo que gusta son los chimentos no estoy de acuerdo. Y lo digo sin despreciar ese género.
(L)-En un horario de bajo encendido somos uno de los programas más escuchados de la emisora. De hecho, entre los cien primeros figuramos en la mitad de la tabla.
(P)-Por eso mismo la radio nos ofreció estirar el programa una hora más. Pero lo estamos pensando porque nos demanda mucho esfuerzo tal como está hoy.
-¿Tener una primicia un sábado es cuestión de suerte como me han dicho?
(L)-No, surgen del trabajo. Pero es cierto que si te enterás de algo el lunes, por más que quieras, la primicia no "aguanta" hasta el fin de semana.
(P)-Por eso nos ponemos a producir el viernes por la tarde.
(L)-La pauta del programa la imprimo el sábado a las doce del mediodía porque hasta último momento puede pasar algo que venga a patear el tablero.
(P)-Nos pasó que un llamado telefónico a las once de la mañana derivó en una noticia que cambió el programa.
-¿Cómo producen los reportajes?
(P)-Gracias a Dios, nuestra trayectoria nos permite el lujo de casi no tener que depender de los jefes de prensa. Arreglamos directamente con los artistas. Adrián Suar habló únicamente con nosotras a la semana de la entrega de los Martín Fierro, por ejemplo.
(L)-El problema con los jefes de prensa es que han cobrado notoriedad los peores. Algunos le pasan la información al medio de prensa que ellos consideran más importante y que el resto lo lea y los llame por teléfono. Es muy cómodo.
-Hacían referencia a la falta de recursos de la radio. ¿Creen que se modificará algo con el lanzamiento de lo que popularmente se conoce como "Multimedios oficial" (Telam, Nacional y Canal 7 bajo una misma administración)?
(L)-Espero que se modernice un poco porque al mudarse harán un recambio tecnológico. Hasta que no están en práctica es muy difícil opinar sobre ese tipo de medidas.
(P)-Oficialmente la radio todavía no nos anunció nada. Sabemos que hubo reuniones. Me parece que todavía falta para eso porque de otro modo se vería más movimiento.
-Hace poco apareció un informe que dice que la gente redujo sus gastos en indumentaria y salud para no dejar de ir a un recital o al cine. ¿Qué explicación le encuentran?
(L)-La gente no abandona los lugares de ocio porque se tiene que escapar de esta realidad terrible y desesperanzada. Lo único que la hace sentir mejor es ir al teatro o al cine y "desenchufarse". De otro modo, no se explica que en un año pésimo para la Argentina, la concurrencia a los cines, teatros y recitales fue muy buena. Tampoco es es casual que los últimos días del año lo que anduvo bien en televisión fueron los programas de ficción.
-¿Es la misma explicación?
(L)-El público dejó de lado los programas de la tarde y los pseudoperiodísticos. A los noticieros les pasó lo mismo. La ficción es lo único que subió y curiosamente no figuran en la grilla de enero. Encima, dicen que durante 2000 la televisión perdió 600.000 espectadores. ¡Y algunos se pasan diez días emitiendo compilados! No se entiende.
-¿Adónde se fueron esos espectadores?
(L)-La radio está viviendo un momento excepcional. A pesar de que dentro de los medios siempre fue la "hermanita menor" en lo que hace a publicidad y difusión, sigue siendo el medio más creíble y las mediciones de audiencia están en ascenso.
-El problema de la radio es que es difícil de medir.
(L)-Pero ahí está precisamente su atractivo: en la movilidad. Se la puede escuchar desde cualquier lugar de la casa, en la calle o en el auto.
(P)-La radio es el gran medio del momento. Se siente que está bien adentro de la gente. En la casa. Recibimos mensajes de personas que nos dicen que están comiendo o al costado de la pileta y no nos dejan de escuchar. Ese fenómeno no se refleja en la televisión en la misma medida.
-¿Qué creen que pasará con la vuelta de Tinelli a la radio?
(P)-Él sabe hacer radio.
(L)-De hecho ya tuvo dos. Posicionó muy bien la "Uno". Creo que va a ubicar a su gente porque no hay que olvidarse de que es uno de los productores top.
-¿Cómo imaginan la radio de los próximos años?
(P)-Hay saturación de lo periodístico. Y exageración en el uso del teléfono. El oyente quiere saber que opinás aunque no seas un opinólogo.
(L)-Pienso que va a recuperar la ficción. Y que debería ocupar el lugar que la televisión deja vacante: hacer una temporada de verano en serio. Que haya corresponsales y se empiece a transmitir desde el lugar de los hechos.
-¿Hay una corriente fuerte de reivindicación de la radio de hace treinta años?
(L)-Eso quedó muy de manifiesto en la fiesta de los ochenta años que organizaron Eter con la Rock & Pop y Nacional. Se vieron glorias que podrían seguir estando. Aunque se perdieron los genios.
-¿Con quién disfrutan en radio?
(P)-Con Nelson Castro y las investigaciones de "Marca de radio". Lo que pasa es que trabajamos con casi todos y nos cuesta separar la parte emocional a la hora de mencionar alguno.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Diciembre de 2000

lunes, 18 de diciembre de 2000

Chiche Gelblung: "Bonasso trabajó conmigo, aunque lo niegue"


"Tiene las características de un programa de autor. Pese a que respeta ciertas normas convencionales, es difícil que yo haga algo clásico. Más allá del rigor periodístico (que lo tiene), está marcado por mi estado de ánimo y es artesanal". Así define su creador, Samuel Gelblung a "Edición Chiche", el envío que conduce de lunes a viernes de 18,00 a 21,00 por Radio 10. Su cara se hizo conocida por "Memoria", uno de los programas con más rating de Azul y en la radio lidera la audiencia y es de los más escuchados de la "10".
-Ese horario estaba dominado por los programas deportivos. ¿Les jugó a favor?
-Fue de alto riesgo. Creo que a la luz de los resultados, nos jugó a favor. Estaba convencido de que la gente escuchaba eso porque no había otra cosa. La única opción era Pepe Eliaschev, que le sigue yendo bien dentro de sus niveles de medición. Había que dar otra alternativa. Seguimos compitiendo contra cinco programas deportivos. Pero sumamos la audiencia de todos ellos. Quiere decir que los oyentes estaban esperando otra cosa.
-Hace un par de semanas usted comentó al aire: "... si se pone de un lado la realidad del país y del otro un culo, la gente mira el culo"...
-Estoy convencido de que es así. Por eso en la TV trato de poner un poco de todo.
-¿Cómo se "muestra un culo" por radio?
-El programa se divide en dos. Durante la primera hora y media se da lo que llamamos "hard news" y hablamos de política, actualidad, inseguridad y todo eso. A partir de las siete y media empezamos a "mostrar culos". Nos metemos en temas que pueden ser de igual trascendencia pero apuntando a otro lado. Nos volvemos más femeninos. Creo que el tipo que vuelve a su casa a esa hora está muy "hinchado" por la sobreexposición a las noticias o está agotado. Entones matizamos con temas como el de la mina que le dieron el divorcio porque el tipo era sucio. Yo me pongo del lado de él porque tiene dereho a no bañarse y discutimos. Adoptamos posiciones provocativas.
-Le cambio de tema. ¿Cómo imagina la relación del nuevo gobierno con la prensa?
-Hasta ahora trabajamos con absoluta libertad y el afianzamiento del sistema democrático va generando una independencia absoluta de los medios. No estoy preocupado. Lo que me ocupa es cómo reflejar la transición. Sí advierto mucha "alcahuetería" por parte de los periodistas. Hay un reacomodamiento que me da un poquito de asco. Hay periodistas que no saben cómo "lavar" su menemismo y ya comentan que habrá un gabinete de lujo, que De la Rua es maravilloso y así. Eso me da miedo y vergüenza. Porque los periodistas ya se hicieron "Delarruístas". Antes eran "Chupamenem" y ahora son "Chupadelarrúa". Esto se nota mucho en la radio y un poco menos en gráfica y TV.
-Ariel Delgado puso en duda eso de que "con Menem se tuvo la mayor libertad de prensa". ¿Cuál es su postura?
-Eso depende de cada periodista. Jamás estuve en un medio donde alguien me dijo qué y cómo tenía que hacer mi trabajo. Lógicamente, hay una cuestión de ubicación. Nadie se va a hacer el "loquito" en una empresa. Si el diario es pro-capitalista no voy a salir a pedir una revolución marxista-leninista. Sería ridículo. En ese marco, siempre tuve libertad.
-¿Aún durante la dictadura (fue director de "Gente" hasta el '81 y luego de "La Semana"?
-También. Con los miedos y los límites: me tuve que ir del país, volver, me pusieron bombas, tenía que andar con custodia y me clausuraron. Pero fui coherente. Tampoco tuve problemas con Alfonsín ni en las empresas. Trabajé con Romay, Vigil, Fonteveccia...
-¿No recibía presiones durante el proceso? Usted dirigía la revista más vendida de aquella época...
-¡Cómo no! Tengo muchas agarradas porque defiendo esa época de "Gente". Teníamos tantos problemas con los "milicos" como con los montoneros. Los militares decían que especulábamos con la guerrilla para vender. No respetábamos ninguna de las indicaciones sobre que no se podía mencionar ni a los montoneros ni al ERP. Había que decir "la banda de delincuentes subversivos declarada ilegal" y no lo hacíamos. Eso te valía que todas las semanas te llamaba el "milico" de turno de la secretaría de prensa para "apretarte". Si aparecían muertos de un lado y del otro, lo publicábamos. Por eso invito a mis colegas críticos a comparar lo que mostraba "Gente" y los otros. Vamos al arhivo y veamos "Gente" y "Clarín" y veamos quién reveló el pacto Massera-Montoneros o denució los asesinatos de Holmberg o Dupont. Poníamos el terror de un lado y del otro.
-¿Esa no es la teoría de "los dos demonios"?
-Puede ser. Yo creo en esa teoría. Obviamente que el Estado tenía otros métodos para reprimir el horror. De eso podemos discutir horas. Pero esa era la realidad y nosotros la reflejábamos. Con absoluta libertad. Nunca"cajoneé" nada ni le negué trabajo a nadie. Hasta Miguel Bonasso, que hoy lo desmiente, trabajó conmigo.
-¿Y durante la guerra de Malvinas?
-Yo dirigía "La Semana". Unos meses antes publiqué una nota de Jack Anderson donde nos decía que iba a llegar la flota, iba a haber guerra y la perderíamos. El almirante Anaya me mandó a buscar a mi casa a las 5,00 de la mañana (con mi mujer embarazada de 8 meses). Con miedo a desaparecer, fui. Me atendió a las 14,00, y me dijo: "usted se ganó la primera medalla de la guerra. Porque acabamos de imponer la censura de prensa. Mientras mis soldados se pelan el culo en las islas usted piensa en vender ejemplares". Le contesté: "también son mis soldados y estoy convenido de lo que publiqué".
-¿El apellido no le puso trabas?
-A ver... (piensa un buen rato). El problema sería el nombre (sonríe). No. Era más difícil, pero mi condición de judío nunca me afectó. En Atlántida generaba chistes internos porque la editorial tenía fama de que un judío no podía hacer carrera. Y en un momento los tres directores principales éramos judíos.
-Lo pregunto porque mucha gente se cambiaba el apellido.
-A mí nunca se cruzó por la mente. A pesar de que muchos que me critican lo hicieron. Como Leuco o Mauro Viale. Aníbal Vigil me cargaba: "si le sobra algún apellido cristiano póngalo en el staff". Todo lo contrario a lo que se puede pensar. Eso se hace por prejuicio, miedo o vergüenza. No es mi caso.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Diciembre de 2000

sábado, 16 de diciembre de 2000

Ernesto Cherquis Bialo: "Un programa debe ser una sinfonía de voces".


Su currículum informa que firmó para CRÓNICA como Tito Cherbi en los ´60, y que pasó por la dirección de El Gráfico y de deportes de Telefe. Hoy, Ernesto Cherquis Bialo, además de participar en "Tribuna Deportiva" por Azul, es director de deportes de Radio Rivadavia y conductor de "La Oral deportiva" (lunes a viernes de 19,00 a 22,00). Y con su ingreso (debuto el 5 de diciembre de 1994) le devolvió el brillo al programa después del letargo en que cayó tras la muerte de José Maria Muñoz. "Somos de las últimas radios independientes. No tenemos nada que ver con nadie. Estamos solitos", se enorgullece. Además está nominado por quinta vez consecutiva al Martín Fierro por su labor en programa deportivo de radio (nunca ganó).
-¿Cuál fue la estrategia para devolver a la "Oral deportiva" a los primeros planos?
-Por entonces Radio Continental con Víctor Hugo Morales eran líderes. Y mientras ellos debatían con ese esquema de mesa de café, propio de un programa sin producción, hicimos un periodístico. Es decir: trabajar todo el día para salir al aire a las 19.
-¿Hacen el programa con "una oreja en la competencia"?
-Siempre. La diferencia es que hoy hay más alternativas, como Closs en la Red y Fantino en Mitre, gracias a Dios hay trabajo para muchos y tenemos la satisfacción de que varios tomaron nuestros módulos.
-El programa de Víctor Hugo creció porque era lo nuevo. ¿Hoy, quince años después es antiguo?
-Ya no lo escucho. Ni siquiera cuando puedo. Entendí que el nuestro debía ser un proyecto sin un gran lider.
-Contrariamente a la tradición de la "Oral".
-Sí. La "Oral" era José María Muñoz. Se descansaba en el caudillo que tenía gran receptividad en la gente. En su momento ese esquema tuvo gran éxito. Pero ya en el año 2000 no tiene validez.
-¿Por qué?
-Porque un programa debe ser una sinfonía de voces. Y no simplemente como registros vocales sino entregando información que va desde los clubes más modestos a los más encumbrados.
-¿Cuáles son las ideologías en deporte?
-La boludez de Menotti o Bilardo, de los que corren o no corren en la cancha... ese tipo de cosas. Si escucho debatir eso en un programa pienso que no tienen producción. Y no me refiero a hablar con Batistuta por teléfono para preguntarle si quiere ir a la selección. Eso con guita lo hace cualquiera.
-¿La Oral tiene bajo costo?
-Sí, y con la creatividad hay que generarle respuestas al público. Lo otro es fácil y no lo podemos hacer ni por los costos ni por sentido común. Hacemos prevalecer los contenidos.
-En su momento criticó fuerte a Araujo.
-Me disgusta que el fútbol en TV esté guiado por un monopolio que elige a los periodistas. Cuando compitió, durante el Mundial, a pesar de que Araujo fue el más visto, el público de Telefe y América juntos superó al del 13. Es decir que la mayoría prefirió no optar por el lenguaje soez, el "cancherismo", y el nacionalismo chauvinista. El rating tiene sus trampas.
-Usted fue muy criticado cuando entró a Torneos y Competencias después de "pegarle"...
-Yo trabajaba para (Gerardo) Sofovich cuando le vendió "Tribuna Caliente" a Torneos. Transfirió los contratos y yo me opuse porque no era ético. Estuve un mes y medio fuera del aire y Sofovich me echó de "Polémica en el bar". Finalmente se solucionó con una cláusula de que yo podía decir lo que "se me cantara" y así es. Nunca me censuran. Lógicamente yo no llevo adelante el programa. También querían que pasara a la Red pagándome muchísimo más, pero me quedé en Rivadavia porque me dio una oportunidad laboral en un momento difícil para mí.
-Cambiemos de tema. ¿Hoy los nacionalismos se expresan en el deporte?
-En las expresiones populares como la poesía, la música y el fútbol.
-Sin embargo, los argentinos podemos escuchar a Zitarrosa y los uruguayos a Charly García, pero en el fútbol nos odian.
-Ellos son muy cordiales, hospitalarios y generosos. Pero en el fútbol se establece un achique de la distancia entre un hombre de un pequeño país y otro de un país más grande. Esto nos pasa a nosotros con Brasil o Estados Unidos. El del país más grande no tiene complejos. Nosotros tuvimos cracks uruguayos desde Silveira a Francéscoli y fueron ídolos. Gritamos "colombiano", "uruguayo" o "chileno". Los estadounidenses nos pueden aplaudir. Los uruguayos, difícilmente.
-Los argentinos no tendríamos problemas en aplaudir a un brasileño que juegue acá (de hecho lo hicimos con Valentim o Delem). Y no me parece que tengamos más grandeza que los uruguayos...
-El fútbol es pasión. No se puede analizar desde la razón. Para ellos ganarnos es muy importante. Esto también pasa con los cordobeses o los rosarinos y los porteños. En la Capital nadie dice "Rosarinos de aquí" o "Cordobeses de allá". El uruguayo tiene esa tipología. A nosotros nos pasó cuando le ganamos a los italianos. Lo importante es vencer a lo que representa el poder.
-¿Esto se reflejó en el tema Maradona en Punta del Este?
-En los primeros momentos los policías le daban información seleccionada a los uruguayos y trataban de hacerle "pisar el palito" a los argentinos que se "comieron la galletita" de Coppola. Salvo Crónica TV, ellos sabían todo y nosotros nada. Querían al otro día no sólo ridiculizar a Maradona (a quién humillaron) sino a la prensa argentina.
-¿Convirtieron el caso en un hecho futbolístico?
-Sí, es incuestionable. En las primeras 24 horas. Después se dieron cuenta de que era un caso grave. Ya no "el travieso que se pasó de rosca" sino un hombre que luchaba por su vida y cambiaron.
-¿Espera ganar el Martín Fierro?
-Sería bárbaro y muy importante el reconocimiento porque nosotros laburamos por el "mimo". La gente nos quiere y el Martín Fierro estimularía a los muchachos. Es un honor estar ternado pero cambiaría mi nominación por la del programa. Porque acá laburamos 50 personas con pocos estímulos.
-¿Confía?
-En el periodismo deportivo la elección es dificultosa porque me explican que APTRA tiene mayoría de votos femeninos. Y pasa a ser un voto consultado. Si nos escucharan a todos no faltarían ni el programa de Niembro ni la Oral (que ganó dos veces y fue nominada cuatro). Eso sí: si para ganar tengo que recurrir al lengüaje soez, a la falsa trasgresión, a enmascararme de "progre zurdoide de pacotilla" o a ser falsamente simpático no lo lograré nunca.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
2000

domingo, 10 de diciembre de 2000

Juan Carlos Del Missier: "Hoy tener trabajo ya es un privilegio"



Vicios de locutor. La charla transcurre en uno de los estudios de radio Mitre y, aunque no sale al aire ni hay operador, Juan Carlos Del Missier habla con su voz potente apuntando al micrófono del piso y con la mirada clavada en el reloj que está sobre la "pecera". Se nota que lo lleva en la sangre. Es que nunca quiso hacer otra cosa desde que empezó en Santa Fe de la Veracruz, en LT9, de adolescente, antes de venitr a Buenos Aires y recibirse de locutor en el Isser. Afianzado, hace más de 13 años que forma parte del equipo de "Mitre informa primero" y además ahora conduce "Vivamos la vida" (sábados de 11.30 a 13.00 y Domingos de 10.00 a 13.00) programa que fue nominado para los Martín Fierro durante el '98 y el '97. "Tomo a 'Vivamos la vida' como si fuera una fiesta para el alma", asegura. "Me visto como los personajes del fin de semana. El domingo me pongo jean y zapatillas. Puedo ser el señor mayor que lleva la radio a la plaza o la señora que va a comprar pastas al mediodía. O los que van a la iglesia o salen a correr. El sábado es diferente. Lo asocio a la previa de una tarde con olor a torta de cumpleaños. Con el marido que no terminó de pintar la pared que prometió".
-Un clima muy diferente de una mañana de la semana y su adrenalina.
-Claro, porque las pasiones políticas y gremiales se toman un descanso. Creo que no se podría hacer un programa clásico de lunes a viernes por la mañana en el fin de semana, así como tampoco se podría sostener "Vivamos la vida" durante la semana. Son otros ritmos. Uno se acompaña con el traje de ocasión.
-¿Se podría decir que durante la semana te escuchan con un walk-man y el fin de semana en un equipo de audio?
-Exacto. Y la audiencia de Mitre, en ese momento de sábado y domingo, tiene un poco más de tiempo para detenerse a escuchar, más que oír, durante unos minutos. En la semana pasan tantas cosas, hay tanta producción, tanta nota y tanto trabajo periodístico... Por eso el fin de semana tengo que apoyarme en textos de autores argentinos y personajes y lugares de Buenos Aires. Y en la canción por la canción misma. Soy un gran coleccionista de música de todos los géneros.
-¿En comparación, el informativo es lo opuesto a esa alegría?
-Bueno, forma parte de la adrenalina que uno trae. Es diferente, te pone en otra frecuencia.
-¿Cómo sobrellevás una catarata de malas noticias?
-Me da ansiedad. Me quedo esperando con fe el próximo informativo o "último momento". Porque me siento gestor, brindo un servicio. No me puedo demorar. Las noticias, de por sí, de diez, nueve son con perfil dramático o triste. Siempre espero que llegue la buena.
-¿Te quebró al aire alguna noticia?
-Me impactó y me trajo muchos recuerdos fuertes la muerte de Carlos Monzón. Enseguida reviví momentos con aquel personaje de Santa Fe al que le animé la fiesta de cumpleaños de quince de su hija Silvia en 1978. Una reunión a la que concurrieron Olmedo y Palito, por ejemplo. No me llegó a quebrar, pero me conmovió y me costó mantener la línea. No por eso dejé de darla, por supuesto.
-¿Cómo es tu contacto con los oyentes?
-Me dejan notas, cartas e informes durante la semana y yo les agradezco al aire.
-Hace un rato una mujer lloraba en la puerta de la radio por un problema que tenía. ¿Te pasa seguido esto?
-La radio es un libro de consultas y respuestas que la gente tiene al lado de la almohada. Esto lo pude comprobar con más fuerza cuando hacía un programa de trasnoche ("Noche Latina"). Son impresionantes las respuestas que la radio le puede dar a un sereno, a un internado en un hospital o a un taxista en el silencio de la noche. El teléfono es tremendo, claro que la cantidad de gente que te escucha a la mañana de un domingo es menor. Y los que claman por ayuda surgen durante la tarde. La gente pide trabajo o llora porque no le pueden dar de comer a sus hijos. Y no tenemos respuestas. O te puede pasar que llaman a Mitre en vez de a la policía para avisar que en el piso de arriba de sus casas hay ruidos raros.
-¿Escuchás radio?
-Muchísimo.
-¿Quiénes son tus referentes?
-Un maestro negado por ser peruano y negro: Hugo Guerrero Martinheitz.
-¿Te parece que fue negado?
-Seguro. Si no mirá la cantidad de veces que fue a buscar trabajo y no lo consiguió durante tanto tiempo. Yo tuve suerte de hablar con él y escuchar cosas bravas. Y fijate después de "A solas" cuántos programas salieron con una mesa, dos sillas y nada más. ¿Cuántos le copiaron sus silencios en radio? Hoy está sin aire, ¿a vos te parece? Él tiene derecho a trabajar. Otro referente es Cacho (Fontana) con su velocidad, su histeria y su mecanismo de los '70 tan acelerado y su temperatura.
-Me nombraste dos sin aire.
-Me encanta Luis Garibotti por su estilo de locución. Uno de esos tipos que no pierden la humildad aunque están allá arriba y ganan mucho más que yo. Otro que me fascina es Alejandro Apo, un virtuoso.
-¿Cómo está la economía de los medios?
-Acorde a lo que le pasa al país. La radio necesita un enorme esfuerzo para sobrevivir porque la torta publicitaria es cada vez más chica y porque ese genio hiperactivo que tiene un director artístico un día se apaga devorado por la locura de la información. Más en un medio como este que es favorito en la noticia.
-En casi todas las radios los contratos con los artistas y periodistas se están renovando con bajas de sueldo. ¿Esto pasa en Mitre?
-No te puedo decir eso porque soy un empleado de la radio, no tengo contrato. Cumplo mis horarios y trabajaré hasta que Mitre me diga: "Del Missier no venga más".
-¿Esa condición es buena o mala?
-Hoy tener trabajo ya es un privilegio. Después pasa por las suposiciones. "Si ganara 50.000 dólares..." Qué sé yo. Me preocupa qué voy a poner en el próximo informativo o qué voy a decir en fin de semana.
-¿Venís todos los días?
-Sí, tengo que estar de lunes a lunes. La radio es más que mi segunda casa. Fijate que hace casi una hora que estamos hablando de la pasión. Por ahí pasa la raíz del Ser Humano.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
2000

martes, 28 de noviembre de 2000

Oscar Gómez Castañón:."El dial va del 590 al 790"


Sin dudas, una de las voces-emblema de Radio Continental es la de Oscar Gómez Castañón. Es que su programa, "Tiempos Modernos" (AM 590, lunes a viernes de 9,00 a 12,00) cumplirá en 2001 su noveno año ininterrumpido al aire en el mismo horario (arrancó en el ´89). Además, durante mucho tiempo se desempeñó como gerente de programación de la emisora, cargo que resignó hace unos pocos meses en muy buenos términos. "El contrato con la radio lo arreglo de palabra porque tengo relación de dependencia a raíz de mi cargo ejecutivo, asevera. Veremos cómo se desactiva esa situación. Ahora soy asesor porque estaba cansado de pelear tantos años en la trinchera. Esto me sacaba fuerza para hacer mi programa y otros proyectos que tengo".
-Este año lo encaraste sin Luis Majul y ahora se fue Jorge Jacobson.
-Cambiamos mucho para que nada cambie. Ese es nuestro concepto de renovarnos y seguir arriba. A ellos les salieron muy buenas propuestas. Pero estoy muy contento con los columnistas que incorporamos (Barone y Lavieri ahora y Verónica Bonacchi desde el 1 de enero).
-Se dice que la estrategia de Telefónica en Telefe (son los nuevos dueños del pool que incluye a Continental) es "poner los números en caja aunque se resigne rating". ¿Cómo afectará a una radio que viene perdiendo audiencia en los últimos dos años?
-Continental tiene un gerenciamiento muy bueno y efectivo. Las nuevas autoridades dan mucha libertad. Esa política que vos decís será para el canal porque la radio tiene sus números ordenados. Nunca tuvo problemas de presupuesto porque es austera. De hecho, el 2001 tendrá la misma cantidad de figuras que el año pasado y pueden incorporarse más.
-¿Por qué perdió oyentes?
-Pasó de estar en la punta a la base del grupo lider y tuvo que ver con una línea editorial, en la primera mañana, que se la relacionaba con el gobierno que se iba. De a poco se está revirtiendo: El año que viene estará Alfredo Leuco, más contestatario y picante, y se mantendrá el resto de la programación excelente de esta temporada. Continental es como esas marcas de auto tradicionales que nunca se rompen y se va a recuperar pronto. Por entonces se perdió terreno ante radios que eran bien opositoras en un momento de mucho hartazgo de la gente ante el menemismo que dejaba el poder después de diez años.
-Para el año que viene la Red apuesta fuerte. ¿No hay riesgo de que el eje del dial se corra de Continental (590)-Rivadavia (630)-La Diez (710)-Mitre(790), a La Diez-Mitre-La Red (910)?
-El dial va del 590 al 790. Como siempre. En los últimos tiempos se sumó la Diez dentro de ese lote. No creo que nuestra audiencia se vaya a La Red. Continental sigue siendo, tal vez, la radio con mayor cantidad de periodistas y figuras reconocidas. Es clásica y confiable y no va a estar buscando extremos para sumar audiencia. Ese sello lo tenemos nosotros solos. Se está peleando muy fuerte por otros segmentos. Público que se impacta con cosas fuertes como las de Jorgito Rial. La competencia se va a dar en las radios más populares. Continental debe volver a hacer el pulido fino y le tengo mucha fe para el año que viene.
-El target que eligieron es el mejor para conseguir anunciantes en un momento de reducción de la "torta".
-Eso deberías hablarlo con la gente de la oficina comercial. Las tandas de Continental sufrieron un bajón, como todas, pero la nuestra está al nivel de la TV. No hay pequeños anunciantes, son todas grandes marcas, líderes. La radio se cuida mucho de la cantidad de minutos de publicidad para que el cliente se sienta cuidado. Seguramente no somos los que más sufrimos la reseción, pero de eso no se salva nadie. Exceptuando a los vendedores de antidepresivos.
-¿A quiénes escuchás?
-Me gustan todos los de mi radio. En serio. Y de las otras: la Folclórica, Lalo Mir, Fernando Peña y La Negra Vernaci. Disfruto de la radio bien hecha, y que despierta mi creatividad, no importa el discurso.
-Hablemos un poco de vos. ¿Tu secreto es que no perdiste la mirada de hombre del Interior?
-No es una elección. Cuando vivís veinte años en lugares chicos de la Patagonia es muy difícil cambiar porque se viene a la Capital. Aún cuando no sé si puedo vivir en otro lado. Me sale naturalmente. Además esto te lo puede decir Landricina o cualquier folclorista: da placer que relatos y visiones de gente del interior les gusten a los porteños.
-Y los oyentes aportan lo suyo.
-Nosotros ponemos al aire a mucha gente del Interior para que se tome conciencia de que tenemos un gran país. Ese también es uno de los sellos de esta radio. Sale al aire uno desde Salta y después otro de Los Angeles. Ya no podés contar que en la 9 de Julio chocó un 600 cuando hay un pueblo bajo el agua. Las radios que no se den cuenta de esto van a sufrir. Porque la gente vive acá pero le gusta sentirse integrada al mundo. Te agranda el sentido de la vida.
-¿Que los medios de Buenos Aires se ocupen del Interior disminuye las antinomias?
-Claro. Por más que el nivel de vida de la Capital sea muy superior al del resto, el país es uno. Y cada región suma.
-¿Seguís viajando al Interior?
-Voy seguido a 25 de Mayo, donde tenemos con la familia (compuesta por su esposa Silvia y sus hijos Joaquín de 14, Federico de 12 y Martín, de 10) unas poquitas hectáreas de campo. Allí disfrutamos de poder dejar salir a mis hijos a la calle sin miedo y andar a caballo. Apenas son dos horas de viaje.
-¿Son dos países?
-Se siente mucho la diferencia entre Capital y el resto. En forma de vida y económicamente. Pero no tenés que irte muy lejos, se nota al cruzar la General Paz. Ojalá todos lleguen a tener el standar de los tres millones de porteños. Y esto no es una crítica para ellos.
-¿A qué se van a dedicar tus hijos?
-El mayor seguirá medicina, el que sigue arquitecto y el otro no sabe.
-¿El es tu última esperanza de que sigan tus pasos?
-Ojalá que no me siga nadie. En este negocio no siempre triunfan los más capaces. Quisiera que tengan una vida más ordenada, previsible, no tan expuesta.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Noviembre de 2000

Jorge Jacobson: "Los periodistas que criticaban a Menem hoy son oficialistas de De la Rua".


Desde hace ocho años la voz de Jorge Jacobson se escuchaba sólo por radio Continental y en los últimos tiempos es la cara de Telefe Noticias. Sin embargo, cuando terminó su contrato con la radio se pasó a Radio 10, sin que los directivos de Telefónica le pusieran ningún pero. Allí, en la AM 710, el viernes 1 de diciembre (de 13,30 a 17,00) arrancará con "Buenos Muchachos" acompañado por Rolo Villar, Guillermo Blanc, Beto Casella y Omar Vasallo, en uno de los cambios de emisora que dieron que hablar en el movido "mercado de pases" de la radiofonía nacional de fin de milenio. "La propuesta nace de Daniel Hadad -revela-. Hacía rato que me estaba tentando pero yo tenía contrato con Continental. El programa tendrá producción de la radio pero me permitirán tocar todos los temas y podré elegir los entrevistados con criterio propio. Para mí es un desafío ir a una emisora que va primera y tiene mucha polenta. Tendremos tres móviles en la calle y pretendemos que tenga perfil propio".
-¿Cómo fue la salida de Continental después de ocho años?
-Natural. La propuesta de Continental siempre fue buena, con mucha cordialidad. Pero se cumplió el contrato y me pareció muy interesante a esta altura de mi carrera encarar un desafío.
-¿Se hubiera aburguesado de quedarse en Continental?
-Ocho años en un medio es mucho tiempo. Uno no se deja estar pero saber que hay un oyente nuevo da una motivación que vale la pena.
-¿Es muy diferente el oyente de Radio 10 al de Continental?
-Al de Radio 10 todavía no lo conozco del todo. Sí al de Continental, que con los años fue cambiando, como toda la sociedad. Cada radio tiene un perfil de oyente pero no sé si el perfil del oyente hace al de la radio. Con todo, "Buenos muchachos" no va a apuntar a las minorías.
-¿Por qué cayó Continental en los niveles de audiencia?
-Creo que se cometió una enorme injusticia cuando se catalogó a Continental de una radio re-reeleccionista.
-Allí había varios que apoyaban esa movida...
-Pero los periodistas de aquel momento, que hacían astillas de todo lo que no les gustaba, son ahora oficialistas.
-¿Quiénes?
-Concretamente, la enorme mayoría trabaja en canal 7 o en radio Nacional. Cuando no están adscriptos a alguna asesoría en algún ministerio o de algún diputado. El facilismo hizo que se atacara más a cierto sector de la prensa para no ver los errores propios. Hoy están tan a la vista que la gente se ríe recordando lo que decían. Los periodistas no acostumbramos a medir con la misma vara. Y menos cuando se trata de colegas. El tiempo dio la respuesta. El periodismo nació antes que los cambios de gobierno. Antes de las democracias había cronistas que escribían en piedra o papiro.
-¿Me dice que a Menem se le "pegó" más que a De la Rua?
-No soy un analista político. Creo que a cada uno se le "dio" por lo que correspondía. A mí un ministro me dijo: "Voy a hablar con usted a pesar de que simpatiza con Menem". Eso provocó que le recordara que por los años que llevo en esto critiqué a Alfonsín, Illia, Menem y De la Rua. Mi trabajo no es ser aplaudidor o criticón. Es decir las cosas como son.
-¿Con quién se sintió más cómodo trabajando a su lado en estas tres décadas?
-Tuve muy buena relación con Emilio Ariño en un momento en que empezaba a dejar el espectáculo después de veinte años. También con Mario Gavilán. Y estoy muy cómodo con Paula Trápani y con un hombre catalogado de difícil como Horacio Larrosa. El resultado está a la vista: Telefe Noticias es el segundo noticiero detrás de "Telenoche" en un horario de menor encendido. Siempre trabajé con profesionales. Nunca con pasantes ni aspirantes.
-¿Se está más expuesto en radio o en TV?
-Yo me siento mucho más periodista las pocas veces que escribo. Fueron muchos años y pasó mucho tiempo pero trabajé en redacciones muy fuertes como la de diario El Mundo. La radio da más posibilidad para la pausa y la reflexión. En la televisión todo es velocidad e inmediatez. Mucho más en un noticiero. Vale decir que en la TV se está mucho más expuesto. Un noticiero en vivo de sesenta minutos y en una pantalla caliente como la de Telefe es la exposición total.
-¿Por la repercusión?
-Sí, y por la responsabilidad, que es muy grande.
-¿Pone la radio?
-Muchísimo. Más que nada FM. Disfruto con la música. También estoy atento a aquellos con los que voy a competir. Como Santo Biasatti, que es un amigo. Por la mañana a Daniel Hadad y a Nelson Castro. No escucho a los políticos metidos a periodistas, que hay varios bien disfrazados y están en todos lados. Otros los escucho para ver en qué andan, pero me aburren soberanamente. Como los diarios, que los leo todos completos.
-¿Qué escucha que no le guste?
-La falta de respeto al oyente, el no-análisis, la parcialidad, lo escatológico y la grosería. Hay mucho de eso.
-¿Dónde?
-Sobre todo en la AM. Por eso pretendemos que nuestro programa no tenga nada de eso y sirva para algo.
-¿Cuando va al exterior escucha radio?
-Por supuesto. Más que nada pongo la FM.
-¿Qué particularidad tienen las radios argentinas?
-No entiendo mucho de programación musical, pero me parece que aquí son más insistentes con las canciones. A mí me gusta mucho el estilo de la radio estadounidense. Con el disc-jockey que hace de operador y locutor. Que habla, comenta y tiene el micrófono abierto todo el tiempo. También me gusta la radio servicio. Que me digan cuál es la temperatura, la hora, qué rutas, avenidas y calles están congestionadas y cuáles son las alternativas en ese caso. Esto está llegando a Buenos Aires en los últimos años y en el programa lo vamos a incorporar. Porque la radio no debe ser sólo la inmediatez de la información o el comentario. 
-Por último: ¿Por qué le pusieron "Buenos
Muchachos"?
-Parafraseando a la película de Martin Scorsese. ("Goodfellas"-"Buenos Muchachos") Nos gustó. Los personajes eran...
-¡Todos mafiosos!
-Pero simpáticos. Nosotros pretendemos ser simpáticos pero no mafiosos. Somos ciudadanos libres en un país con estado de derecho.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Noviembre de 2000

jueves, 16 de noviembre de 2000

Gonzalo Bonadeo: "Nadie tiene independencia absoluta"


De tan grandote impresiona. Sin embargo, a la hora de la charla, Gonzalo Bonadeo es una persona cordial. Todas las tardes conduce "Rocangol" (La Red, lunes a viernes de 15,00 a 17,00), junto a Daniel Jacubovich, Carlos Stroker y el humor de Marcelo Rodríguez (Guillespi, Sanfelipe). El resultado es una isla dentro de la programación deportiva de la radio (la excepción es "Cuando comienza el día"). Porque allí se habla de fútbol, pero también de política, actualidad y de otros deportes menos "taquilleros". "Es más extravagante en esta radio hablar de Solange Whiteveen (atleta) que de Menem -explica-. Somos el único programa de LA Red (Del grupo Torneos y Competencias) que no habla sólo de fútbol . Ni siquiera sólo de deportes. Tenemos una cantidad de matices. Más allá de que Macaya, Marcelo Araujo o Fernando Niembro son diferentes, la radio tiene un solo discurso. No se habla más que de fútbol. Y si se toca un tema político es algo puntual o con un color determinado. Nosotros pensamos de otra manera."
-¿Es más fácil sobresalir en una programación como ésta?
-Seguro. Para bien o para mal es más cómodo trascender o llamar la atención aquí que en otra radio".
-Hubo rumores de que el año que viene no seguían.
-Lo concreto es que mi contrato vence en diciembre. Acá me insisten en que seguimos. Pero hasta que no firme el contrato, ni noticias. Lo que me jode, honestamente, es que se genera un circuito de versiones de que nosotros nos estamos yendo. Eso es perjudicial hasta en nuestra posición ante la radio. Cuando salió que nuestro programa estaba en duda hablé con las autoridades. Si es así, ya voy planificando mi futuro. Ellos insisten en quieren que yo siga. Yo me tengo que guiar por lo que me dice la gente de La Red. Veremos.
-¿Por qué lo levantarían?
-La única razón por la cual entendería inviable la continuidad del programa es que hayan decidido que somos un programa insolente. Después, en rating o en todo lo demás, no hay nada que nos diferencie del resto de la programación. Lo que me "rompe los huevos" son los rumores. Un día apareció Bilardo por esta radio afirmando que iba a cerrar el diario Olé. Más allá de que me parece que no es cierto porque les va muy bien, es una movida jodida. Porque afecta el laburo de mucha gente. Pero no puedo pretender que Bilardo entienda lo que para un periodista significa vivir de su laburo. No es su caso y no tiene por qué entenderlo.
-¿Por qué creés que lo dijo?
-Me sobra con mi cerebro como para encima meterme en el de Bilardo. Lo tapa su veneno por la gente que trabaja en ese diario.
-¿Ser polémicos le genera problemas con la empresa?
-A la empresa le sirve como referencia de su elasticidad. Pueden decir, "nosotros no censuramos porque existe Rock & Gol". Eso es lo que yo sé que llegó hasta un lugar del poder público.
-¿Ustedes se permiten criticar al "patrón"?
-Si, no, qué se yo. Muchas veces criticamos hechos y circunstancias sin saber quién está en el medio. Las empresas que crecen en este país no avisan para que lado van. Podés criticar a Telefónica y enterarte de que la compró TyC Sports. Parece descabellado. Pero nada es imposible.
-¿No están atentos?
-Los periodistas estamos muy pendientes de las vinculaciones de la empresa a la hora de hacer nuestra profesión. Eso es una cagada y no creo que beneficie ni a quien nos contrata.
-Sin embargo vos alguna vez hablaste de los autolímites en las opiniones por estar en una empresa determinada.
-Sí.
-¿...?
-Esto no nace cuando entro en Torneos y Competencias. Ya en La Nación, en el ´81, aprendí que debía decir las cosas de un modo poco convencional o menos directo que el coloquial. Pasa por la libertad personal. Uno sabe hasta dónde puede "tirar de la soga". Otros conocen las estrategias a desarrollar para ser un ideólogo dentro de la empresa. Este no es mi caso.
-"Torneos..." hizo levantar un programa de Diego, tu papá.
-Mi postura siempre fue clara: ante un acto que consideré de censura, respaldé la posición de mi viejo. Hoy me siento un pelotudo aunque no me arrepiento. Porque el dueño de aquel programa está trabajando acá. Eso me parece repugnante. Problema de ese tipo.
-¿Se puede estar fuera del sistema?
-Fuera del sistema no está nadie, ni siquiera mi viejo. Eso es muy desagradable. Nadie tiene independencia absoluta. Yo no me resigno con eso y sigo adelante con mi laburo. Pero el mensaje es muy claro: el periodista con principios no le interesa a nadie. No me voy a resignar. Pasaron dos años del levantamiento de aquel programa y sigo en el aire. Tampoco caeré en el error de creer que si no sigo es por ese problema. No ignoro que la característica de nuestro programa es de utilidad. Aunque no les gusten las cosas que se dicen.
-¿Generan enemigos tus opiniones?
-No tengo dudas de que hay muchos dirigentes deportivos que nos tienen asco porque no pueden frenarnos. Hay tipos que quisieron presionar para que nos callemos porque protestamos porque no se cerraron las cuentas de los Panamericanos de Mar del Plata ´95. Por suerte, la respuesta de la persona a la que tocaron fue "Si no tenés el balance, Bonadeo tiene razón". No se decimos que se robaron la plata. Se pide un balance cerrado.
-Levantó el programa con la vuelta de Marcelo "Gillespi", ¿no?
-Sí. El humor no es cualquier cosa. Nunca tratamos de reemplazarlo. Estamos muy cómodos con él porque no tenemos que ajustarnos a guiones.
-Habían surgido "tironeos" con Pettinato en su momento por él. ¿Cómo se solucionaron?
-Había que reactivar el programa. Una de los temas era el humor. Antes de buscar una alternativa había que agotar las negociaciones con él. Nos juntamos a charlar y listo. Con "Petti" nos cruzamos hace poco y todo bien.
-¿Consumís radio?
-Escucho a Nancy Pazos, que es amiga personal, y a Mario Pergolini. En general me gusta la programación de la Rock & Pop. Me gustaría tener cambios de ritmos como en el programa de Mario. Ellos son caóticamente prolijos.
-¿Como el "caos pautado" de Tinelli?
-Te diría que no. Honestamente, prefiero el de Mario.
-Te recuerdo que trabajaste en Videomatch.
-Y quiero mucho a Marcelo. Pero hay una cosa conceptual que hace que estemos a distancia del producto. Estoy más cerca de Mario.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Cronica - Buenos Aires
2000

domingo, 5 de noviembre de 2000

Se lo extrañaba en el dial de Buenos Aires. Porque la voz de Enrique "Quique" Pesoa y su particular estilo faltaban desde hace más de un año y medio. Una de las primeras caras nuevas de la gestión de Juan Alberto Badía mañana debutará en Radio de la Ciudad, AM 1110, con "En la vereda" (lunes a viernes de 9,00 a 13,00)."No creo que vaya a haber sorpresas para los que me conocen. Cambié un poco yo, otro tanto el país, pero en el fondo soy siempre el mismo. Mi estilo no es el de pintar la realidad de rosa pero tampoco el de levantar el dedo acusador de la denuncia todo el tiempo. Pienso en voz alta, y dejo sueltas a la intuición y al chico travieso que tengo adentro. Eso ayuda a superar los problemas técnicos que puedan surgir".
-¿A qué te referís?
-Tuve que allanar algunos caminos porque es una radio desmantelada. A mí mujer, Leda, la odian porque siempre les pide algo nuevo.
-¿Por ejemplo?
-"Un cable acá, otro allá". "Miren que Quique toca la guitarra, necesita una conexión de línea". "Vienen músicos al estudio, así que no se olviden de afinar el piano", cosas por el estilo. También habrá un par de computadoras y la radio no está digitalizada, haría falta bajar la frecuencia y aumentar la potencia. Opera con 50 kw desde Ingeniero Maschwitz. Es decir que la radio de la Ciudad se escucha mejor en la provincia. Son todas realidades que acepté cuando le dije que sí a la propuesta de Badía. Se hace lo que se puede.
-Tu estilo es reflexivo. ¿Vas a adaptar tu ritmo al tradicional de la mañana?
-Trataré de adaptar la mañana a mi estilo. Aunque no es un dogma. Naturalmente me pondré un poco a tiro porque uno tiene una polenta a la mañana que no se repite en el resto del día. No sé si podré ser tan original. Más bien me voy a diferenciar en que voy con lo mío. Si fuerzo una situación haciéndome el dicharachero, cagué.
-No sos Héctor Larrea.
-Para nada. El eligió un "muñeco", un personaje para salir al aire. Cuando sale del estudio no es igual. Yo trato de ser como se me ve y se me escucha. Tampoco tengo tanta locura para sacar, ni hago lo que no siento. La desventaja aparente es que estás más expuesto.
-¿"Aparente"?
-Sí, porque no me trajo más perjuicios que perder empleos. Pero aprendí que quedarme sin trabajo es parte del mismo. Ser genuino no significa estar siempre igual. Convivo con mi esquizofrenia y contradicción permanente. Y me permito dudar.
-¿"En la vereda" tendrá estructura?
-Sí, al principio. Pero los programas crecen y agarran para donde quieren. Es como un salto al vacío.
-¿Le recomendarías a los oyentes que te empiecen a escuchar a las tres semanas, entonces?
-No. A los seis meses. No me calienta porque es como andar en bici. Pueden pasar los años, pero cuando volvés, no perdés el equilibrio. Y con sentido común, de a poco recuperás tus destrezas. Por lo pronto, tengo en claro que me hago cargo de la función educadora que deben tener los medios.
-¿Tendrá una linea conceptual?
-Sí. Está pensado alrededor de la vereda. Porque estoy en una radio dedicada al vecino y porque la vida transcurre en la vereda. Allí hay casas, vidrieras, te encontrás con gente amiga... suceden cosas. En Los Angeles, por ejemplo, salen de la casa en auto y van al Mall o al Shopping Center. No viven en la vereda, no la usan. Con los sonidos me voy a inventar un barrio. Vamos a ver qué sale.

Hasta hace poco hacía radio desde su casa y transmitía vía satélite al interior del país. "Era una idea muy buena porque el hombre que impulsaba todo creía que se podía hacer una nueva radio, sin depender de los multimedios y que el futuro estaba en las redes satelitales", reconoce.
-¿Qué pasó?
-Que a los seis meses se le terminó la plata y no pudo seguir. Perdió dinero.
-Es decir que el interior está mucho peor para hacer negocios.
-Absolutamente. Tenés que ir a Rosario un fin de semana para darte cuenta. Hay una pobreza que empieza a transformarse en miseria.
-¿Cómo es eso?
-La miseria humana aflora ante tanta presión y tanta exclusión. Te dicen: "Te quedaste afuera, hermano". Pero encima te la muestran. Es obsceno. Cuando empezás a analizar las pérdidas de tipo moral es porque ya te resignaste a perder definitivamente en lo económico. Y se te van cayendo los pedazos de dignidad.
-¿Le ves salida?
-Es irreversible. Casi como un daño neurológico. Porque no se vuelve atrás ni con los mejores economistas ni con Fondos Monetarios Internacionales benévolos. Este desastre moral deja marcas indelebles.
-¿Hizo falta aclararle a Badía algo antes de aceptar (por estar en una radio oficial)?
-No, no hablo más de que voy a decir lo que pienso y siento. Primero, porque es obvio. Segundo, porque aclarar no te pone a cubierto de nada ni te permite decir: "Yo te avisé". En el momento en que te quieren rajar o censurar lo hacen tanto si avisaste como si no. Es así. Por lo pronto, pago todo al contado y no saco créditos a largo plazo.
-Por eso la última vez duraste apenas un mes y medio al aire.
-Sí. en ese caso me fui yo "apretado" por la estupidez de las autoridades que por entonces estaban en Radio El Mundo. Ni siquiera fue por una cuestión ideológica. Simplemente era una cuestión de poder, una pulseada que había impuesto el tipo que la gente de Amalita había puesto a conducir la radio. El último día dije: "No vine a pelear por mi espacio, ustedes me llamaron". Y largué al aire: "Me voy a mi casa, ustedes la tienen más larga y son los amos del mundo. Acá no tengo más nada que hacer".
-Eso es quemar las naves.
-Exactamente. Saludé y me fui. No es tan grave. Lo malo sería no poder entrar. Por suerte puedo seguir entrando, a pesar de que creo que salí más veces de las que entré.
-Matemáticamente no da la cuenta.
-Es cierto. Pero es mi sensación.
-Debe ser que se grabaron en tu memoria porque las salidas son sinónimo de certeza y las entradas, de incertidumbre.
-Es cierto. Uno se maravilla cuando empieza algo.
-¿Escuchás radio?
-No. No tengo el hábito, hago otras cosas. Y desaliento que vean TV en casa. Salvo a mí, pero eso es un hecho familiar.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Octubre de 2000

Juan Di Natale:


A pesar de que ya hace casi un año que salió del aire, "Caiga Quien Caiga" brilla por su ausencia. Es que nadie ocupó ese lugar. Hubo intentos: un poco de "Maldito lunes", otro de ".Doc/2" y algo de "TVR" y "Medios Locos". Conscientes del vacío, y teniendo en cuenta que sus productos no están teniendo la repercusión que se esperaba de ellos, la idea de una vuelta a las fuentes, suena lógica para la productora "Cuatro Cabezas" de Pergolini-Guebel. Esa parece ser la apuesta de "Así estamos" que trae de regreso a Juan Di Natale a la pantalla de América con un resumen de noticias de media hora a la medianoche.
-Arrancaste un día 13. No sos supersticioso, ¿no?
-No. Pero me dijeron que es un día excelente para iniciar proyectos. No sé porqué.
-¿Se inspiraron en "Caiga..." o en "En Síntesis" de Santo Biasatti?
-¿Una cruza, tal vez? "En síntesis" nos da algunos momentos de formato, que no inventaron ellos.
-Es muy "CNN".
-Claro. Muy de cadena de noticias. Es bueno para un programa corto y diario. Porque al espectador le permite leer más cosas. Me encanta que sea de media hora porque ya trabajo en la radio por la tarde y le tengo miedo al agotamiento. Aunque la gimnasia de la radio me ayuda.
-¿Qué vas a hacer para no caer en la tentación de parodiar a Santo?
(Duda)-Tal vez parodiemos el formato y no a "En Síntesis".
-Pero es una referencia obligada porque será tu competidor directo.
-Como el noticiero de Azul. Los dos trabajan del mismo modo y me gustan.
-En la radio estás muy apoyado. Como en "CQC". Ahora vas solo.
-Sí, pero no. Aunque no hay noteros, estoy más contenido y controlado que en "CQC". Porque ahora mis participaciones están mucho más guionadas que aquellas con Mario (Pergolini) y Eduardo (De la Puente).
-¿Quién baja la línea del programa?
-Se da naturalmente. Lo que discutimos son las entrevistas del piso. O qué banda tocará en vivo los viernes. Por más que me bajen línea, el programa va en vivo y voy a decir lo que me salga. Y ya está. Después de todo me conocen. Espero sorprenderlos, pero gratamente.
-Tenés entrevistas en el piso. Cuando salías a la calle con "CQC" eras como un francotirador porque los reportajes eran todos de asalto.
-Así es.
-Este tipo de reportaje es más parecido al boxeo. Estás solo y cara a cara. ¿Cómo te ves?
-Además como notero tenía la ventaja de la edición, que me jugaba a favor (a pesar de que la manejabamos con nobleza). Igualmente no es un match de boxeo porque no quiero ganarles o ser más vivo que ellos. No se debería esperar eso porque ahora yo soy el que los invita. Habrá algunos que podrán lucirse. Hay que despojar la entrevista de la idea de que hay que destruir al entrevistado como en "CQC".
-Lo pregunto porque a Andy (Kusnetzoff) no le fue bien en el cambio.
-Pienso pilotear la entrevista en el piso teniendo en cuenta que el tiempo es breve. A veces se te va el programa y no encontraste la explosión. Debo saber que habrá mejores y peores. También sirve el contexto del programa, el trabajo de la producción y mis inquietudes.
-De "CQC" se decía que eran justicieros...
-Yo lo dije también.
-Mejor. ¿Se podrá esperar eso de "Así estamos"?
-Me gustaría que la gente no espere nada relacionado con "CQC".
-Es un poco naif pretender...
-Sí, claro. Habrá matices similares. La justicia simbólica de "CQC" se daba en esos momentos cara a cara. Pero no siempre los invitados serán funcionarios. Y uno no puede hacer justicia con un actor o un deportista. Aunque me parezcan horribles, hay un mínimo de respeto. No quiero ser un anfitrión hostil. No es la idea. Tampoco la de Andy, pero las opiniones sobre su programa corren por tu cuenta.
-¿En este año encontrás un país diferente?
-Cambiaron los personajes. Y en determinados esquemas se sacó una carita y se puso otra. Una de las cosas más decepcionantes es que ciertas rutinas del menemismo, que nos fastidiaban a todos, se ven reproducidas en personajes de la Alianza. Se suponía que iban a actuar de otro modo.
-¿Te defraudaron?
-No los voté. Tampoco tenía ninguna expectativa con respecto a De la Rua. Sí esperaba que esa diferenciación que hicieron durante la campaña hubiese durado al asumir. Y lo que impera es confusión generalizada y cierta inoperancia.
-Además sigue la farandulización.
-Es gracioso que haya personajes públicos cuya supuesta función social pasa por entretener a la gente con sus asuntos del corazón. Y que busquen rédito político por cosas como esa. ¿Antonio de la Rua es un sex-simbol? Esto te marca lo que se puede llegar a montar desde los medios.
-¿Y Carlos Menem?
-Está mucho más cerca de ser un sex-simbol.
-Tomame en serio...
-No, lo digo de verdad. Tiene mucho más magnetismo y no es el hijo de nadie.
-¿Creés que el formato de "Así estamos" será exportable como otros productos de "Cuatro Cabezas"?
(Se tira para atrás en el sillón)-No sé. No tengo ningún tipo de ingerencia en ese tipo de decisiones. Mi relación con la productora siempre fue la de un tipo que firma su contrato y cumplía determinadas funciones. No participé de la venta de "CQC" a ningún lado.
-¿Y lo que vos ganes dependerá de cómo le vaya al programa?
-En este momento mi contrato no toma en cuenta variaciones de ese tipo. Después se verá. Con todo, no tengo quejas en ese sentido. Obviamente que cuanto mejor le vaya al programa, mejor le irá a la productora, al equipo de producción, al canal y a mí. Eso en la historia de mi relación con "Cuatro Cabezas" siempre fue así y confío en que no va a cambiar.
-¿Cuanto tardará en afianzarse el programa?
-No lo sé. Aunque soy consciente de que los programas encuentran su identidad estando al aire. Ojalá que salga todo bien y rápido. Confío en la gente que trabaja conmigo. Y la gente del canal son casi todos conocidos de la época de "CQC". El director es Pablo del Pozo, así como también los camarógrafos, los sonidistas... es un poco como estar en casa. Eso para mí es muy importante porque soy bastante tímido y necesito un cierto ambiente de intimidad para trabajar cómodo. Que no haya caras desconocidas será un placer.
-¿Intentás diferenciarte de "Medios Locos"?
-Sí pero no estoy forzando esa diferencia. No me caben dudas que somos distintos.
-¿No es un riesgo una propuesta como la tuya cuando ya hay muchos programas que ironizan con la realidad?
-Estoy seguro que hay muchos más que cuando empezamos con "CQC".
-No había ninguno.
-Claro. Le dimos muchas ideas a unos cuantos. Por eso fue un programa muy importante.
-También ustedes tomaron prestadas algunas.
-Es cierto. Pero la identificación era menos inmediata.
-¿No faltan programas que vayan a fondo y no que ironicen tanto?
-No sé si hay muchos o pocos. Suficientes o demasiados. Habrá una voz y un tono nuevos. Tendrá puntos de contacto con los demás pero confío en que todas las personas son diferentes. Espero que no sea igual lo que diga Castelo que yo sobre el mismo tema.
-¿Cuál es tu target?
-Ni idea. Nunca pienso en esos términos. Ya hay gente que se encarga de eso.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Noviembre de 2000

miércoles, 1 de noviembre de 2000

Nelson Castro: "En la radio el periodismo termina siendo un ejercicio democrático"

En las oficinas del piso 17 del edificio del barrio de Belgrano todo invita a la distracción. Desde sus amplios ventanales se puede ver el Río de la Plata, la costa uruguaya, aviones que despegan y aterrizan, un codo de la pista del hipódromo de Palermo y, con un poco de buena voluntad, el Campo Argentino de Polo. Sin embargo, allí se produce uno de los programas de radio más serios y reflexivos que se pueden encontrar en el dial. La referencia es para "Puntos de vista" (La Red, AM 910, lunes a viernes de 6,00 a 9,00) comandado por Nelson Castro. "'Puntos de vista' cubre la información general y la realidad política desde lo que le pasa a la gente" -define-. "Por eso obliga a llevar a los responsables del poder a hablar de los problemas concretos de esa misma gente. Esa es la filosofía y con ese fin tenemos tres móviles en la calle. El oyente opina y fija la agenda".
-¿Cómo neurólogo, se anima a hacer un diagnóstico de la Argentina?
-Es complicado porque es un paciente lleno de posibilidades, con un físico espectacular y con todos los parámetros clínicos que le dan muy bien. Pero no arranca. Es algo único en el mundo. Tiene maltrato a sus intelectuales más valiosos, expulsor de gente y en él conviven el primero y el quinto mundo. Y el ciudadano no termina de tomar conciencia de su rol en la sociedad, cuida poco lo que tiene y le pide todo al gobernante. Tiene un problema de dirigencia fuerte y de falta de organización.
-¿Se acabó la luna de miel con el gobierno muy pronto, no?
-Sí. Hasta dentro la misma Alianza. Durante los primeros meses, cada vez que yo criticaba medidas, los oyentes reaccionaban y protestaban. Hoy no lo hacen tanto. Ya se escucha menos el "dénle tiempo". Había muchas expectativas puestas en la Alianza.
-¿Uno se da cuenta que defraudó, por ejemplo, cuando escucha a Carlos Menem decir: "...que no me vengan a hablar de corrupción"?
-Esa es una de las banderas que más rápido se esfumaron. El único detenido es Alderete y las investigaciones marchan muy lentas. Y con el escándalo del Senado, ¿quién se acuerda del menemismo? Eso es lamentable.
-¿Alfonsín es "el Chilavert" del gobierno porque no lo pueden poner "en caja"?
-Es Alfonsín. Como Menem es indomable. Esto le trae problemas en el marco de un gobierno de alianza, que no es vertical. Habla y daña al gobierno.
-¿Lo hace de impulsivo?
-No creo. Si lo hace a propósito es doblemente nocivo. Y si no se da cuenta, también es grave por la falta de responsabilidad.
-¿Qué pasa cuando a la gente se le dice que el país no va a crecer y hace un año le prometían otra cosa?
-Descoloca. Yo prefiero que digan la verdad. El presidente debe ser muy sincero en el momento de postularse. Es imperdonable que diga: "No sabíamos que era así". Eso es incompetencia declarada.
-¿Cuál es su opinión de Shakira y Antoñito?
-Los critiqué mucho. Más que nada como imagen. ¿De qué trabaja ese muchacho? Que sea un mantenido de la novia no me satisface tampoco. Los hijos de los presidentes tienen un rol. Porque tienen acceso a cosas y lugares por serlo. ¿Está bien que acepte favores? Así como critiqué furibundamente que desviaran el avión presidencial a New York para pasar a buscar al novio de Zulemita, me enoja que De la Rúa lleve a pasear a China a su hija y su yerno.
-Usted no habla con Menem desde el '91 y con De la Rua nunca lo hizo.
-Ni tienen intención de hacerlo. Los políticos cambian su actitud ante los medios cuando asumen. Evidentemente se sienten incómodos conmigo, como con otros colegas. Esto pasa en muchas partes del mundo. Pero "mal de muchos consuelo de tontos".
-¿Cómo se acomodan los medios a esta realidad?
-Empezaron a criticar un poco más. Igualmente la radio es tan interactiva con el oyente que uno está más expuesto. No se puede manipular la información.
-Aún en los multimedios.
-Por supuesto. Todos los colegas que están en la primera mañana (de 6,00 a 9,00) somos independientes.
-¿Los escucha?
-No puedo ni los grabo aunque me encantan los que compiten conmigo. Pero las producciones están informadas de lo que hacen todos. En el resto del día escucho un poco a Bravo-Leuco, Pergolini, Valmaggia, Eliaschev y Betty Elizalde.
-No me nombró a nadie de La Red.
-El de Gonzalo (Bonadeo) es un excelente programa.
-Se dijo que estaba incómodo por el target deportivo de la radio. ¿Renovó contrato?
-Sí, hicimos uso de la opción para el 2001. Igualmente, el target de la radio irá cambiando. Creo que va hacia una apertura mayor para crecer. Veremos cómo cambia, eso depende de las autoridades.
-De los mensajes de sus oyentes se desprende que no son "futboleros". ¿El suyo es un público nómade?
-Sí. Con nuestro paso a La Red inauguramos el "zapping" radial, algo que no pasaba. Es bueno porque te renueva. Me hace feliz que haya gente que me escucha y no piensa como yo. En la radio el periodismo termina siendo un ejercicio democrático. Así como criticás, te exponés a las criticas de tus oyentes.
-¿Terminó la gran movida de compra y ventas de medios?
-Me parece que por ahora sí. Pero va a haber alguna novedad más, me imagino. Porque está muy volátil el tema.
-¿Qué pasa si el medio en que usted trabaja lo compra alguien que no es de su agrado?
-En fin, eso me pasó en Del Plata con Eurnekian y muchos me criticaron porque me quedé. Los propietarios de los medios son los que están. Lo que me importa es mantener mi independencia. Yo hablé en contra de los aeropuertos en Del Plata y de la televisación de los partidos de la selección en la Red sin problemas. Eso es lo fundamental. Finalmente, para que un medio sea un negocio, debe escucharse, leerse o verse. Si ponés gente que no es creible te va a ir mal.
-¿Qué está leyendo?
-"Las puertas de fuego", una novela histórica sobre la antigua Grecia y una biografía de Orson Welles.
-¿Qué opina de lo que hizo con "La guerra de los mundos" (simuló un ataque de los marcianos por radio y provocó pánico en la población)?
-De eso se suele hablar mucho para destacar el poder de la radio pero no se marca la irresponsabilidad que tuvo. Hubo gente que se suicidó. Menem habló conmigo por última vez en 1991 después de un acto en cancha de Banfield. Y se enojó muchísimo por ese reportaje. A partir de entonces la gente me pedía que lo repita. Lo puse al aire en 1993 y los movileros que lo escucharon se fueron a Banfield. Un hecho menor, pero que marca una pauta de que se debe ser cuidadoso.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Noviembre de 2000

domingo, 22 de octubre de 2000

Enrique Quique Pesoa: "La miseria humana aflora ante la presión y la exclusión"


Se lo extrañaba en el dial de Buenos Aires. Porque la voz de Enrique "Quique" Pesoa y su particular estilo faltaban desde hace más de un año y medio. Una de las primeras caras nuevas de la gestión de Juan Alberto Badía mañana debutará en Radio de la Ciudad, AM 1110, con "En la vereda" (lunes a viernes de 9,00 a 13,00)."No creo que vaya a haber sorpresas para los que me conocen. Cambié un poco yo, otro tanto el país, pero en el fondo soy siempre el mismo. Mi estilo no es el de pintar la realidad de rosa pero tampoco el de levantar el dedo acusador de la denuncia todo el tiempo. Pienso en voz alta, y dejo sueltas a la intuición y al chico travieso que tengo adentro. Eso ayuda a superar los problemas técnicos que puedan surgir".
-¿A qué te referís?
-Tuve que allanar algunos caminos porque es una radio desmantelada. A mí mujer, Leda, la odian porque siempre les pide algo nuevo.
-¿Por ejemplo?
-"Un cable acá, otro allá". "Miren que Quique toca la guitarra, necesita una conexión de línea". "Vienen músicos al estudio, así que no se olviden de afinar el piano", cosas por el estilo. También habrá un par de computadoras y la radio no está digitalizada, haría falta bajar la frecuencia y aumentar la potencia. Opera con 50 kw desde Ingeniero Maschwitz. Es decir que la radio de la Ciudad se escucha mejor en la provincia. Son todas realidades que acepté cuando le dije que sí a la propuesta de Badía. Se hace lo que se puede.
-Tu estilo es reflexivo. ¿Vas a adaptar tu ritmo al tradicional de la mañana?
-Trataré de adaptar la mañana a mi estilo. Aunque no es un dogma. Naturalmente me pondré un poco a tiro porque uno tiene una polenta a la mañana que no se repite en el resto del día. No sé si podré ser tan original. Más bien me voy a diferenciar en que voy con lo mío. Si fuerzo una situación haciéndome el dicharachero, cagué.
-No sos Héctor Larrea.
-Para nada. El eligió un "muñeco", un personaje para salir al aire. Cuando sale del estudio no es igual. Yo trato de ser como se me ve y se me escucha. Tampoco tengo tanta locura para sacar, ni hago lo que no siento. La desventaja aparente es que estás más expuesto.
-¿"Aparente"?
-Sí, porque no me trajo más perjuicios que perder empleos. Pero aprendí que quedarme sin trabajo es parte del mismo. Ser genuino no significa estar siempre igual. Convivo con mi esquizofrenia y contradicción permanente. Y me permito dudar.
-¿"En la vereda" tendrá estructura?
-Sí, al principio. Pero los programas crecen y agarran para donde quieren. Es como un salto al vacío.
-¿Le recomendarías a los oyentes que te empiecen a escuchar a las tres semanas, entonces?
-No. A los seis meses. No me calienta porque es como andar en bici. Pueden pasar los años, pero cuando volvés, no perdés el equilibrio. Y con sentido común, de a poco recuperás tus destrezas. Por lo pronto, tengo en claro que me hago cargo de la función educadora que deben tener los medios.
-¿Tendrá una linea conceptual?
-Sí. Está pensado alrededor de la vereda. Porque estoy en una radio dedicada al vecino y porque la vida transcurre en la vereda. Allí hay casas, vidrieras, te encontrás con gente amiga... suceden cosas. En Los Angeles, por ejemplo, salen de la casa en auto y van al Mall o al Shopping Center. No viven en la vereda, no la usan. Con los sonidos me voy a inventar un barrio. Vamos a ver qué sale.

Hasta hace poco hacía radio desde su casa y transmitía vía satélite al interior del país. "Era una idea muy buena porque el hombre que impulsaba todo creía que se podía hacer una nueva radio, sin depender de los multimedios y que el futuro estaba en las redes satelitales", reconoce.
-¿Qué pasó?
-Que a los seis meses se le terminó la plata y no pudo seguir. Perdió dinero.
-Es decir que el interior está mucho peor para hacer negocios.
-Absolutamente. Tenés que ir a Rosario un fin de semana para darte cuenta. Hay una pobreza que empieza a transformarse en miseria.
-¿Cómo es eso?
-La miseria humana aflora ante tanta presión y tanta exclusión. Te dicen: "Te quedaste afuera, hermano". Pero encima te la muestran. Es obsceno. Cuando empezás a analizar las pérdidas de tipo moral es porque ya te resignaste a perder definitivamente en lo económico. Y se te van cayendo los pedazos de dignidad.
-¿Le ves salida?
-Es irreversible. Casi como un daño neurológico. Porque no se vuelve atrás ni con los mejores economistas ni con Fondos Monetarios Internacionales benévolos. Este desastre moral deja marcas indelebles.
-¿Hizo falta aclararle a Badía algo antes de aceptar (por estar en una radio oficial)?
-No, no hablo más de que voy a decir lo que pienso y siento. Primero, porque es obvio. Segundo, porque aclarar no te pone a cubierto de nada ni te permite decir: "Yo te avisé". En el momento en que te quieren rajar o censurar lo hacen tanto si avisaste como si no. Es así. Por lo pronto, pago todo al contado y no saco créditos a largo plazo.
-Por eso la última vez duraste apenas un mes y medio al aire.
-Sí. en ese caso me fui yo "apretado" por la estupidez de las autoridades que por entonces estaban en Radio El Mundo. Ni siquiera fue por una cuestión ideológica. Simplemente era una cuestión de poder, una pulseada que había impuesto el tipo que la gente de Amalita había puesto a conducir la radio. El último día dije: "No vine a pelear por mi espacio, ustedes me llamaron". Y largué al aire: "Me voy a mi casa, ustedes la tienen más larga y son los amos del mundo. Acá no tengo más nada que hacer".
-Eso es quemar las naves.
-Exactamente. Saludé y me fui. No es tan grave. Lo malo sería no poder entrar. Por suerte puedo seguir entrando, a pesar de que creo que salí más veces de las que entré.
-Matemáticamente no da la cuenta.
-Es cierto. Pero es mi sensación.
-Debe ser que se grabaron en tu memoria porque las salidas son sinónimo de certeza y las entradas, de incertidumbre.
-Es cierto. Uno se maravilla cuando empieza algo.
-¿Escuchás radio?
-No. No tengo el hábito, hago otras cosas. Y desaliento que vean TV en casa. Salvo a mí, pero eso es un hecho familiar.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
23 de octubre de 2000



martes, 10 de octubre de 2000

Betty Elizalde: "El progreso nos vuelve autistas"

"Para mí, salir al aire es parecido a lo que hizo Charly García: un salto al vacío desde el séptimo piso". Esta es la particular visión de Betty Elizalde ("Siempre Betty", El Mundo, AM 1070, lunes a viernes de 14,00 a 17,00). Cada vez que puede afirma (y demuestra) que odia la cultura de videoclip y genera una suerte de oasis sonoro en la árida vorágine de la tarde. Hace menos de dos semanas se hizo cargo de la emisora un grupo liderado por Gustavo Yankelevich, pero ella no se quedará a ver los cambios. "Después de un año y medio de negociaciones se hizo cargo la nueva gerencia -relata-. Nadie vino a hablar con nosotros. Por lo pronto tengo contrato hasta fin de año".
-¿Y después?
-Me voy. Todavía no puedo decir a dónde. Me hubiese gustado quedarme, pero entre setiembre y noviembre se cierran las programaciones del año siguiente y, como acá iba a haber cambios, no podía arriesgarme a quedar sin aire. No puedo decir que cambié porque lo otro fuera mejor. Pero me voy a un lugar que quiero mucho con la que hace tiempo que venimos coqueteando.
-¿Esta nota es tu despedida de El Mundo, entonces?
-Casi es así. Ahora que la gente de Amalita Fortabat (los dueños anteriores) se fue lo puedo decir: espero poder seguir con el clima de libertad que viví en estos cuatro años.
-¿Seguirías en el mismo horario?
-Lo único que tengo definido es que a la mañana (de 6,00 a 13,00) no voy. Aunque es muy ponderado, ese horario se lo regalo a cualquiera.
-Es el de mayor audiencia.
-No soy tan hipócrita como para decir que no me importa la cantidad de oyentes. Pero, a esta altura del partido, privilegio la calidad de mi trabajo. Y a la mañana no soy yo. Apenas soy un elemento más que escucha: "Ahora va el móvil", "poné música", "va tanda" o "entrevistá a Elisa Carrió". Esa es un tipo de radio que escucho pero que no me gusta hacer. La hice, no me fue mal, pero me sentía trabajando muy formal.
-¿No hay arte a la mañana?
-No. Tampoco podría meterme en el periodismo político que ni entiendo ni me interesa.
-¿En qué sector del dial habrá que buscarte?
-No, pará (se ríe). Es una emisora de las más importantes. Como esta. Porque el Mundo sigue siendo impresionante pero se descuidó en lo tecnológico en los últimos años. Eso te impide tener llegada en un momento en que tenés que competir con las radios poderosas, como la Diez o Mitre. Que encima me sacaron el lugar en la repetidoras del interior porque nos iba bien.
-¿Cómo ves el panorama radial?
-Se dio una concentración muy grande en unas pocas y al resto se las escucha poco. Más que nada porque la diferencia tecnológica es muy grande. Las FM barriales tienen excelentes programas pero como su alcance es muy poco, la gente no los puede escuchar. Uno puede ser muy bueno pero si trabaja en la casa lo escucha sólo la familia. La concentración afecta al resto porque económicamente no se puede competir contra los poderosos.
-¿Se va a incrementar este proceso?
-No me parece. Se llegó a un límite y no hay tanto "queso" para repartir. De por sí las radios no son tan rendidoras. Se compensan económicamente con ingresos que generan en otro lado.
-¿Pero cuál es la tendencia en los ingresos?
-En este momento la radio asiste a una especie de renacimiento económico notabilísimo. Lo corroboran las agencias de publicidad. Me sorprendo con la cantidad de gente que quiere pautar en radio antes que en el cable, por ejemplo.
-¿Por qué?
-Los avisadores se empezaron a dar cuenta de que ponen fortunas en programas de TV que pueden llegar a los treinta puntos de rating. Pero nadie les garantiza que en el momento en que ellos invirtieron 50.000 dólares el segundo los televidentes no estén haciendo zapping. Con lo que les cuesta un sólo aviso pueden hacer campañas monstruosas en todos las radios durante todo el día.
-El problema es que es difícil medir la audiencia radial.
-Pero se sabe que en las casas se escucha mucho y además tenés los autos, los taxis, los comercios y el walkman. Me llama gente al programa y cuenta que están escuchando en el colectivo y llaman desde un teléfono celular.
-¿Nos estamos volviendo una especie de "nómades tecnológicos"?
-Mas bien autistas. El progreso trae sus incomodidades porque la gente se baja del coche con mil aparatitos encima. No creo que pase por el disfrute.
-¿Entonces?
-Pasa por la imposibilidad de estar en silencio. No lo soportamos. Necesitamos ruido todo el tiempo para no pensar. Hasta se sale a los boliches para no charlar con la gente.
-La estética de tu programa siempre va en contra de esto. ¿Por qué te escuchan?
-Siempre fue una intriga. Hasta tuve un programa que se llamaba "¿A mí por qué me escuchan?". Me asombra lo que la gente piensa de mí. De hecho, acepto con más facilidad las opiniones negativas. Las veo como más naturales. Cuando me elogian me pongo incómoda. Tal vez mi secreto sea que me sé poner en el lugar de la gente.
-¿A quiénes escuchás?
-Hago zapping para no quedar intelectualmente pegada a las opiniones de otro. Pero al que más escucho es a Nelson Castro. También "Bravo 1030" por su clima. Me encantaría poner a Roman Lejtman pero no entiendo las frecuencias de FM (tampoco las sé programar) y las terminé borrando todas. Por mi temperamento, y no por hacerme la pendeja, me identifico con lo chispeante y no con los grandes fiscales de la república que quieren decirme qué es la ética desde la radio. No me hagas nombrar a ninguno, no me hagas pelear.
-¿Quiénes te hacen reír?
-Nadie. No hay buen humor radial. Hay algunos en FM como Fabio Alberti. Me hace reír Pergolini, Di Natale o Lalo Mir. Prefiero la ironía y el sarcasmo antes que a los que dramatizan todo. Me encanta Fernando Peña, es amiguísimo mío el loco. Lo que la gente te acepta siempre es la autenticidad y él la tiene. ¿Quién le creería si dice: "Pobre mi papá que se fue al cielo"? El se ríe hasta de eso. El público te perdona todo menos la falsedad. Además sus personajes salen de adentro suyo. Milagritos es su parte bisexual y Palito es su parte de chico de la calle.
-¿Cómo ves el país?
-Cuando me enteré de la renuncia de Chacho Alvarez me puse a llorar. Tengo un poco de miedo al pensar cómo va a seguir la historia.
-¿Creés en Dios?
-Por las dudas lo respeto.

Gustavo Masutti Llach  
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Octubre de 2000

Marcelo Polino - Marcela Tauro: "a la gente le preocupa más la vida personal que la laboral"

Los dos se toman el trabajo en serio y eso se nota. Pero Marcela Tauro y Marcelo Polino parecen estar jugando todo el tiempo. Eso también se nota y tal vez en esa alegría esté su marca distintiva. Algo es seguro: al público le gusta. Porque su programa "Quién es quién" (Radio Diez, AM 710, sábados de 13,00 a 15,00) lidera cómodamente su horario. "El nuestro es el programa más chusma de la radio en general y la frutillita del postre de la Diez, que en la semana tiene toda la información bien cubierta" describe Polino. "No sé si los artistas nos temen, pero nos respetan", agrega Tauro.
-¿Cuál es la realidad de los programas de espectáculos de hoy?
(P)-Cada vez hay menos periodistas de los que cuentan la verdad siempre. Están los "light" que para ellos todos son amigos, divinos. Hace cinco años los periodistas de espectáculos se cuidaban mucho menos. Y mucho de lo que se habla en la semana lo generamos nosotros. Los colegas nos tienen como material de consulta.
-¿Por qué decís que crece la tendencia al periodismo de espectáculos "light"?
(P)-Porque es obvio, se ve. Tal vez el periodista trabaja en un "holding" y tiene prohibido hablar de los actores de la misma empresa.
(T)-Se sabe que se reciben llamados pidiendo que no se hable de uno o de otro.
(P)-De hecho creo que nosotros nos mantenemos con una audiencia fuerte porque la Diez nos da total libertad par hablar de lo que queremos porque no tiene canales de televisión.
-¿Y en la tele?
(P)-Tengo un perfil muy alto y de quilombero. No se deben animar a callarme. En la administración anterior del canal vino una que era la amante de un gerente y me pidió que me guardara una noticia. La dije igual. Eso generó malestar y tuve cierto congelamiento en la empresa. Pero no me como ninguna.
-¿Les generan muchas peleas con los protagonistas los chimentos?
(P)-Sí.
(T)-Nosotros nos bancamos la pelea en la radio. Porque por lo general el periodista "arruga" y se desmiente.
(P)-A mí Moria me enseñó hace años que si te atacan, debés contraatacar. Hablá de mí lo que quieras, pero bancate la que viene. Esas son las reglas del juego. Este ambiente está lleno de hipócritas y nosotros somos los malos del ambiente. Pero hay cada "bicho", cada "zorra" que trabaja de buena...
(T)-Somos frontales. No tenemos amigos en el ambiente y contamos lo que otros dicen por lo bajo. Después te llaman para apretarte. Pero eso pasa más con las figuras de segunda. Las número uno no te hacen drama.
-¿Hoy están enfrentados con alguien?
(P)-Con Natalia Oreiro.
(T)-Hace un año que la estamos buscando para sacarla al aire y no hay caso.
(P)-Se cree que es Liza Minelli. Pero no tenemos mala onda. Simplemente no nos habla.
-¿Qué pasa si alguien llama y les dice: "Me lastimaron"?
(P)-Una vez dije que una vedette se había hecho un "gato" por 500 pesos. Me llamó y me pidió: "No me quemes porque no tengo un mango y me estás arruinando". Le pedí disculpas. No tengo problemas en hacerlo. En el juicio millonario de Andrea del Boca fui a Tribunales sin abogado y pedí disculpas. Ella las aceptó y me sacó del juicio.
(T)-Sos un ser humano y a veces te pasás. Por eso no tengo problemas en disculparme, como lo hice con Carlín Calvo.
-¿Cuál fue el chimento del año?
(P)-La separación de Moria. Ella fue la que generó más chimentos por su trabajo y su vida sentimental.
(T)-Ahora se sumaron Menem-Bolocco y Antoñito-Shakira. Y no hay que olvidarse de Pradón-Alfano-Alé.
(P)-Todos tuvieron que ver con el afecto. Otros años hubo problemas de plata o escándalos agresivos. Y en verano hay más "puteríos" porque están todas las vedettes trabajando.
-¿Qué convierte a una noticia en chimento?
(P)-La noticia de espectáculos es, por ejemplo, una gacetilla del teatro Cervantes en la que te avisan que van a poner "Fausto". El chimento tiene que ver con el trascendido, con lo que no se confirmó. Y no es menos importante. Porque, por ejemplo en el caso Shakira-Antoñito, el chimento se convirtió en una cuestión de estado que llenó tapas de revista.
-¿Cuál es su opinión del estereotipo que dice que los programas de espectáculos son para público femenino?
(P)-Que es falso porque los hombres son más chusmas que las mujeres.
(T)-De hecho, cuando un hombre llama para pasar un chimento es mucho más preciso y observador.
-¿Hay un tema que le interesa más a sus oyentes?
(T)-Está claro que a la gente le preocupa más la vida personal que la laboral.
(P)-Nuestros oyentes son los más agresivos de la radio. ¡Dejan cada mensaje! Muchas veces no lo podemos pasar porque son muy ofensivos y pedimos que llamen de nuevo. Es muy gracioso porque se nota que el tipo salió corriendo a buscar un diccionario para encontrar un sinónimo y vuelve a llamar.
-¿Quién es la víctima más "golpeada" por los oyentes?
(T)-A la Oreiro le dan...
(P)-A la gente no le gustó la ruptura con Echarri.
(T)-Por algún motivo lo ven a él como la víctima.
(P)-Otra que recibe es Graciela Alfano. En cambio, a la Süller la ven como alguien que ha sufrido mucho.
-¿Y los "divos"?
(P)-A Nico cada tanto lo matan. El menos golpeado a lo largo de los años es Tinelli.
(T)-Tampoco tiene una vida muy quilombera. Y de las mujeres, Susana es la más querida. Más que Mirtha.
-¿Suar?
(P)-Los oyentes se enganchan con sus supuestas infidelidades o en que paga poco.
-¿Quién es el mejor para reportear?
(A dúo)-
Pinti. Contesta todo, enseña y encima con humor. Es un placer por su humildad. Moria también.
-¿Escuchan radio?
(T)-Es muy difícil no poner la radio en que estás. Me levanto con Hadad y me acuesto con Mirol (se ríe).
(P)-Es cierto, además a mis compañeros los veo en el canal también.
-¿Y otros programas de espectáculos?
(P)-No.
(T)-No nos interesa. Ni nos fijamos.
-¿Qué les preocupa fuera del espectáculo?
(P)-La falta de laburo. Veo a mi alrededor colegas muy talentosos sin trabajo.
(T)-Y cada vez cierran más medios. Por eso la gente se está escapando del país. Y no sé si esa es una solución.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Octubre de 2000

jueves, 5 de octubre de 2000

Jorge Bocacci: "Aunque mide, no hay tango en horario central en ninguna radio comercial".


"'Bocacci a tango limpio' es un programa sencillo, sin almidón, espontáneo, fresco, simple y con una gran cuota de participación silenciosa del oyente. Trabajo como si estuviera tomando mate en casa y eso se percibe. Y por sobre todo tiene muy buena música. Porque pongo los mejores tangos de hoy y de siempre. No tiene secretos". Así define su creador, Jorge Bocacci, al ciclo que conduce de lunes a viernes de 14,00 a 16,00 por Radio Colonia, AM 550. Profesional de los medios desde el '71, el hombre desfiló por varias radios y en muchas de ellas lideró la audiencia. Ese trabajo le valió el reconocimiento de APTRA, que lo nominó en ocho oportunidades y lo premió con cuatro Martín Fierro. Fanático, este locutor y licenciado en ciencias de la comunicación, tiene casi quince mil discos de tango y su imagen está profundamente ligada a la música ciudadana.
-Tu horario habitual era la noche. ¿Te gusta la tarde?
-El nuevo horario me gusta mucho. Porque puedo captar a los talleristas, los comerciantes y los tacheros que escuchan poca FM. Además, por la crisis, no tienen casi trabajo; entonces se entretienen escuchando la radio. Esto me lo marca la calle. La gente está y algunos me siguen desde el '86.
-¿Cómo ves la actualidad de la difusión radial del tango?
-Hoy no vas a encontrar en ninguna radio comercial un programa de tango en un horario central. Hay una carencia de la difusión de esta música y el público te agradece que la programes. Curiosamente, hay mucho tango en las radios de baja potencia de los barrios (no me gusta decir "truchas" porque hay colegas que trabajan en serio). Y en horarios no marginales.
-¿Por qué se da este fenómeno?
-No sé. El tango siempre tiene audiencia y eso lo testimonian los "numeritos" de Ibope, por eso no sé por qué no se le da un lugar. En su momento ocupaban los mejores horarios con orquestas que tocaban en vivo y los presentaban Antonio Carrizo o Cacho Fontana.
-¿Será que no es negocio?
-Puede ser que a las multinacionales no les interese apoyarlo porque no da el "target". Nuestro país no respeta la edad. Y como se supone que el tango le gusta a la gente grande, se queda afuera del mercado. Porque todos los ciclos apuntan a los jóvenes. ¿Acaso la gente grande no come o se viste? No le encuentro una explicación válida.
-¿El lugar que dejan vacante las empresas no debería ocuparlo el estado, teniendo en cuenta que es música que nos representa?
-Sí. Pero ellos confían en que ese lugar lo llenen los pequeños productores que van con su "bagallito" de avisos para conseguir un espacio. Siempre lo reclamé apoyo estatal desde el micrófono. No el subsidio pero sí el auspicio a nivel municipal, provincial y nacional. Si hay un presupuesto destinado a cultura se debe apoyar la música argentina. Hay un canal y una radio oficiales y a veces nuestra música está ausente allí.
-¿La casa natal de Carlos Gardel, tapiada y en ruinas es un símbolo?
-Sí. Es la cara de un país que abandona y desprecia sus valores culturales. El fiel reflejo de que no respetamos trayectorias. Si la casa de Gardel, símbolo de la música argentina (porque cantó 29 géneros musicales, no sólo tango), no se respeta... Un país sin identidad no tiene futuro. Esta sociedad en descomposición en que vivimos no es casualidad. Surge porque no cuidamos los valores. Parece que miramos con más amor lo de afuera. Lo mismo se puede decir del Café de los Angelitos y tantos otros lugares más. El estado tiene la obligación moral de preservar ese patrimonio cultural.
-En los diagnósticos estamos más o menos todos de acuerdo. ¿Cómo se sale adelante?
-Es muy lindo que el presidente salga del país y le pidan que baile o cante un tango. Se le hinfla el pecho de emoción pero cuando vuelve se olvida. Si no hay decisión no se puede. Los chicos deben conocer sus raíces. Primero en el hogar y después en las escuelas. En el primario se debe enseñar quién fue Cadícamo, Troilo y Homero Manzi. Que después escuchen lo que les gusta, pero antes deben tomar contacto lo nuestro. Y la televisión y la radio tienen que servir de apoyo.
-¿Qué opinás de la asunción de Juan Alberto Badía al frente de Radio de la Ciudad, identificada con el tango?
-Es un hombre del medio que siempre estuvo vinculado a la difusión de la música de los Beatles. Espero que mi colega y amigo Badía ponga todo su conocimiento y su corazón de argentino para defender nuestra música.
-¿Te parece que es la persona adecuada para hacerlo?
-No. Hay otros profesionales que dedicaron toda su vida a la difusión del tango. No me preguntes quienes porque me ponés en un brete. Ellos serían mejores. Pero tal vez Badía lo haga muy bien. Después de todo, vino un grupo de capitales extranjeros y de una FM de música nacional creó un "boom" y se ubicaron primeros en pocos meses (La referencia es para Mega y el grupo Emmis, estadounidense). Se ve que queremos escuchar eso. A veces no necesitás conocer demasiado del tema si estás decidido. Es una cuestión de sentimiento, más que político.
-¿Escuchás radio?
-Poco. Ahora Colonia, porque siempre escucho la radio en que trabajo. Por una cuestión de sentimiento.
-Otra de las referencias obligadas al hablar con vos es tu paso por "Titanes en el Ring".
-Tengo un gran recuerdo de esa etapa. Además hay una posibilidad de que vuelvan de la mano de su hija Paulina. Martín Karadajián creó un show de un deporte duro y crudo. El llamaba a los luchadores "actores mudos". Fue un fenómeno social que se convirtió en mito a nueve años de su muerte. Marcó mágicamente a una generación. Y generó cultura porque los chicos salían corriendo a ver quién era Marco Antonio o Gengis Kahn.
-¿Y cómo era Karadajián-persona?
-Muy exigente y disciplinado. Si el micro salía a las ocho de la mañana, a las ocho y un minuto se había ido. También fue un gran padre y esposo y a nosotros nos tuteló y nos dejó bien plantados.



Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Octubre de 2000