jueves, 16 de noviembre de 2000

Gonzalo Bonadeo: "Nadie tiene independencia absoluta"


De tan grandote impresiona. Sin embargo, a la hora de la charla, Gonzalo Bonadeo es una persona cordial. Todas las tardes conduce "Rocangol" (La Red, lunes a viernes de 15,00 a 17,00), junto a Daniel Jacubovich, Carlos Stroker y el humor de Marcelo Rodríguez (Guillespi, Sanfelipe). El resultado es una isla dentro de la programación deportiva de la radio (la excepción es "Cuando comienza el día"). Porque allí se habla de fútbol, pero también de política, actualidad y de otros deportes menos "taquilleros". "Es más extravagante en esta radio hablar de Solange Whiteveen (atleta) que de Menem -explica-. Somos el único programa de LA Red (Del grupo Torneos y Competencias) que no habla sólo de fútbol . Ni siquiera sólo de deportes. Tenemos una cantidad de matices. Más allá de que Macaya, Marcelo Araujo o Fernando Niembro son diferentes, la radio tiene un solo discurso. No se habla más que de fútbol. Y si se toca un tema político es algo puntual o con un color determinado. Nosotros pensamos de otra manera."
-¿Es más fácil sobresalir en una programación como ésta?
-Seguro. Para bien o para mal es más cómodo trascender o llamar la atención aquí que en otra radio".
-Hubo rumores de que el año que viene no seguían.
-Lo concreto es que mi contrato vence en diciembre. Acá me insisten en que seguimos. Pero hasta que no firme el contrato, ni noticias. Lo que me jode, honestamente, es que se genera un circuito de versiones de que nosotros nos estamos yendo. Eso es perjudicial hasta en nuestra posición ante la radio. Cuando salió que nuestro programa estaba en duda hablé con las autoridades. Si es así, ya voy planificando mi futuro. Ellos insisten en quieren que yo siga. Yo me tengo que guiar por lo que me dice la gente de La Red. Veremos.
-¿Por qué lo levantarían?
-La única razón por la cual entendería inviable la continuidad del programa es que hayan decidido que somos un programa insolente. Después, en rating o en todo lo demás, no hay nada que nos diferencie del resto de la programación. Lo que me "rompe los huevos" son los rumores. Un día apareció Bilardo por esta radio afirmando que iba a cerrar el diario Olé. Más allá de que me parece que no es cierto porque les va muy bien, es una movida jodida. Porque afecta el laburo de mucha gente. Pero no puedo pretender que Bilardo entienda lo que para un periodista significa vivir de su laburo. No es su caso y no tiene por qué entenderlo.
-¿Por qué creés que lo dijo?
-Me sobra con mi cerebro como para encima meterme en el de Bilardo. Lo tapa su veneno por la gente que trabaja en ese diario.
-¿Ser polémicos le genera problemas con la empresa?
-A la empresa le sirve como referencia de su elasticidad. Pueden decir, "nosotros no censuramos porque existe Rock & Gol". Eso es lo que yo sé que llegó hasta un lugar del poder público.
-¿Ustedes se permiten criticar al "patrón"?
-Si, no, qué se yo. Muchas veces criticamos hechos y circunstancias sin saber quién está en el medio. Las empresas que crecen en este país no avisan para que lado van. Podés criticar a Telefónica y enterarte de que la compró TyC Sports. Parece descabellado. Pero nada es imposible.
-¿No están atentos?
-Los periodistas estamos muy pendientes de las vinculaciones de la empresa a la hora de hacer nuestra profesión. Eso es una cagada y no creo que beneficie ni a quien nos contrata.
-Sin embargo vos alguna vez hablaste de los autolímites en las opiniones por estar en una empresa determinada.
-Sí.
-¿...?
-Esto no nace cuando entro en Torneos y Competencias. Ya en La Nación, en el ´81, aprendí que debía decir las cosas de un modo poco convencional o menos directo que el coloquial. Pasa por la libertad personal. Uno sabe hasta dónde puede "tirar de la soga". Otros conocen las estrategias a desarrollar para ser un ideólogo dentro de la empresa. Este no es mi caso.
-"Torneos..." hizo levantar un programa de Diego, tu papá.
-Mi postura siempre fue clara: ante un acto que consideré de censura, respaldé la posición de mi viejo. Hoy me siento un pelotudo aunque no me arrepiento. Porque el dueño de aquel programa está trabajando acá. Eso me parece repugnante. Problema de ese tipo.
-¿Se puede estar fuera del sistema?
-Fuera del sistema no está nadie, ni siquiera mi viejo. Eso es muy desagradable. Nadie tiene independencia absoluta. Yo no me resigno con eso y sigo adelante con mi laburo. Pero el mensaje es muy claro: el periodista con principios no le interesa a nadie. No me voy a resignar. Pasaron dos años del levantamiento de aquel programa y sigo en el aire. Tampoco caeré en el error de creer que si no sigo es por ese problema. No ignoro que la característica de nuestro programa es de utilidad. Aunque no les gusten las cosas que se dicen.
-¿Generan enemigos tus opiniones?
-No tengo dudas de que hay muchos dirigentes deportivos que nos tienen asco porque no pueden frenarnos. Hay tipos que quisieron presionar para que nos callemos porque protestamos porque no se cerraron las cuentas de los Panamericanos de Mar del Plata ´95. Por suerte, la respuesta de la persona a la que tocaron fue "Si no tenés el balance, Bonadeo tiene razón". No se decimos que se robaron la plata. Se pide un balance cerrado.
-Levantó el programa con la vuelta de Marcelo "Gillespi", ¿no?
-Sí. El humor no es cualquier cosa. Nunca tratamos de reemplazarlo. Estamos muy cómodos con él porque no tenemos que ajustarnos a guiones.
-Habían surgido "tironeos" con Pettinato en su momento por él. ¿Cómo se solucionaron?
-Había que reactivar el programa. Una de los temas era el humor. Antes de buscar una alternativa había que agotar las negociaciones con él. Nos juntamos a charlar y listo. Con "Petti" nos cruzamos hace poco y todo bien.
-¿Consumís radio?
-Escucho a Nancy Pazos, que es amiga personal, y a Mario Pergolini. En general me gusta la programación de la Rock & Pop. Me gustaría tener cambios de ritmos como en el programa de Mario. Ellos son caóticamente prolijos.
-¿Como el "caos pautado" de Tinelli?
-Te diría que no. Honestamente, prefiero el de Mario.
-Te recuerdo que trabajaste en Videomatch.
-Y quiero mucho a Marcelo. Pero hay una cosa conceptual que hace que estemos a distancia del producto. Estoy más cerca de Mario.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Cronica - Buenos Aires
2000

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