domingo, 4 de noviembre de 2007

Flavio Cianciarulo: “Junté a Los Cadillacs para difundir mi programa”


FICHA.

“El Sonidero FM”
Atomika 106.1 o www.atomika.com.ar
Martes de 21 a 0
Conducción: El DJ Enmascarado (Flavio Ciaciarullo).

“La música es droga para mí. Y aunque soy ubicado con el contexto, puedo poner lo que se me canta porque me gusta presumir de mi discoteca. Además, con todo tan pautado en el mainstream radial, las bandas under tienen un lugar. Hago reportajes y cada tanto viene un groso para hacer ruido porque son amigos. El estilo tiene un anclaje en el punk rock, pero puede haber soul, psicobilly, The Who o The Crams, es bastante amplio. También hablo de libros y leo poesía”.



Nadie pone en duda que sabe de su tema, desde luego. De hecho, Flavio es conocido por haber sido uno de los “cerebros” musicales de Los Fabulosos Cadillacs, junto a su amigo Gabriel Fernández Capello “Vicentico”. Hoy tiene banda propia, La Mandinga, y para alejarse de las presiones de las grabadoras, desde hace dos años tiene su recreo en una radio barrial de San Martín, donde pone su música, habla y se permite algunos lujos.
-Muchos se enteraron de que el programa existía...
-Sí, porque se juntaron los Fabulosos Cadillacs a tocar en vivo. Ese era el objetivo, que se difundiera mi programa. Fue a propósito, más allá de que me gustaba la idea. De la misma manera que pueden venir los Kahunas y arrastrar a su público. Vienen de onda, ninguno de ellos necesita el programa para hacerse conocido, desde luego.
-¿La música la elegís rara?
-Habría que definir qué es “raro”, pero sí, no creo que a Doña Rosa le guste escuchar a Ramones o a The Specials.
-Me refería a que no vas atrás del hit, ni siquiera de esas bandas.
-Ah, claro. Desde ese punto de vista, sí. Acá disfruto de la independencia. Si utilizo a un groso como invitado, es en el mejor sentido. Pero las bandas punk rock de San Martín están felices porque tienen su espacio. Martín, de A77aque, se copó y trajo un CD con Motorhead, Kiss y lo que escucha él. Musicalizó. Si no, les pido algo inédito. El disco nuevo ya lo contó en Crónica y en Much Music, yo tengo que ir por otro lado.
-Corrés el riesgo de que sea un programa para músicos.
-Lo sé, y por eso me cuido mucho.
-¿Cómo sorprendés a alguien con música nueva en tiempos de Internet y programas P2P?
-Bueno, no todos son tipos informados como vos o yo, y hay que orientarlos. Aunque es inagotable, les podés dar un dato que los lleva a conocer algo nuevo. Si pongo a Curtis Mayfield y explico que le gusta a Paul Weller, que estaba en The Jam, ya estoy tirando tres links que la gente puede tomar. No soy un programador profesional, quiero compartir. Lo mismo pasa con la literatura.
-Me hablaste de la independencia. Un programa como el tuyo le daría “chapa” a muchas radios. ¿Por qué elegiste Atomika? ¿Te agobia la multinacional con la que grabás los discos?
-No es tan pensado. Y tramposo la voy a jugar de rebelde porque lidio con el mainstream, aunque me guste el under. Pero es un respiro de las presiones de las transnacionales, claro que sí. Lo que me gusta de Atómika es que tienen una línea de rock, y lo mantienen con mucho sacrifico. No es común porque lo normal es que le vendan el espacio a los pastores o a cualquiera.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
04 de noviembre de 2007