domingo, 25 de noviembre de 2007

Héctor “Bambino” Veira - “Cada Ser Humano tiene su pasión escondida”


FICHA “Macu en la Red” La Red, AM 910 Domingos de 9 a 12 Conducción: Guillermo Mazzuca Crítico de cine: Héctor Veira.

“Esto lo hago porque el cine es una pasión que traigo desde chico. En el barrio veía tres funciones sin levantarme del asiento. Trato de transmitirle a la gente las emociones que me da una película”.


El personaje del Bambino hace rato que se “comió” a Héctor Veira. Así, el ex director técnico y jugador devino periodista y showman en la cadena Fox Sports. En ese contexto, la anécdota de su bizarra participación como actor de superproducciones de Hollywood le da “chapa” para comentar cine en radio. La anécdota fue relatada tantas veces que se niega a repetirla: A principios de la década del 70 jugaba en el Torreón de México. Y en el pueblo de al lado, Laredo, se filmaban westerns porque se pagaban menos impuestos que en Estados Unidos. Iban estrellas como John Wayne, Raquel Welch, o William Holden. El jugador se colaba para trabajar de extra y, sobre todo, para vivir de cerca su pasión por el celuloide. “Durante dos años vinieron todos –contó miles de veces- y laburé bastante. Hacía de indio y de borracho, o de los que se sentaban en los salones. Sólo estaba atrás tirando flechas. Me daban cien dólares cada vez que iba a grabar. Yo pensaba: ‘Ojalá que no me maten rápido’. Pero me liquidaban en seguida, era uno de los primeros en morir”.
Y cuenta una menos conocida: “Cuando tenía diez años, en mi barrio filmaron ‘Una cita con la vida’, con Enzo Viena y Gilda Lousek. Merodeaba siempre entre los extras porque me encantaba ver todo eso. Macu Mazzuca lo sabía y por eso me invitó. Me dijo que me escuchaba en los comentarios que antes hacía con el Bambino Pons. No me obligo a ver películas porque lo voy a hacer de cualquier manera”.
-¿Te lo cruzás en las salas a Víctor Hugo Morales?
-Siiiiií. Le encanta, es como yo. Vamos al cine, estacionamos el auto, vemos la película y nos volvemos a nuestras casas. Ni un cafecito. Somos dos locos.
-¿Estudiaste?
-No, por eso siempre aclaro que no conozco la técnica. Pero sí sé de actores, vi trabajar a muchos y estoy bien informado. Cada ser humano tiene su pasión escondida, la mía son las películas. Tampoco leo libros sobre el tema porque quiero seguir siendo natural.
-¿En qué sentido?
-Quiero transmitir las emociones que me produjo lo que vi. Apunto ahí. La tengo que sentir, y entonces puedo salir y decir “esta película me impactó”. Después podemos profundizar en si me gustó la actuación de los protagonistas o de algunos de los que tienen los roles secundarios.
-¿Anticipaste alguna estrella?
-Sí. La primera vez que vi “El Padrino II” le dije a un amigo que el segundo iba a ser un actor de la puta madre. Y era Robert de Niro.
-¿Tenés directores preferidos?
-Ya que te hablé del Padrino, Francis Ford Coppolla, el que está acá. También Ettore Scola, y el estilo de Steven Spielberg.
-¿Después de la famosa anécdota, volviste a trabajar en cine?
-No, nunca. Ni haciendo de mi.
-¿Si no hubieras sido genial con el fútbol habrías tratado de ser actor? -No sé, porque esa es una carrera muy especial.

Gustavo Masutti Llach Revista Ahora - Diario Crónica, 25-11-2007