martes, 4 de noviembre de 2003

Darío Villarruel: "Daniel Hadad, Mariano Grondona y Eduardo Feinmann no parecen abogados"


"Soy abogado por profesión y periodista por vocación", se define Darío Villarruel, quien supo combinar ambas en un programa de radio: "Secreto de sumario" (Continental, AM 590, sábados de 8 a 9). Allí contesta consultas de los oyentes y profundiza en los casos judiciales que estremecen al país. "Como título y estudio, primero llegó la abogacía -relata-. Pero la vocación de periodista siempre estuvo. De hecho, empecé en los ´80 como periodista deportivo en canal 13 cuando mi viejo (Sergio) era gerente de noticias. En radio empecé con un programa de box, "Entre las sogas y el Tango". También jugué al fútbol: llegué hasta la tercera de All Boys, donde mi técnico fue el Bambino Veira".
-¿Por qué no llegaste a primera?
-Porque un año estudiaba, trabajaba y entrenaba. Tuve que largar. La responsabilidad le ganó al sueño.
-¿Pasar al periodismo judicial era el paso lógico?
-Sí. Cuando estudiaba me gustaba el derecho penal: las cárceles, los delitos, la medicina forense y la investigación. Por eso me especialicé y ejercí esa rama del derecho. Toda mi carrera la realicé trabajando en los juzgados. Y me vinculé más con el periodismo cuando cayó en mi juzgado la causa del Bambino Veira. Gracias a un reportaje que le hice en la cárcel, pude terminar mi casa.
-¿Cómo fue el paso del deporte a lo judicial en radio?
-Hasta el ´90 trabajé con Víctor Hugo Morales. Al año siguiente empezó un programa que se llamó "La Radio", que iba por la mañana y duró un año. Cuando terminó, me pidieron que siguiera en la línea de los casos judiciales. Entre 1992 y 1993 hice las dos cosas y ahí tuve que elegir.
-¿Quién te ayudó?
-Le pregunté a Víctor Hugo, pero el consejo que vale hasta ahora, me lo dio mi viejo.
-¿Cuál fue?
-"Periodistas deportivos hay cientos. En lo que hacés vos, vas a ser el único". Fue así. Hay periodistas que les gusta y les interesa el derecho, pero no son abogados y no tienen mi pasión. Por otra parte, sigo ejerciendo la profesión, por lo tanto me actualizo con la jurisprudencia.
-Hay más economistas que abogados ejerciendo el periodismo ¿por qué?
-No sé. Por ejemplo, Daniel Hadad, Mariano Grondona y Eduardo Feinmann son abogados, pero se los come el personaje del periodista. Se olvidan del derecho.
-¿No te parecen buenos?
-Feinmann, hablando de derecho por radio, da vergüenza. No sé si se hace el ignorante o no sabe. Hadad mismo, cuando saca al aire a un abogado, parece que no lo fuera.
-¿Y Grondona?
-También. Da cátedra de derecho político y es bárbaro con Sócrates, Aristóteles y las frases en latín. Pero si le pedís que te saque a un preso de la cárcel no tiene la menor idea. Está en la estratósfera. Llevó a Moliné O´Connor y a la familia Bartoli del caso García Belsunce a su programa, y no les sacó el jugo. Me moría de ganas de estar ahí para preguntar. Porque siempre que entrevisto, lo hago con el expediente en la mano.
-¿Es imprescindible?
-Seguro. Si no, es una falta de respeto. Le preguntás a un tipo si mató a alguien y te contesta "¿Leyó el expediente?". Los presos se lo saben de memoria, si los condenaron por eso. Creo que al país le falta cultura de seguir los casos policiales o judiciales. Acá no hay sentencia ni para los jueces ni para los medios. La semana pasada condenaron a Spadone por el caso de la leche adulterada. Entonces fue tapa de todos los diarios, hoy no le importa a nadie. También pasaron trece años...
-¿Qué hubiera pasado si seguías sólo en la abogacía?
-Los que se recibieron conmigo son todos jueces o fiscales. Pero a mí me gusta esto. Soy chusma, me encanta transmitir lo que sé.
-¿Cómo conseguís tus informantes, entonces?
-Porque tengo código. Hubo jueces que me dieron resoluciones sin firmar, con la condición de que las dé a conocer después de que salieran. Te ponen a prueba. Si les fallás, perdés la fuente. Pero pensá que yo laburo de abogado, tengo que ir a dar la cara al mostrador. Es jodido. Además, se hace muy difícil presentar una investigación judicial, porque los jueces no hablan públicamente. Recién ahora se están abriendo un poquito, pero andá a conseguir que un juez te dé una nota hablando a cámara o al micrófono. Off the record sí, pero si prendés el grabador se acaba todo.
-El tema deportivo - judicial está en el tapete, por la causa de los barrabravas. ¿Cuál es tu opinión de la tarea del juez Bergés?
-Tomó el rol del Quijote, a la luz de que ningún otro juez hace nada. Quizás porque no les preocupa, quizás porque no quieren tocar intereses, por desidia o porque tienen otros delitos, como homicidios o violaciones, a los que les dan prioridad.
-Ahí fracasó Víctor Perrotta, hace unos años.
-Claro, pero él era un juez civil, que podía hacer de amable componedor. Ahora interviene un juez penal, hay delitos de por medio. Podés terminar preso. Y pueden ser procesados Luis Barrionuevo, dirigentes de River, Boca y Nueva Chicago.
-¿Cómo lo solucionarías?
-Crearía un fuero penal deportivo. Con jueces a los que les sacaría todas las grandes competencias, pero que todos los domingos esté de turno. Porque si ahora le sacan la causa a Bergés, que es la estrategia, no le importa más a nadie. La pelea de los barras de Boca y Chacarita de 1999 dormía el sueño de los justos. Di Zeo (el líder de la barra de Boca) no estaba prófugo. Esta causa la reavivó.
-¿Qué busca Bergés?
-De mínima, no meter a nadie preso, pero que se acaben los quilombos en la cancha.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Noviembre de 2003

3 comentarios:

vico_nm@hotmail.com dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

Hola... no sé cómo llegué acá, soy la que escribió el comentario anterior hace mucho, te pdría pedir que lo elimines? ... no porque haya cambiado mucho mi forma de pensar, pero fui un poco -bastante- hostil con el Sr Villruel y bueno, preferiría que no esté más ese comentario, dice cosas que no son ciertas.

Gracias y perdón por las molestias, saludos.

Victoria

Gustavo Masutti Llach dijo...

Escucho y obedezco, dear Victoria. Tampoco fuiste tan brava. Tendrías que haber visto los que tuve que censurar de la nota de Mirol.