lunes, 16 de noviembre de 2009

Jorge Halperin: “Los medios privados condicionan la opinión más que los públicos”


FICHA

“Tarde o Temprano”

Radio Nacional, AM 870.

Lunes a viernes de 18 a 20.

Conducción: Jorge Halperin y Tom Lupo

Columnistas: Agustina Díaz (Sociedad) Hernán Brienza (Historia & Cultura) Santiago Varela (Humor) Javier Vicente (Deportes)

Locución: Alicia Cuniberti

Producción: Sara Lasa/Agustín Camissa

Coordinación: Diego Tomáis


“Es el segundo año en esta emisora. Después del equipo que armamos con Adolfo Castelo dudaba de si podría repetir aquella química, algo vital para la radio. Pero con Tom Lupo se logró. Es un programa guionado que puede soltarse para donde quiera. Una base armada te permite zafar de los problemas que surgen en cualquier transmisión”.



“La función de los comunicadores es ayudar a discernir a los oyentes y a entender el sentido de una información. Además hay que meter climas, disfrutar y se nota que acá cada uno hace lo le gusta”, postula Jorge Halperin. Después de su traumática salida de Radio Mitre, el periodista siente que en Nacional, un medio público encontró un lugar donde se siente cómodo y sus opiniones no escandalizan.

-Hablás de la química. Se pelean menos que en Mitre.

-Sí, aquello era más tenso. Con Silvina Walger íbamos al choque todo el tiempo y eso ya no era bueno, porque se creaban climas muy difíciles de remontar. Hay que encontrar una fórmula en la que uno pueda discutir pero después divertir. Acá no pasa, priman las afinidades en el grupo. No hay tensiones.

-¿No es peligroso también?

-Sí, porque te podés “achanchar”. Hemos discutido fuerte, aunque nadie toma el personaje de “abogado del diablo”. Las fórmulas deben adaptarse a las personas que forman el grupo.

-¿Qué diferencia tiene trabajar en un medio público?

-Las carencias técnicas son muchas. Hay gente que me dice que en su casa no puede escuchar la radio por las interferencias. Eso es frustrante por el esfuerzo que hacés. Aunque en radios privadas también sufrí problemas de micrófonos, auriculares y demás. Tampoco es tan diferente. Claro, las sillas del estudio son de 1940 y el lugar no es vistoso. Pero claro, tampoco te preocupás por una pauta ni viene un gerente a decirte qué tema tenés que tocar porque ponen plata en publicidad.

-Ni te presiona el rating.

-Tampoco. Y claramente mi manera de plantear mi posición ante los conflictos del gobierno ante otros actores hubiera sido impensada en un medio privado. Las cosas se polarizaron tanto que resultaba imposible oponerse a la opinión de la línea editorial de un medio. En Mitre no hubiera durado mucho más.

-El imaginario dice que en un medio público está más condicionada la opinión que en uno privado.

-Eso no es así. Mirá que acá sacamos gente al aire que estaba bien en contra del gobierno y nadie vino a decirnos nada.

-Tal vez el corte lo hacen en la selección de comunicadores.

-Puede ser, porque yo coincido en mucho. Pero me esfuerzo por poner todas las voces del especto. Y critico cosas como el Indec. Y es irritante que desde una radio pública se haga eso. Si quiero ser creíble no puedo hacerme el boludo con los temas que están mal.

-Pepe Eliaschev no puede decir lo mismo.

-Me sorprende que tipos que opinaban como yo y ahora cambiaron tanto. De los 90 para acá se instaló que el marxismo se terminó y que no hay que pensar en términos de derecha o izquierda. Según este nuevo paradigma, que pretende dividir a los gobiernos en corruptos o no y nada más, hay que consensuar todo. Así niegan que la política es confrontación y que en la sociedad hay conflictos. Si fuera cierto esto, la pobreza sería una fatalidad como una inundación. Cuando hay concentración de riqueza hay conflicto. Ese periodismo mira a los Kirchner y los ve terribles. Entonces los niegan y hablan de la pobreza mirando al gobierno.



Gustavo Masutti Llach

Fotos: Daniela Java

Revista Ahora - Diario Crónica

Buenos Aires - Argentina

15 de noviembre de 2009