miércoles, 25 de enero de 2006

Baby Etchecopar: “Me reinventé, ahora soy un reaccionario humorístico”.

Cuando estaba en el cable, hace más de siete años, el actor se autodefinía como “un gran provocador”. Pasó por la tele con “El ángel de la medianoche”, con varias ficciones y hasta fue panelista “opinólogo”. Sin embargo, Radio 10 y, sobre todo su público, lo terminaron domando y, aunque no perdió su cinismo y su acidez, cada vez es más “tierno” con los oyentes.

“En “Titanes en el Ring” yo hubiera sido la momia negra: malo, repulsivo y sorongo. Pero eso fue mucho antes de Radio 10. Soy el único actor al que lo conquistó el público y no al revés. Cambié”.




“Mi programa es la esencia de la radiofonía, y no digo que es el mejor, no soy pedante”. Afirma tajante Angel Baby Etchecopar sobre “El Angel” (Radio 10, AM 710, lunes a viernes de 13 a 15), envío que lidera más que cómodo la audiencia en su horario. Y agrega: “Con una cámara Súper 8 se puede ganar un Oscar. Lo que vale es el talento. Mi equipo es mínimo (lo integran la locutora Belén Castellino, el operador Jorge Dudech, y las productoras Mariela Paoltroni y Silvina Carrera) pero hicimos un éxito”.
-También influye la emisora.
-Seguro, porque Radio 10 es la más escuchada. Si me pongo a pensar en la masividad me asusto, trato de creer que trabajo para los que me están mirando por la ventana del estudio.
-¿Sos un respiro dentro de la programación?
-Sí, porque miramos todo desde otro lugar. Lo nuestro es meternos en el living de la gente y hablarle de sus cosas con su mismo código. Aunque nos equivoquemos.
-¿Cómo es tu relación con el público?
-Trato de no creermela. Porque cuando te vas de acá, no existís...
-Alguna vez declaraste que, por tu estilo, cuando te sacaran del aire la gente no te iba a defender.
-En “Titanes en el Ring” yo hubiera sido la Momia Negra: malo, repulsivo y sorongo. Pero eso fue mucho antes de Radio 10. Soy el único actor al que lo conquistó el público y no al revés. Cambié.
-Mucho, te peleás menos.
-Porque aprendí a hacer radio. No puedo hacer como Pergolini, que se hace el rebelde todo el tiempo. La vida no es siempre quinto año. José Luis Rodriguez Pagano (director periodístico de la radio) es mi amigo y me enseñó todo. No puedo ser como el boxeador Jake La Motta, que recibía todas las piñas. Los medios son como una pelea larga y hay que recibir lo menos posible para ganar por puntos. Nunca hay que bajar la guardia.
-Sin embargo, llegaste a Radio 10 por ser un “fajador”, siguiendo con tu metáfora.
-Pero ahora soy un estilista. Al principio pensaba que perdía la personalidad, pero le di bola a José y a Daniel (Hadad) y la gente me lo agradece. Me reinventé. De reaccionario pasé a ser reaccionario humorístico.
-Las opiniones al límite te dejan expuesto a las contradicciones.
-Soy un ser humano (se queda pensando). ¿Cómo cuáles?
-En el ‘98 decías que Pergolini merecía el Martín Fierro de Platino.
-Era un capo, ya no lo es aunque lo crea. En el ’98 yo era un loco. Me decían “zurdo”, después “facho”. Cómo me van a decir eso si en la dictadura a mí y a mi viejo nos llevaron y mi hermano murió en Malvinas. Hay pendejos culo sucio de veinticinco años que me dicen “facho” cuando en esa época era yo el que estaba escondido, no ellos. Todo es contradictorio.
-¿Y qué sos?
-Argentino. Soy radical alfonsinista. A Alfonsín lo podemos mostrar al mundo como un estadista. Nunca voté a Menem, aunque cuando se fue le reconocí cosas positivas y me hice amigo de él cuando estuvo preso. Antes lo odiaba. Defiendo a los que están el piso y todos le pegan. Me pasó con mi programa de televisión, “Contrafuego”. Me mataron y todavía me aconsejan que no hable más del tema. No sólo lo sigo reivindicando sino que lo voy a llevar al cine muy pronto. No reniego de lo que hice. Acá todos son mercenarios.
-¿Por quién lo decís?
-Por los de “TVR”, por ejemplo. Ellos deciden a quién pegarle, van al archivo y te destruyen. No hacía falta, “El Angel” (su personaje) se mataba solo.
-Tu personaje me hacía acordar al de la película de Oliver Stone, “La Radio Ataca”.
-Sí, aunque lo mío es anterior. Empecé en el ´83, con la primera FM.
-Ese personaje agrede al público y mete el dedo en la llaga hasta que lo matan.
-Estaba loco y era un suicida. Yo soy un profesional y tengo talento. En vez de con tres tiros en el cuerpo, terminé llenando los teatros y felicitado por la gente.
-¿De qué se alimentaba aquel Angel? ¿Del enojo, del resentimiento, de la furia?
-De que los argentinos somos jodidos. Si le decís a un tipo que tiene bajo el cierre de la bragueta, en vez de darte las gracias te contesta “¿y vos qué estabas mirando?”. De eso se alimentaba. Un tipo me decía que su mujer se fue con su amigo. Un programa standard le hablaba mal del amigo. Yo le decía que era un cornudo. Nunca hubiera escrito un tango, porque un tipo al que lo deja la mina es un salame y no un héroe. Hay conductoras a las que llaman por teléfono y les dicen “Vivo en Lugano, contrafrente” “Ay, que divino” y ella tiene una mansión en Bal Harbor. Eso no va.
-Tu pelea más cruel es con las amas de casa, a las que acusás de mediocres.
-Sí, pero hoy me lo agradecen. Yo lleno los teatros con el público de Sandro. Les encantó que les saqué el delantal. Porque le macho argentino las tuvo sometidas para que fueran mucamas, cocineras y para el sexo (mal). Les dije que estaban vivas y que se buscaran un amante.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Enero de 2006

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es y sera un GENIO siempre

Roberto dijo...

No estamos acostumbrados a que nos muestren nuestras realidades como lo hace el. siempre será El Angel.