jueves, 5 de junio de 2003

Santiago Pont Lezica: "Me sentía como un exiliado"

El edificio todavía está en construcción, por lo tanto, la charla se produce en uno de los estudios de la radio. Como decíamos entonces, FM Millenium volvió a salir al aire después de nueve meses de silencio, ahora en el 107.3 del dial. Como es lógico, su mentor, Santiago Pont Lezica, está exultante."Esto es un triunfo que consiguió a gente -considera-. El cierre de Milenium fue un hito la historia de las telecomunicaciones por cómo se movilizó la gente. Siete meses después seguían mandando e-mails, impresionante. Me paraban por la calle y mepedían la vuelta. Así, después de mucho buscar, conseguimos una frecuencia limpia, algo que no es fácil en Buenos Aires".
-¿Cómo es la vuelta?
-Tratamos de seguir con el mismo espíritu porque la radio no salió del aire por fracasar sino por un conflicto con los dueños de la 106.3. El plantel es el de antes, con lo que conservamos la fuente de laburo. Ahora volvemos para retomar una senda que nadie ocupó, aún cuando trataron de imitarnos.
-¿Cuál es esa "senda"?
-La suavidad de la música, el mensaje y los contenidos. Esa es la línea. Y vamos a incorporar algo de lo que duele del mundo para crear consciencia. El noticiero tendrá un estilo similar.
-¿Al oscurecer el mensaje no se pierde la imagen de "oasis" que identificaba a Milenium?
-No. Te contaremos algunas cosas en el recreo. Esa es una de las nuevas apuestas. Me parece que tenemos que hablar de estos temas amargos, como la guerra. Así como también escucharás sobre nuestros aborígenes, por ejemplo. Son cuestiones que nos faltaron en la primera etapa y que en esta oportunidad no van a faltar.
-¿Qué respuesta tenés del público?
-La radio empezó oficialmente el 1 de abril y ya tenemos "rebote". Ahora lanzaremos una campaña por Internet (mandaremos 80.000 e-mails a los que nos pidieron que les avisáramos cuando volviésemos) y otra que estará en la calle el mes que viene. Los antiguos oyentes ya están respondiendo. Hubo quienes llamaron al Comfer para conseguir nuetros teléfonos (todavía no los anunciamos). Están contentos y nos transmiten la sensación de que vamos bien. Después nos iremos ajustando semana a semana. Y me parece que ya arrancó el "boca en boca", al igual que en nuestra primera etapa.
-¿El target será el mismo?
-Vamos a bajarlo unos cinco años, sin perder la identidad de la emisora. Ya lo estamos haciendo con la música: hay un poco más de música latina y nacional.
-¿Habrá contenidos, programas con conductores?
-Sólo un noticiero a la mañana con egresados de universidades de comunicación. Buscamos gente y opiniones nuevas y que la estrella sea la radio. Quiero frescura y una visión diferente del mundo. Es una apuesta fuerte, veremos cómo sale.
-¿En qué condiciones quedó tu relación con los dueños de la 106.3? ¿Te quedaron deudas?
-Arreglé todos los problemas pendientes con la Iglesia Universal. Hoy hablamos con el dueño como dos radiodifusores.
-¿Ellos son los que te imitaron? La música era parecida...
-No opino de su estilo. Pero fijate que nosotros íbamos sextos en la general y primeros en nuestro segmento (clase media y media alta) y ellos están en el puesto dieciséis. Trataron de hacer algo parecido, pero no es lo mismo.
-¿Cómo tomás la radio?
-Con un PPP, totalmente legal. Es la FM de Radio Avellaneda.
-¿En qué quedó la pelea por la frecuencia 106.9?
-El concurso está suspendido por la justicia, a partir de las denuncias que hubo. Esa etapa está terminada y debería salir a concurso nuevamente. Eso sería lo correcto porque, de otro modo, el que lo ganara estaría sospechado. Desde luego, el objetivo es tener nuestra propia licencia en algún momento. Es increíble que con nuestro prestigio y audiencia no tengamos un lugar en el dial cuando tantas empresas lo tengan adjudicado y no lo usan. Confío en que este gobierno pondrá un poco de orden en el aire. Ya hay demasiadas radios de predicadores y barriales sin función social, que lo ensucian. Ojalá Argentina le dé posibilidades a los independientes y no sólo a los poderosos.
-¿Cómo viviste los meses fuera del aire?
-Me sentía un poco como un exiliado. Noté que no salió ninguna radio parecida y que Milenium se extrañaba mucho. Tenía bronca de no tener frecuencia cuando otros tienen dos o cinco y monopolios que controlan el aire. Pero no me resigné.
-¿Escuchaste radio?
-Como siempre: La Rock & Pop, Del Plata, Lalo Mir y algunas FM. Noté cómo las radios quisieron rotar para captar nuestro público hasta que desistieron. Las imitaciones tienen que ser mejores que el original.
-¿La de tu ex socio, Bernardo Neustadt?
-La escuché los dos días que estuvo al aire.
-¿Qué le pasó?
(Hace un gesto que puede interpretarse como "no sé" o "paso").
-¿En qué cambió la economía de las radios?
-A partir de la reducción de los abonados al cable, se sumaron un millón de nuevos oyentes. La radio es gratis. Esto se marca en los anunciantes, ya estamos en los niveles del 2001 en pesos. Es un buen momento porque para los publicistas es una buena opción para hacer campañas, porque es más económica que la televisión.
-¿A qué se debe que sea barato pautar en radio?
-La culpa es de los dueños. Los multimedios bonificaban con la radio las inversiones publicitarias en la TV. En España la radio va segunda como medio para pautar por su credibilidad y llegada. Aquí va quinta. Veremos que pasa a partir de campañas exitosas, como la de cerveza Schneider, que se basó en la radio y aumentó sus ventas.



Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
Junio de 2003


domingo, 4 de mayo de 2003

Michel Peyronel: "Estoy podrido de la "reality radio" y de los oyentes al aire"




"Todo es una cuestión de timing", sentencia Michel Peyronel, creador de radios, baterista de los "duendes del pesado rock", Riff y el hombre más cool de la radiofonía vernácula. Y amplía: "Si hubiese hecho FM Tango ahora, tal vez no habría pasado nada. Con Nostalgie fue al revés. Quizás la tendría que haber creado un poco más tarde, cuando salieron Gen y Aspen Classic que son una copia fiel. No importa, me parece bárbaro que lo hagan. Ahora estoy con esto".
"Esto" es Premium Concept (FM 103.5 de lunes a viernes de 19 a 24), cinco horas diarias de programación, esencialmente musical, y una suerte de radio dentro de otra, en una FM que habitualmente programa música clásica y a la BBC de Londres.
-¿Es un invento tuyo?
-Es nuevo. Se nos ocurrió con los publicistas Daniel Bloise y Gabriel Ruffolo. En cuanto a la estructura, ya se hizo en La Metro Dance. Lo novedoso es el formato. Como su nombre lo indica, "Pemium Concept" es un concepto con el que estoy experimentando en vivo y con público (los demos me embolan). En estas cinco horas, todo lo que sale al aire está guionado, y hasta los sponsors son protagonistas, escenografía o sencillamente parte de las historias que se cuentan. Lo que más me gusta de esta idea es que es muy difícil de copiar porque demanda mucho laburo, y si no lo sabés hacer no te queda bien. Esa es la tendencia del marketing actual.
-¿Cómo es la programación de "Concept"?
-Arranca con el "El Lounge-on-Wheels", una versión sobre ruedas del clásico de Nostalgie, y una suerte de "road movie" radial. Está pensado para que lo auspicie una marca de autos. Continúa con "El Lounge", ese espacio de seducción musical y drinks. Luego llega Kelly Futura, una sexy azafata que atiende el counter del "Limbo Check-In", y "El Chill Out Express", un vuelo a veinte mil metros sobre el nivel de la mente, donde "el comandante Michel" es el guía turístico al fondo de los sentidos. Cada uno es como si fuera una película, con personajes. Todo esto no tiene el sentido que tendría con los sponsors. Hasta qué punto está pensado en función del anunciante que su presencia nos facilitaría las cosas desde el guión. Porque le podríamos poner nombres a la escenografía.
-Por ahora no hay avisos.
-No. Empezamos hace un poco más de un mes y estamos seduciendo a algunas empresas. Seguramente arreglaremos con Havanna Club y estamos gestando una suerte de tour promocional por los bares. Claro, el tiempo transcurre distinto para uno que para los sponsors. ellos tienen reuniones y se cuidan muy bien antes de invertir.
-¿Qué te parece la radio?
-Una de sus contras es que tiene un mix de cosas y así el oyente no "clava" la sintonía. Por supuesto, yo quiero imponer lo mío. De momento estoy acá y no pienso en mudarme. Sobre todo porque en Capital Federal se escucha muy bien, tiene una potencia impresionante.
-¿Y en la provincia?
-Hay algunas interferencias. Está terriblemente sucio el aire, por las radios truchas, y desde el gobierno nadie está haciendo nada para ordenar ese tema. Veremos qué pasa con la nueva administración porque no se puede trabajar bien. Lo mismo corre para las mediciones de audiencia.
-¿A qué te referís?
-No funcionan. Más allá de si son o no verdaderas. El rating es una herramienta de trabajo. Vos no podés tener el corte de cómo te fue en los últimos quince días, si te escuchan más las mujeres o qué pasa con los adolescentes. Como se hace en TV. Si me dan resultados de hace tres meses no puedo dar golpes de timón a tiempo. Y, con respecto a Ibope, está bueno que se sepa que antes, si les pedías que te midieran, lo hacían. Ahora, si no les pagás, no te miden. Aunque vayas primero figurás como "otra no identificada". Le pasó a Rivadavia, que durante un tiempo no pagó el servicio y apareció como "otra no identificada" e iba cuarta. Es infantil.
-¿Decís que no habría que pagar?
-No. Estoy de acuerdo con el arancel. Pero deberían tener un precio especial para radios sin ese músculo. No tengo un multimedios atrás como el CIE, Clarín o Telefe-Continental, que tienen una fuerza terrorífica.
-¿Por qué no entrás a una de esas radios?
-Porque tienen sesgos muy estrictos. Pero fijate que no hay ninguna con formato Adulto - Contemporáneo, que es adonde apunto. Nosotros mezclamos voces sensuales con Glenn Miller y música electrónica. En Europa está lleno, acá sólo yo paso este tipo de música.
-¿Tenés competencia?
-No sé. No parece. Estoy podrido de la "reality radio" y de los oyentes al aire. Esta es una programación musical para gente con paladar negro. Formatear con un tipo de música (como hice en Tango o Nostalgie) es una antigüedad. Prefiero apuntar a un tipo de oyente, de gente.
-¿Que cómo es?
-Tiene entre 25 y 55 años y una variedad de gustos en lo musical. No me interesa más el que escucha sólo tango, jazz o rock y aguanta dos horas de radio por día. Trato de cerrar un concepto estético con música que no lo va a espantar. Pero es muy abierto, porque es cultural. Son tipos que los podés encontrar en cualquier lado. Porque hay que jugar con la fantasía. Quiero que mi oyente se imagine que va en una nave (aunque maneje un 600) y, cuando llegue a su casa, su minita no lo espere con los ruleros puestos y la boleta de gas en la mano, sino vestida para matar, con un martini y los chicos en la casa de la hermana. Así, ponen la radio y se les "loungiza" la vida. Es una cuestión de actitud: Poné la barrita de la estética un poco más arriba. Así la vida es más agradable.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Foto: Revista Noticias. Editorial Perfil.
Mayo de 2003

domingo, 20 de abril de 2003

Mario Kaminsky: Radio Colonia.

Aunque la mayoría de sus anunciantes y su audiencia es argentina, el director de la emisora uruguaya  no desmuetra un gran aprecio por el país hermano.  Dice que "Argentina está haciendo un curso de democracia en los últimos veinte años y Uruguay es netamente democrático" y que Radio 10 triunfa porque descubrió que en todo argentino sigue habiendo un "enano fascista".


"Un tuerto en el país de los ciegos"
. Así definió alguna vez el mítico Ariel Delgado a Radio Colonia (AM 550, "una frecuencia privilegiada"), la emisora uruguaya a la que los argentinos supieron hacerle un lugar. En 2003 cumplirá setenta años y su director, Mario Kaminsky, comenta que los festejarán con "una nueva imagen". "La leyenda de esta radio marca que acá podían hablar los que no podían hacerlo en las épocas negras de la Argentina -recuerda-. En el '65 tiene un gran cambio, de la mano de Héctor Ricardo García, que le dio un tremendo impulso periodístico y junto a Revista Así, el diario Crónica y desde el '71 Canal Once se convirtieron en el primer multimedio de estas tierras. Con él llega Ariel Delgado quien fue director y licenciatario (era uruguayo y argentino) y se convirtió en la gran estrella de esta radio, quien creó esa mística del "hay más noticias para este boletín".
-¿Cuándo llegan ustedes?
-En 1977 y tratamos de convertirla en una emisora más musical porque estábamos ligados a Microfon, que fue la gran compañía musical de esa época. En el '89 la compra un consorcio uruguayo-argentino liderado por Omar Macri (nada que ver con Mauricio o Franco) y me contrataron para que la dirija por dos años. Ya llevo catorce.
-¿Qué se puede esperar a partir de ahora?
-Queremos darle un nuevo color. Siempre hemos preservado el tesoro que es el la columna vertebral: Las noticias. Tenemos dos panoramas dirigidos por Freddys Cabrera (6 a 6,30 y 13 a 14.30) con corresponsalías fuertes en Buenos Aires y Montevideo. Incorporamos en los últimos tiempos a Cacho Fontana (sábados de 20 a 24) y de lunes a viernes a Humberto Toledo (de 6.30 a 9.30 y 17 a 19), Anselmo Marini (hasta las 13), Luis Cali (automovilismo, de 19 a 20), Mario Mactas con Anamá Ferreyra y China Zorrilla (de 20 a 24) y Carlos Beillard (de 0 a 3). También hay una corresponsalía desde Miami de Raul Urtizberea, que le agrega una mirada rioplatense a las noticias que llegan desde Estados Unidos. Además tenemos el humor de Julio Frade y Eduardo D'Angelo, aquellos de "Comicolor" o "Telecataplum".
-¿Cuál es su función de hoy?
-Para Argentina es reflejar su realidad sin condicionamientos. La libertad de prensa se deformó y se convirtió en libertad de empresas. Colonia es un espejo que tira lo que sucede. No cometemos barbaridades ni se van a escuchar agresiones ni malas palabras como en las radios argentinas. No tenemos sesgo. Con todo respeto, tiene las ventajas de nuestro país: Argentina está haciendo un curso de democracia en los últimos veinte años y Uruguay es netamente democrático.
-...con algún gobierno militar.
-Claro. Pero salvo algún lapso de gobiernos militares, tenemos cien años de democracia.
-¿Qué proporción de la audiencia es argentina?
-No tenemos ese dato pero sin dudas son muchos más. En Uruguay nos acusan de ser demasiado argentinos. Por audiencia somos una radio del segundo cordón del Gran Buenos Aires, Entre Ríos y la Provincia de Buenos Aires. Llegamos con frituras hasta Ushuaia.
-Es decir, un público popular.
-Sí. Estamos haciendo un denodado esfuerzo para levantar un poco el nivel económico de la audiencia porque a muchos anunciantes no les interesa lo popular. La crisis argentina baleó a las clases más bajas.
-¿Los anunciantes son argentinos o uruguayos?
-Sesenta por ciento argentinos.
-Le sacaron la marcha característica al informativo. ¿Por qué?
-Ya tenía sesenta años y nos representó en un momento. Pero entendíamos que para los setenta años teníamos que cambiarnos el traje. Más allá de la herencia, hay que agregarle cosas nuevas. Por eso, cambiamos la marcha de la bandera de los Estados Unidos por una versión de Astor Piazzola de la película "Evita".
-Mire que Rivadavia intentó modificar "El Rotativo del Aire" y su clarín y la gente lo pidió de vuelta.
-En cualquier disciplina del mundo del espectáculo todo depende de la voz del público. Y es prueba y resultado. Hoy no tengo la marcha, estoy con Piazzola y Madonna, pero no puedo garantizar que no vuelva la marcha si el público lo reclama. Hasta ahora no sabemos cómo le fue. No tenemos una historia feliz con las mediciones de audiencia argentinas. Siempre nos usaron para asustar a alguna radio líder pero siempre estamos en "la mitad de la tabla".
-¿También quieren modificar la edad del público?
-No. Tenemos un target de 35 a 60 años. Nuestro lema es: "Una radio para gente como uno. Adultos contemporáneos pero con historia". Es decir, los muchachos que hace dos décadas tenían quince años y con nosotros descubrieron el folclore romántico de los Del Suquía, Aldo Monjes o desde Camilo Sesto a Manolo Galván, pasando por la música disco de Barry White o Donna Summer. Esos chicos hoy tienen entre 35 y 38.
-Haga un análisis de la AM de Buenos Aires.
-En los últimos años hubo un fenómeno que se llama Radio 10, que está hecha con mucha inteligencia. Porque, frente a un periodismo inundado de muchachos "progres", descubrió que en todo argentino sigue habiendo un "enano fascista". Les dio el mensaje que necesitaban con un plantel de grandes profesionales y barrió a todos con una sola premisa -que la repetía el padre de todo esto, don Jaime Yankelevich-: "Lo más importante en radio es que el ruido llegue muy lejos". El resto es Clarín. ¿Qué puedo decir de su potencia y su conducta? (No me hagas hablar de eso). O los mexicanos del CEI, vinculados al espectáculo, que compraron inteligentemente un montón de radios (siete) pero su llegada a la Argentina estaba vinculada con un proyecto de país que no existe más. Después quedan los restos de la vieja Radio Rivadavia y no hay más nada. En FM hay chicos de mucho talento como Paluch y Lalo Mir (aunque es un veterano). La Rock & Pop es un fenómeno muy interesante pero Pergolini no me gusta. El resto navenga en algo que no se sabe qué es.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Abril de 2003

Mario Mactas: "Cuando la cultura existe, hay que tratar de hacerla invisible."



Sobre las tostadas de pan de salvado se acomodan, en dudoso equilibrio, fetas de salmón ahumado, rodajas de pepino, alcaparras, ciboulette, aceite de oliva y pimienta. Al lado una copa de cabernet. El almuerzo del "hombre de las 41 horas semanales de radio". Sí, eso es lo que suma Mario Mactas desde que sumó, hace un par de meses, su programa "Todos los gatos son pardos" (Colonia, AM 550, lunes a viernes de 20 a 24), a los de Continental (AM, 590): "El puente" (domingo de 6 a 7), "RH Positivo" (Conducido por Rolando Hanglin, lunes a viernes de 9 a 13) y el también flamante "El Toque" (lunes a viernes de 13 a 14). "Estoy tratando de llevar adelante la proeza de estar ocho horas en el aire por día", reconoce.
-¿Cómo se explica?
-Por una coincidencia que se dio entre el interes de Colonia de modificar su imagen y las mías de buscar otras zonas y recorrer otros caminos. Se dio en el momento justo en que estaba cerrando mi nuevo contrato con Continental. Firmé los dos aprovechando que, por ser Colonia una radio uruguaya con gran penetración en Buenos Aires, no había incopatibilidad.
-Te obliga a ser muy ecléctico ¿no?
-Y... necesito tener un alto grado de disociación para trabajar en compartimientos estancos. Esto es una enfermedad, una deformación profesional, pero imprescindible como para los futbolistas tener una pierna más grande que la otra.
-Estás en dos nuevos programas. Uno es "Todos los gatos son pardos".
-Si fuera una partitura diría que primero hay un movimiento rápido. Durante la primera hora es bien informativo: Guerra y actualidad nacional, más Anamá Ferreyra que hace columnas muy graciosas llamadas "Cabeza de mujer". Luego vienen dos movimientos lentos, entre las nueve y las once, con largas entrevistas, de veinte minutos para arriba, a personajes que van desde Graciela Borges a Vargas Llosa, pasando por Jaime Bayly. Según sus horarios, también se incorpora China Zorrilla. Somos un equipo del Mercosur. La última hora aparece la "periodista dinamita" Lorena Poso, que anticipa todo lo que va a pasar al otro día, y vuelve a acelerar la partitura.
-El otro es "El toque".
-Fue de rápido diseño porque me avisaron con poco tiempo y es una especie de puerta giratoria entre la mañana y la tarde. Su propósito es extender la mañana, para que no quedara liquidada a las doce y llegara hasta las dos. Esto es porque los matinales son los horarios de mayor encendido y pauta publicitaria. "El toque" tiene actualidad y un mensaje de seducción. Su clave es el tono.
-¿Esta multiplicidad se da porque ofrecés un piso de calidad?
-Modestamente creo que sí. Soy un "producto probado". Un activo -hablando en términos económicos- de la radio y un personaje versátil que puede cambiar de tonos y de horarios sin resentirse.
-Un "polifuncional", en términos futbolísticos.
-Claro, que puede jugar al arco o de nueve.
-¿Se gana más dinero por ser así?
-Y... es una cuestión standar.
-Vos, Victor Hugo Morales, Dolina, Hanglin, Fermosell... ¿Continental es la radio más culta del dial?
-Tengo la impresión de que sí. Pero no desde la erudición, la enciclopedia o la solemnidad. Cuando la cultura existe, hay que tratar de hacerla invisible. Si de todos modos se va a notar...
-Estos son tiempos de periodistas con ceño fruncido y vos mantenés el tono zumbón. ¿Aunque se derrumbase el mundo no perderías la sonrisa?
-Que el mundo se desmorone no significa que los periodistas también deban hacerlo. Nosotros somos vehículos para mostrar el mundo y eventualmente interpretarlo. Particularmente detesto, y hasta me provoca una reacción física desagradable, escuchar en mis colegas el constante tono editorial, de diatriba y de toma de posición sin haber profundizado ni estudiado los temas. A veces se nota que ni leyeron el diario. Buena parte del periodismo se convirtió en algo desolador, por el constante flujo y reflujo de opiniones sobre cuestiones que ni siquiera comprenden.
-¿Esto se profundizó con la guerra?
-Desde luego. Se escuchan muchos comentarios viscerales y primitivos.
-¿Tenés opinión al respecto?
-Toda guerra es espantosa y un horror. El nuevo diseño del mundo se basa en la fuerza. Pero tampoco puede ignorarse que en toda la historia las relaciones de poder y las estructuras se modifican con violencia. Si decís esto, y te escucha uno de estos periodistas primitivos, te pueden acusar de que estás a favor de Bush.
-¿Entonces?
-Se vive en un profundo malentendido tedioso. Se intuye que la gente está en contra de la guerra y los periodistas sobreactúan su rechazo para cortejarla.
-¿No será al revés? ¿Que la gente está en contra de la guerra de un modo visceral y no acepta otra opinión?
-El público está dispuesto a escuchar cualquier juicio preciso, dando por descontado que cualquier persona normal rechaza la muerte. Claro, decirle no a la guerra es estar a favor de la paz. No defender a Saddam Hussein o quemar los Mc Donald´s, que es una forma de violencia.


 Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Abril de 2003