miércoles, 8 de marzo de 2000

Luisa Valmaggia: "Es un despropósito que los periodistas tengamos que hacer coproducciones".

"'Punto de Encuentro' es una gran revista", resume con su voz dulce Luisa Valmaggia (Del Plata, AM 1030, lunes a viernes de 13,00 a 17,00). Acaba de terminar la audición (ella se encarga de la conducción y de la locución, por eso no tiene respiro) y se entrega a la charla con AHORA en la oficina de producción entre teléfonos que suenan y gente que ya prepara la salida al aire del otro día. "La tarde permite acceder a un público que está en su casa o en las oficinas. Eso te da tiempo para la reflexión o para hablar de historia, por ejemplo. Porque cuatro horas de información terminaría siendo un 'amasijo'. Para nosotros y para el oyente. Hay tanta 'pálida' para comentar... Y la vida tiene de todo".
-¿Alguna vez lloraste frente a las noticias?
-No, pero me emocioné haciendo alguna nota... (se llenan los ojos de lágrimas). Es complicado. Disculpá que no te dé ejemplos, pero me afecta. Es muy difícil separar la vida del laburo. No es cierto que uno termina "impermeabilizado". La gente pone demasiada esperanza en un comunicador y no siempre la podés ayudar. A veces te sentís desbordada, impotente y en deuda.
-Tu "vecino" Pepe Eliaschev comentó: "dentro de un multimedio, la radio es la Cenicienta". ¿Estás de acuerdo?
-Depende de los intereses del multimedio. A lo mejor no para la empresa pero sí lo es para los anunciantes.
-¿Por qué creés que no se pauta en radio?
-La televisión es muy excitante. Los avisadores no tomaron conciencia de que la radio sigue siendo importantísima y tiene un enorme poder de llegada. Pero a veces me pregunto si los departamentos comerciales de las empresas entienden que la radio es la gran vendedora. Y lo puedo decir porque hago radio y TV.
-¿Cómo es tu relación comercial con el multimedios América (dueño de Del Plata)?
-Tengo contratos anuales de coproducción.
-¿Buscás anunciantes?
-No es una obligación, pero lo hago.
-¿Te sentís cómoda en esa faceta?
-Trato de ser honesta: me parece un despropósito que los periodistas tengamos que hacer coproducciones. El periodista debe hacer periodismo. Es muy difícil transformarse en empresario.
-¿Alguna vez perdiste un anunciante por tus opiniones?
-No. Es más, tengo anunciantes de primera línea que no deben compartir muchas de mis opiniones. Pero apuestan a ligar su imagen a mi honestidad y a una manera de comunicar. Yo no hago lobbies ni operaciones de prensa.
-¿Si hicieras operaciones de prensa o lobbie serías más famosa y tendrías más dinero?
(Duda)
-Puede ser, sí. Algunos tomaron ese camino, son elecciones.
-¿Se puede deducir que te hicieron alguna "propuesta indecente"?
-No. Creo que no se animan porque saben quien soy. Mi perfil no da. Nos conocemos todos mucho. Y aprovecho para confesar que me preocupa que los periodistas no debatan sobre la profesión y cómo ejercerla. Me parece que somos muy corporativos. A veces defendemos antes a uno malo de los nuestros que a uno bueno de afuera. Y es grave que no se hable. Alguien lo planteará de afuera y nos va a costar explicar por qué no lo hicimos nosotros.
-¿Escuchás radio?
-Sí, hago zapping. Tengo a mi familia atormentada con la AM porque no pongo música.
-¿Con quiénes disfrutás?
-Ultimamente no encuentro gente que me haga disfrutar. Por eso hago zapping. Me paro ante un entrevistado o con un estilo. Aunque me sigue gustando mucho Nelson Castro, que pregunta muy bien. Es uno de los grandes de esta época.
-¿Perdiste la candidez frente a la radio?
-Sí. Cuando era chica nos juntábamos con la familia alrededor de una radio de madera que había hecho mi abuelo. Escuchábamos "Las dos carátulas", otro tipo de radio. Hoy la pongo por una deformación profesional, necesito las noticias al instante.
-¿Creés que las encuestas definen el verdadero humor de la gente?
-La inseguridad y el desempleo son temas tan fuertes que no hacen falta encuestas para demostrar que la gente está preocupada.
-¿Notás un cierto rebrote autoritario en los mensajes de la gente a las radios? Del tipo "maten a los chorros" y "los políticos son todos ladrones"...
-Acá no tanto. Del Plata es una radio especial, con un perfil muy definido. Tiene muchos oyentes radicales-alfonsinistas. Algunos casi militantes. Hay radios para todo público. Por ejemplo, la "10" apunta a otro nivel socieconómico y cultural. No sé si hay una corriente de derecha en la gente. Sí te digo que la sociedad está asustada y la clase dirigente no supo darle respuesta. Entonces la gente pide mano dura sin saber lo que viene detrás. Ya tuvimos mano dura sin resultado. No vamos a volver a probar lo mismo... También pasa que hay tanta bronca, que cuando se le abre el micrófono al público, puede aparecer un insulto.
-¿Por qué creés que no se le da respuesta a la gente en esos temas?
-Son cuestiones de difícil resolución. Y además están politizados temas que deberían ser de estado. Eso es un error y está muy mal porque la sociedad está reclamando otra cosa. Pero como vivimos de campaña en campaña...
-¿A propósito, cómo evaluás el nivel de discusión de la campaña a jefe de gobierno porteño?
-Bajísimo, pésimo. Los spots publicitarios de Ibarra y Cavallo tienen mensajes toscos y que apuntan a decirle a la gente que le van a resolver los problemas. No lo van a hacer. Y la gente sabe que detrás de esas promesas no hay nada.
-De la Rua llegó a la presidencia con un discurso similar...
-Y Menem antes. La gente necesita otra cosa. Hay que debatir porque pensar que la democracia mágicamente nos va a resolver todo, puede desembocar trágicamente en "soluciones" como la de Chávez en Venezuela, Bussi en Tucumán o Fujimori en Perú.
-¿La sociedad maduró más rápido que la clase dirigente?
-El tema es complejo, pero simplificando, creo que la gente sabe muy bien qué es lo que quiere.
-¿Y en qué nivel de madurez están los medios?
-Así como la gente sabe lo que quiere, tampoco estoy segura de que nosotros sepamos transmitirlo. A veces yo no me siento lo suficientemente clara a la hora de transmitir lo que creo que la gente reclama.
-¿Cómo se soluciona?
-No se... Habría que hacer los reportajes con una tribuna atrás. Y uno ser el nexo.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Marzo de 2000

domingo, 5 de marzo de 2000

Christian Palacios: "Los porteños también escuchan música latina. No hay dos países".


A pesar de que cada día lo escuchan miles de personas, el cordobés Christian Palacios (25) es extremadamente tímido. Su primer contacto con la radio fue en una pequeña emisora de Moreno y de allí pasó sin escalas a conducir la tarde de la Top 40, en uno de los programas más esc uchados en su horario. Además, acaba de grabar un disco “Chistian Palacios”, y su tema “Amor multiplicado por dos” se disparó en el ránking de la emisora. “A la Top 40 llegué por casualidad -revela-. Pedían un informativista para Radio Mitre y me presenté al casting. Me dijeron que era para una radio joven. Y cuando me llamaron no lo podía creer. La gente se identificó mucho y yo con ellos. Me encanta estar ahí porque, si bien es perjudicial para algunas cosas, te beneficia en otras”.
-¿Cómo es eso?
-Me refiero al público. Los adolescentes (que son la mayoría del público de la Top 40) son muy cambiantes pero también son muy fieles. A mí no me siguen sólo las chicas por ser el varón que les habla desde la radio sino los pibes porque se dan cuenta que soy de barrio.
-¿En qué se te nota?
-Cuento historias de cuando era muy pobre y vivía en Córdoba. Pongo cuartetos en mi programa y cosas por el estilo.
-¿Vos decís que traes costumbres del interior, cómo se refleja eso en la radio?
-A veces pasa que cuando hay una situación de luto, como el accidente de los tucumanos, trato de no seguir con la joda y en la radio les cuesta entenderlo. Aparte mi lenguaje es muy popular, muy pueblerino.
-Así eras en el casting. ¿No te contrataron por eso?
-Sí. Pero al principio la radio buscaba imponer un lenguaje mucho más elitista como todas las de ese tipo. Había que hablar de “single”, “corte” o “medio”. Pero después pasó. Hoy creo que mi éxito precisamente se debe a que en la ciudad cada vez hay más pobres y se identifican conmigo porque me ven popular, como ellos. Acá tengo una libertad total, me dejan ser yo y tengo mi espacio. Incluso me siento tan identificado que rechacé ofertas de otras radios que me pagaban más. En la Top estoy en mi casa. Es como un barrio. Fijate qué es lo que hoy funciona: el lenguaje popular en la televisión, en la radio y en todos lados. Hay gente que se “zarpa” y cae en lo grasa.
-¿Tu público es de gente del interior, entonces?
-No, los porteños también escuchan música latina. No hay dos países. A lo que voy es a que los pibes que hablan conmigo siempre me dicen lo mismo: “no cambies”. Los adolescentes se aferran a ídolos de barro. Nos venden espejitos de colores todo el tiempo, como los Backstreet Boys o los Five. Yo vendo ese tipo de música también pero el que me escucha con detenimiento se da cuenta que marco cuando creo que algo es un invento. No saben ni quienes somos ni les importa nuestra cultura pero nos imponen esa música. Y así se pierden muchos valores argentinos.
-Nito Mestre dice que “target es discriminación”. ¿Estás de acuerdo?
-Me parece que tiene razón. Todo está tan marketinizado que cada producto ya sale con sus compradores prefijados. Si es para teens, para grandes o chicos. La radio siempre tuvo el target 13-20. Yo expuse que a mí me llama mucha gente de más de 40 que se engancha porque me escuchan en familia. Esto es por cómo soy. Para mí la contención familiar es importantísima.
-Los oyentes de tu radio tienen un cierto componente fascista. Es común que salgan al aire y digan cosas como “los políticos son todos mentirosos” o “ a los chorros hay que matarlos a todos”. ¿Por qué creés que se da este fenómeno?
-Los jóvenes no tienen referentes y eso redunda en un descreimiento generalizado. En todas las profesiones públicas. Si no fijate lo que tarda un periodista o un locutor nuevo en imponerse. Hay una desconfianza y un rechazo previo en la sociedad que los adolescentes tienen mucho más a flor de piel. Igualmente en política trato de no meterme. Si bien no soy apolítico, tampoco me identifico con ninguno de los partidos que están dando vuelta.
-¿Cuál es el mensaje que les bajás a los chicos que te escuchan?
-Que se fijen en mí. Porque yo era muy pobre y no tenía recursos. Y peleando llegué muy modestamente a ocupar en los medios y a grabar un disco. Se puede, no hay que rendirse.


Canta desde muy chico. “A los 13 gané un concurso de tango con Lionel Godoy. Pero me volqué a la balada cuando en el colegio me di cuenta de que se ganan más mujeres con ese tipo de música. Aparte me empezaron a gustar las historias de amor y no tanto las de desamor”. Sin embargo, su primer CD acaba de grabarlo ahora, a los 25.
-Pudiste llegar al disco.
-Grabar un álbum es la cristalización de un viejo sueño. Lo que pasa es que no quería que la gente piense que porque tengo un programa que mide bien por la tarde me largué a cantar. Para evitar estas confusiones dejé la tele (conducía Música Total por Canal 13).
-¿Cómo elegiste los temas?
-De una lista de 30 que me dieron en la compañía y soy coautor de uno. Hubo que elegir muy bien porque tampoco quería parecer el Chayanne del subdesarrollo. Me parece que es un producto noble. Igual que en mi tarea de locutor, soy un laburante. Ojalá me puedan permitir demostrar lo que valgo. Que me escuchen y no digan “este es un ladri”.
-¿Pasás tus temas en la radio?
-Me toca poner el que está en la rotación de la radio. Si me toca en mi horario, bueno.
-¿Y cómo te presentás a vos mismo?
-Al principio no quería, me daba vergüenza. Ahora ya está. Es muy extraño, porque me tengo que presentar en tercera persona. Zafé porque en Córdoba se usan muchos apodos. Me ridiculizo un poco y me aflojo. Entonces empecé a denominarme así y los pibes lo aceptaron. Hoy llaman y dicen “quiero votar el tema del `Cabeza de Brocha´ para el ranking”.


Gustavo Masutti Llach
Fotos: El “Moco” Romero
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
5 de marzo de 2000

domingo, 13 de febrero de 2000

Jorge Santos: "Rvolucioné la radio"

Es uno de los máximos responsables del cambio que vivió la radio en la última década. Jorge Santos fue director de Radio Mitre desde el primer día de 1987 y bajo su dirección la emisora se convirtió en la número uno. Hoy, a semanas de su desvinculación del Grupo Clarín (dueño de la radio) asegura que está "en el mercado de pases, escuchando ofertas". A la hora de evaluar su gestión monologa: "Es la primera vez que hago un balance. Diría que soy la persona que más revolucionó la radio en los últimos trece años. Cuando entré a Mitre estaba segunda con casi la mitad de la audiencia de Rivadavia y no funcionaba la FM. Hoy, Cadena 100 tiene cerca de cuarenta emisoras en todo el país, Cadena Latina funcionó muy bien en el interior y con Mitre, en menos de tres años, ya estábamos primeros".
-¿Cuáles fueron las decisiones que llevaron a ese mejoramiento?
-En la faz comercial creamos a los "pequeños anunciantes", con los cuales ampliamos el mercado en un 40 por ciento. Fueron una tabla de salvación en la época de la hiperinflación. Y más tarde, las Pymes. También el telemárketing, el prospecteo y un número de teléfono con información del anunciante.
-¿Y en lo artístico?
-Instalamos la radiofórmula, al estilo europeo o americano, con sistemas de segmentación y de repetición de música porque la gente cuando prende la radio quiere escuchar los hits. Reinventé la cadena en la Argentina porque acá se creó en los años '40 y desapareció en los '50. La mañana de Mitre, con Magdalena, Ibarra (era periodista deportivo) y después Nancy Pazos son responsabilidad mía. También Fantino, que vino a reemplazar en el "Show de Boca" a Caldiero, que no me hizo caso y se fue a relatar todo el fútbol.
-¿Cómo que no hizo caso?
-Yo le recomendé que no se aparte de Boca porque no sería creíble relatando goles de River. Los de River no le creen y los de Boca lo odian. Volviendo al tema, inventé el slogan "La radio que más vende".
-A mí me chocaba, me sentía un cliente y no un oyente.
-Puede ser. Lo que pasa es que apuntaba al anunciante y dio resultado.
-¿El llegar al primer puesto es mérito de ustedes o hubo errores en la competencia?
-No todo son aciertos de uno. Para que alguien suba otro debe bajar.
-¿Cuál fue el error de Rivadavia?
-No cambiar. Tenían un formato alto, de grandes figuras (verdaderos maestros) que fue espectacular, pero la gente cambió de gusto.
-¿El mismo proceso se dio en el crecimiento de Radio 10? ¿Ustedes le dieron cabida?
-Sí. Lo peor que puede tener alguien de medios es creer que el éxito es permanente. Hay que crearlo todos los días. Lo de Radio 10 es importante y tiene que ver con una propuesta y una dinámica que a la gente le gustó. Algo que perdieron otras radios. El tema no es si están igual o mejor que Mitre. Ellos nacieron de cero y superaron a Rivadavia, Continental o Del Plata. Es muy valioso e indiscutible.
-¿Y cuál fue la "culpa" de Mitre?
-Probablemente dejó de mirar el mercado y creer que son fenómenos circunstanciales. O un quedantismo momentaneo.
-¿Por qué te fuiste de Mitre?
-A veces hay muchos logros pero los tiempos no coinciden. Como el desarrollo que el grupo (Clarín) podía tener sobre la radio y la iluminación que podía poner sobre ella. Todo lo que te nombré fueron esfuerzos personales. Aunque le estoy agradecido al holding con el que trabajé tantos años como deberían estar ellos conmigo. Necesito refrescarme, nuevos desafíos. A veces uno ve que el equipo que vos querés no te responde igual que años anteriores. Entonces el director técnico decide irse solo y no cambiar a los jugadores.
-Eliaschev me aseguró que las radios son la "Cenicienta" dentro de los holdings. ¿Es más o menos lo que me decís?
-Sí. El tamaño del negocio es de importancia más reducida que el del cable, la televisión o el cable. Pero la radio es un negocio que debe ser juzgado como tal. Acorde al nivel de inversión que requiere y de su rentabilidad. Por el contrario, en el resto del mundo, la radio es una de las niñas más miradas.
-¿Fue una salida consensuada?
-Totalmente.
-Dos rumores. Primero: se habló de que recibiste una indemnización de seis ceros.
-No hubo despido, por ende no hubo indemnización. Recibí una compensación o gratificación. Si fuera cierto lo de los seis ceros no estaría dando notas (se ríe).
-Segundo: Se dice que el grupo Emmit te tentó para ponerte al frente de Radio El Mundo
.
-Hay muchos rumores. Creo que ya me ubicaron con el grupo Emmit, con Telefónica, con la cadena Ser de España... en fin, en todos lados.
-No me contestaste.
-Jorge Santos es un enamorado de la radio. Para mí es como una mujer muy hermosa y demandante.
-¿Entonces?
-Estoy en el mercado de pases. Como un jugador libre que escucha ofertas. Hay nuevos "players" en el mercado. Uno es Emmit y también desembarcará Telefónica, las Cadenas Ser y Caracol se fusionaron y están poniendo un pie en Latinoamérica.
-La mayoría se queja de que "la radio no es negocio". ¿Con el desembarco de nuevos inversores pasará a serlo?
-La radio es o no negocio de acuerdo a cómo lo administres. Y si hay una sobreoferta de radios evidentemente algunas van a sufrir.
-¿Cuántas AM debería haber en Buenos Aires para que sean rentables?
-Un poco menos de las que hay oficialmente. Hay 14 emisoras de AM y 18 de FM. Fijate esta proporción: Madrid tendrá poco más de 2.000.000 de habitantes y cuatro AM.
-Una cada 500.000 personas.
-Y aquel es un mercado más próspero y trabajan en cadena. Lo que pasa es que acá las radios son como los LaveRap de otra época. Todos creían que era un gran negocio hasta que pusieron dos en la misma cuadra y se fundieron. Llega un momento que no hay anunciantes para todos. Cuando uno dice "catorce AM" está visto que no todas pueden vivir.
-¿Cuál sería el dibujo radial en el futuro?
-Tres cadenas de radio y algunos emprendimientos independientes. Quizá dos más fuertes.
-Supongo que ya conocés cuáles serán los capitales de esas cadenas.

-Después de tanto tiempo en esto, sí. Pero me reservo la futurología porque uno nunca sabe en qué club jugará.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
13 de febrero de 2000

Oscar González Oro: "Estar primero es una responsabilidad muy grande"


"'El Oro y el Moro' es un show. Que tiene que ver con la noticia, con la música, con el humor y con un estado de ánimo muy especial. Pretendemos entretener e informar con buena onda". Así describe el "Negro" Oscar González Oro (48) a su programa, que va de lunes a viernes de 9,00 a 12,00 por Radio 10, AM 710. La charla es en uno de los estudios de la emisora de Palermo. En sus ojos se nota el cansancio por tener que levantarse temprano. Es que está haciendo la "suplencia" de Daniel Hadad, por lo tanto sale al aire a las seis de la mañana.
-La tuya no es una mañana clásica.
-No. El humor está mucho más incorporado y tal vez lo que sorprende a la gente sea que un tipo como yo se ponga a cantar a dúo con Sergio Denis por diversión y a los dos segundos esté hablando seriamente con el presidente de la república. Y que después charle con un filósofo y sepa algo de filosofía. Porque soy como la vida. Uno no es gracioso ni filósofo ni canta todo el día.
-¿Un personaje inspirado en Hugo Guerrero Marthineitz, tal vez?
-El es un referente, un amigo y un tipo al que quiero y admiro. El "Negro" también cantaba y le gustaba mucho. Quizás la diferencia con aquel fantástico "Show del minuto" es el tono. El suyo era mucho más apaciguado e iba a la tarde. Nosotros vamos más "arriba".
-Es que cambiaron los tiempos en la radio.
-Es cierto. Se aceleró mucho el ritmo.
-¿Tenés otros referentes?
-Cacho Fontana. Me parece que fue el inventor de este tipo de mañana en la radio. Existen diferencias entre lo que hacía él y lo nuestro, pero él creó con el "Fontana Show" el estilo de la mañana alegre, divertida y muy arriba.
-Sé que les va muy bien en el nivel de audiencia, aún en el horario más competitivo.
-Sí. Estamos primeros en AM. Después de muchos años le pudimos ganar a Mitre. Y somos el programa más escuchado de la radiofonía argentina. Tenemos el mayor porcentaje de audiencia de la radio en el horario de máximo encendido del día. No sé cómo nos va contra las FM.
-¿Qué te cambia el ser primero?
-El otro día estaba pensando que empecé hace años en Pinamar. Quise ser primero allá y lo logré. Después llegué a Buenos Aires, a Del Plata y conseguí tener la mayor audiencia de la noche. Entonces llegó la propuesta de Daniel Hadad de pasar a la 10 con el objetivo de ser primeros. Aunque no en tan poco tiempo. Es entonces que te preguntás: ¿Cuánto va a durar?. Porque esta profesión, tan fantástica como ingrata, hará que aparezca alguien mejor que uno, con mejor onda o que le guste más a la gente y me desplace. Podré estar bien posicionado, segundo o tercero, pero ya no primero. Además, es una "cucarda" que uno se cuelga del pecho y queda para siempre. Algo que forma parte de mi historia personal y algún día mi hijo Agustín dirá: "Mi viejo fue el tipo más escuchado de la radio". Aunque sea sirve para eso.
-Me quedé esperando la respuesta.
-Con el riesgo de caer en un lugar común tengo que decir que estar primero es una responsabilidad muy grande. Se nota la repercusión inmediata por cualquier cosa que decís en el programa. Sea de un político o de lo que fuere, inmediatamente hay una respuesta... inmediatamente (enfatiza). Y uno tiene que tener bien en claro hasta dónde puede hablar, hasta dónde debe jugarse.
-¿Eso no es autocensura?
-No lo veo así. Más bien es manejar con responsabilidad el aire del programa más escuchado.
-¿Tu éxito está montado en el de la 10?
-Sí. Nadie tiene una explicación para el éxito de la radio. Creo que ocupó un lugar vacío. Todas las radios sonaban parecidas. Nosotros nos impusimos con una línea coherente de pensamiento, un estilo de conducción y hasta un estilo de humor.
-¿Se les baja alguna línea, porque, como vos mismo decís, la programación es muy compacta y homogénea?
-No. Sería imposible que nos pongamos de acuerdo. Soy amigo de Jorge Rial pero nunca comí con él. Igual con Chiche Gelblung o cualquier otro. No se hacen reuniones de ese tipo. Y si alguna vez se hizo un asado, hablamos de todo menos de la radio.
-Tu programa en Del Plata ("Tarde pero temprano") era muy diferente. Pausado, con participación de los oyentes al aire...
-Absolutamente distinto. Es que era totalmente diferente el horario. A la noche tenía un ritmo impuesto por la noche y yo podía hacer entrevistas que duraban cuatro horas. Hoy, una entrevista larga dura diez minutos. Y es muy extensa, porque a medida que avanza el año crece la pauta publicitaria, que gracias a Dios es mucha. El éxito de un programa no se mide sólo por la audiencia sino por cómo rinde en lo comercial. En Del Plata la pasé muy bien y me di el gusto de entrevistar a cientos de las personalidades del país. Pero fue una etapa.
-¿Quedó alguna secuela de la agresión de los taxistas del año pasado?
-No. Quedó gente enojada, pero nos ayudó a establecer la presencia del programa y de la radio en los taxis. Para insultarme o agradecerme. Lo que hicimos fue denunciar la existencia de la maffia de los taxis, algo muy conocido pero que no se decía. Pegó tan fuerte que un día salimos a la puerta y encontramos una manifestación con helicópteros de la policía, las manzanas cortadas hasta Plaza Italia y yo no lo entendía demasiado bien. Si hasta nos llegaron a prender fuego un móvil. También me seguían, me hacían gestos amenazantes y me tajeaban las ruedas del auto.
-¿Qué lectura hacés hoy?
-Ya pasó. Aquello fue una respuesta inadecuada por parte de aquellos que pertenecían a las maffias. El resto nos sigue queriendo. Dimos la noticia del accidente de LAPA porque nos avisó un tachero que pasó justo por ahí. Y las maffias deben seguir, seguramente. Pero lo nuestro es informar, no solucionar.
-¿Y tus referentes políticos quiénes son?
-A medida que voy creciendo me hago más anárquico. Me voy desencantando con cada uno. No soy pesimista pero tampoco imbécil. Veo que no cambia nada y existe el negocio político. Le creo a Alfonsín, como honesto, y a Menem, porque dio vuelta la Argentina. Más allá de los partidos.
-¿Y a De la Rua?
-Estoy a la expectativa. Es muy pronto para juzgar.
-Está la referencia de la ciudad de Buenos Aires...
-Y mal no le fue. La recibió con un déficit enorme y la dejó con superavit.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Febrero de 2000